Arte en Chile


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DELIA

DEL CARRIL
IRAETA
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Corporación Delia del Carril

Delia del Carril, grabadora de nacionalidad argentina, fue una mujer ligada íntimamente a las bohemias artísticas y literarias de su país, así como de España, donde conoció al en ese entonces cónsul chileno en Madrid, el poeta Premio Nobel de Literatura, Pablo Neruda y se enamoraron.

Luego de la Guerra Civil Española, suceso por el cual debieron abandonar la península ibérica, la pareja se dirigió a México, donde contrajeron matrimonio.

Luego de un par de años en ese país, se vinieron a Chile, instalándose en 1941 en una amplia casa de la comuna de la Reina, Santiago, casa que bautizaron como Michoacán de Los Guindos, en honor a la región mexicana de ese nombre alabada en los versos: "Anahuac que se levanta como un brasero frío donde llegan todos los confusos aromas desde Nayarit hasta Michoacán"...

En ese lugar se llevaron a cabo incontables reuniones de intelectuales y artistas que, con una regularidad casi diaria, llegaban a disfrutar de generosas comidas preparadas por empleados de la casa dirigidos por Neruda, pues Delia, como revolucionaria dedicada a la intelectualidad, no se encargaba en absoluto de los quehaceres domésticos.

Luego las comidas devenían en largas sobremesas que otorgaron a la casa el sitial de verdadero centro cultural de Chile y América Latina, pues entre sus paredes circularon las Más importantes figuras de la creación artística e intelectual, quienes disfrutaban de ese espacio abierto a todo creador.

En sus jardines se presentó el Ballet Ruso, cantó Violeta Parra y se gestaron innumerables creaciones: Neruda, bajo un gran árbol que aún hoy existe en la jardín de la casa, creó las monumentales obras Canto General y Odas Elementales.

Luego de la separación del matrimonio, el corazón de Michoacán se vio literalmente cercenado en dos, pues el gran grupo de amigos tendió a tomar partido por uno u otro miembro de la famosa pareja; entonces, las tertulias empezaron a escasear.

Delia del Carril vivió el resto de su vida allí en Michoacán de los Guindos, hasta que la muerte vino a recogerla a los 104 años de edad.

La casa, entonces, se sometió definitivamente al abandono, manteniéndose apenas en pie gracias a una fiel empleada, una mujer que sirvió al matrimonio, luego se quedó con Delia, y tras la muerte de la artista, trató de mantener a duras penas aquel espacio otrora lleno de vida.

Frente al deteriorado estado de la mítica casa, y ante su importante peso histórico, se creó en 1997 la Corporación Delia del Carril, entidad que tiene por fin rescatar la casa del olvido y devolverle su antigua gloria.

Para tal efecto se organizaron arquitectos, escritores y jóvenes estudiantes voluntarios, quienes, junto al apoyo de los intelectuales que vivieron de cuerpo presente la época de oro de Michoacán, han juntado fondos monetarios con lo que sÁlvaron la estructura de la casa, restauraron techos, escaleras y pisos, despejaron el jardín que se había vuelto selva, arreglaron el antiguo escenario del patio, y han llevado a cabo, también, diversas tertulias con interesantes figuras de la intelectualidad chilena, reuniones amenas que reviven el ambiente que antes bullía en la casa de Delia y Pablo.

Obra

Investigación:

  • Corporación Delia del Carril
    Mientras vivió en Chile, y principalmente, durante su matrimonio con Pablo Neruda, en la casa que Delia del Carril compartía con el poeta se realizaron numerosas tertulias y reuniones de intelectuales, artistas y literatos, chilenos y extranjeros. Hace algunos años atrás, bajo el espíritu amable y curioso de la ya fallecida Hormiguita (como se apodó a Delia del Carril), nació una corporación que intenta perpetuar esas actividades.