Arte en Chile


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REBECA

MATTE

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Investigación

Se distinguen dos momentos estilísticos en la producción de la escultora Rebeca Matte, distanciados por conceptos plásticos divergentes que se evidencian, además, por un gran lapsus de tiempo que separa ambas instancias.

En una primera fase, sus esculturas se vinculan al neoclasicismo, utilizando como fuente de inspiración temática diversos relatos históricos y mitológicos.

La materia se insubordina a favor del tema a representar, se “esconde” para simular en alto grado las características físicas del personaje elegido; así, la factura de las obras se presenta llena de refinamientos táctiles, por ejemplo, el uso retórico (en el sentido de convencimiento visual), presente en la traducción de venas, tendones y cartílagos de las figuras.

Pieza clave de su producción y ejemplo de todo lo más arriba mencionado es la obra ‘Horacio’, que actualmente se puede apreciar en el hall central del Museo Nacional de Bellas Artes. De preciosa factura y gran potencial expresivo, la escultura en alguna medida decae por un exceso de referencia al elemento narrativo del cual surge el personaje.

El contenido literario sobrepasa el contenido de la obra en sí: la escultura debería ser suficiente para que con su sola presencia descubramos las circunstancias que rodean su presencia, y no tener que conocer desde antes el texto generador para comprender la obra en su totalidad. Luego de cosechar variados éxitos con sus trabajos apegados a la tradición clásica italiana, Matte se otorgó un largo descanso de la labor plástica, desde 1901 hasta 1912, aproximadamente.

Comienza entonces su segunda etapa creativa, fecunda e interesante, sobre todo para comprender el devenir de la historia de la escultura en Chile.

La influencia modernizadora que el escultor francés Auguste Rodin tuvo en Rebeca Matte, así como sobre otros artistas, es de una importancia de tremendas proporciones, tal como cabe esperar del creador de un modo nuevo de asumir la visión escultórica, enfoque asimilado a la percepción de la realidad como un algo fluido y cambiante, como también veían el mundo los Impresionistas.

Los aspectos estilísticos que introduce Rodin y que aprehende la artista chilena son, entre otros: concluir la obra con un tratamiento de la superficie inacabado, es decir, como si ésta estuviera inconclusa; introducir el perfil discontinuo, abocetado y la evidencia de la huella del artista, que se percibe a través de superficies rugosas.

Estos elementos, Matte los fusionó con su estilo académico precedente, realizando obras maestras como ‘Duro Invierno’: obra de impecable composición donde el brazo, y no los pies o el tronco, es el soporte sustantivo; además, el rostro del personaje se presenta con más de una lectura posible: tanto como resistencia a la adversidad del tiempo (climático y cronológico, invierno y vejez) que en el desafío sostenido por el hombre mella cada uno de sus rasgos físicos, y como la encarnación misma del concepto “Invierno”, cosa esta última que se puede entender como un resquicio del modo académico de representación, presente aún en la artista.

Obras:

Investigación:

  • Profundización de su obra