La buena crítica, confirmada por la
obtención de una beca, le permitió ahondar en la investigación personal
de sus aspiraciones pictóricas.
En 1984 viajó a Barcelona, ciudad española donde residió durante
algunos años, viviendo de la venta de sus cuadros.
De vuelta a Chile, instaló el taller 'La Brocha', en el sector
capitalino de Lo Barnechea, junto a los pintores Bororo,
Benmayor y Domínguez.
Luego se trasladó al sector de la Vega Central, cambio que incide
en su producción; las obras de esta serie son expuestas a lo largo
de todo Chile.
Más tarde, el pintor se radicó en Valparaíso, ciudad donde reside
actualmente.
Obras:
|