Jaar también se interesa por la intervención
del espacio público que perturba al espectador distraído: así por
ejemplo ocurrió cuando utilizó un letrero luminoso del edificio
Time Square en New York, en el que se leía " This is not America"
(1987), denunciando el imperialismo estadounidense.
En 1994 el artista viajó a Ruanda, impactado por las noticias de
la masacre.Allí fotografió los ojos de un niño recientemente huérfano;
esos ojos Jaar los reprodujo en diapositivas, en cantidad de un
millón, como el número de víctimas del genocidio en ese país africano,
y luego las apiló todas sobre una mesa de luz.
Otras fotografías de ese mismo viaje, Jaar literalmente las enterró
en cajas negras, y sobre éstas escribió la descripción de lo que
se podría ver en las fotos (por ejemplo: "madre llorando a su hijo
masacrado", etc.). Su arriesgado propósito fue despertar la conciencia
adormecida de la gente, por medio de un ocultamiento visual que
devuelva la capacidad de ver el drama humano.
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Investigación:
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