| CARLOS
LEPPE
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Trayectoria
Carlos Leppe se incluye dentro del grupo de artistas que, alejado
de una normativa estética, de una institucionalidad artística,
de una estética y gusto dominante, ha tomado una actitud
de constante cuestionamiento al arte, a su representación
y a la problemática de los objetos.
El trabajo corporal propuesto por Leppe significó una subversión
radical de los parámetros estéticos de la institucionalidad
cultural y del público en general. |
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El empleo del cuerpo del artista como
soporte de la obra lo hace transformarse en sujeto y objeto de la
acción. A través del estudio y conocimiento de su
propio cuerpo, con el que hizo una serie de intervenciones, Leppe
realizó una observación profunda de sí mismo
a través de la cual mostró una obsesión por
infringir las normas individuales y colectivas que hacen tabúes
determinados comportamientos humanos.
"El happening
de las gallinas", su primer trabajo corporal, sacó a
relucir la fecundidad frustrada mediante el simulacro de morir poniendo
un huevo.
El artista se mostró sentado sobre una tarima, inmóvil,
con una corona funeraria alrededor de su cuello, mientras el público
lo contemplaba en silencio y circulaba entre gallinas de yeso y
un viejo ropero con objetos personales y muchos huevos. Este trabajo
abrió la primera interrogante pública acerca de la
crisis de la identidad sexual y a partir de este trabajo, el artista
desarrolló un programa cuyo eje medular fue la temática
de su identidad sexual mediante su cuerpo como ser sexuado.
"El perchero", otra obra de Leppe, participó en
un Concurso de Senografía (el seno femenino como tema). Esta
le permitió intensificar la temática de la sexualidad,
donde su cuerpo como soporte desnudo, fue intervenido y bloqueado
con vestidos, vendas y gasas, que cubrieron y disimularon su identidad
sexual y simularon un acto de castración. A través
de la fotografía
se documentó el trabajo y las fotos, ampliadas a tamaño
natural y conservadas entre dos planchas de acrílico
herméticamente cerradas, se transformaron en objetos expuestos
al ser colgadas como si se tratara de ropa que se cuelga en un perchero,
en objeto-fotografía.
En otras de sus obras, como "Sala de espera", también
renunció a la presentación directa de su cuerpo frente
al público, prefiriendo utilizar la cámara fotográfica
para registrar sus acciones corporales y la grabación-video.
En esta performance, el espacio fue intervenido en su totalidad
con tubos de neón por toda la sala, un televisor sintonizado
en un canal comercial con el programa del momento y tres televisores
Más que mostraban al artista enyesado, con el rostro femeninamente
maquillado, con una apariencia sexual equívoca e imitando
a una cantante de ópera, adeMás de otros objetos que
componían la instalación, como la imagen de la madre
desde otro televisor, quien hablaba de su hijo y describía
su historia familiar o un objeto de adobe, que simulaba un televisor
sin pantalla y en cuyo interior estaba la imagen de la virgen del
Carmen, fotos de la niñez del artista junto a su madre y
algunos objetos de su infancia.
La utilización de la fotografía y el video como forma
de registro y como parte de las instalaciones en las que trabajó
el artista fueron fundamentales en sus creaciones.
Obras:
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