| SEBASTIÁN
MAHALUF
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Trayectoria
Sebastián Mahaluf tiene una formación como pintor, y aunque no
utiliza óleos ni acrílicos para la confección de sus obras, sí se
hace cargo de preceptos propios a la pintura: luz, valor, composición,
movimiento, línea, etc.
Su producción, que bebe del arte geométrico y del op art, se dirige
fundamentalmente al conceptualismo; Mahaluf inscribe en formas geométricas
básicas (un cuadrado o un cubo, por ejemplo) líneas horizontales
y verticales, que meticulosamente realiza con lápiz o cintas elásticas.
Desde una elaboración racional, el artista genera obras pulcras,
muy medidas y de ‘casi’ perfecta elaboración, que tienden a revelar
la “trama” de la pintura, por medio de una objetivización de la
obra de arte. |
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Cuadrados y rombos, blancos y grises,
luces y sombras se van generando gracias a un cálculo muy cuidado
de distancias y disposiciones de los elementos que componen la obra,
con el fin de que esa apariencia tan directa de la obra, tan “develada”
en su esencia, autodefina la obra del modo más claro y concreto
posible para el espectador.
En esta concepción se inserta, por ejemplo, el trabajo ‘Producto
cruz de un polinomio de seis dimensiones’, 48 cajas de madera blanca
dispuestas sobre un único soporte, que en su interior contienen,
cada una, delgadas bandas de elástico blanco que articulan diversas
mallas, redes, tramas:
Mahaluf buscó aquí todas las posibles combinaciones de seis códigos
básicos que se representan a través de una matriz. La superposición
de tramas, la repetición y el ritmo estructuran, luego, diferentes
pesos tonales.
El uso de recursos matemáticos para generar respuestas perceptivas
en el receptor, encuentra en la utilización de elásticos dorados
(obras posteriores del artista), una nueva forma para hacer alusión
directa a la luz y las reglas clásicas de perspectiva.
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