Sus padres convencidos de que no era
esa la vocación de Alberto, lo enviaron a Santiago para estudiar
en la Academia de Bellas Artes en el año 1887, donde tomó
clases con Cosme San Martín y Juan Mochi, figuras esenciales
en su formación.
Desde entonces, se dedicó por completo a la pintura y comenzó
tempranamente a obtener reconocimientos como la medalla de bronce
en el Salón
Anual de Santiago en 1890, de plata (1892), de oro (1893), Premio
Edwards en 1894, 1897, 1898 y 1899.
En 1901 partió a Europa para perfeccionar sus estudios con
una beca del gobierno, la cual renovó cuatro veces, hasta
1906. Allá Estudió con Jean Paul Laurens en la Academia
Juliens donde tuvo la oportunidad de conocer el impresionismo
y el expresionismo.
De vuelta en Chile en 1903 recibió el premio de honor en
el Salón de ese año; en 1908 obtuvo el premio de honor
en el Certamen Edwards; en 1910 medalla de plata en la Exposición
Internacional de Buenos Aires; en 1910 medalla de oro en la Exposición
Internacional de Santiago, con motivo de la celebración del
centenario. Ese mismo año contrajo matrimonio con Julia Montero,
una joven alumna y sucede a Fernando Alvarez de Sotomayor como profesor
de Pintura en la Escuela de Bellas Artes.
Los premios continuaron: en 1913 obtuvo medalla de plata en el
Salón de París y en 1924 realizó una Exposición
individual en la Galerie Georges Petit y el gobierno francés
le otorgó la Legión de Honor como reconocimiento a
su importante trayectoria.
Compartió sus actividades artísticas con la docencia.
En 1903 realizó clases de dibujo en el Liceo Luis Amunátegui
de Santiago y en el año 1910 fue nombrado profesor titular
de la Escuela de Bellas Artes.
Aunque la vida del artista estuvo rodeada de premios y distinciones,
él fue siempre un hombre austero, apartado y silencioso,
humilde e introvertido, pero fervoroso en su labor.
Obras:
Investigación
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