Al igual que los expresionistas, Ximena
Cristi hace de la temática un pretexto para verter una variada
gama de sentimientos, un fuerte subjetivismo que tiene buen resultado
en telas donde deja fluir su agresividad.
Su pintura es maciza y de formas consistentes, vigorosamente construidas,
cuyo impacto refuerza la aplicación de la pasta cromática.
En sus trozos de jardín la explosión de gruesas
pinceladas consiguen la sensación de rutilante luminosidad
("Árbol en jardín").
En bodegones
e interiores tiene obras excepcionales en las que el dibujo sintético
potencia las formas y el color inunda manteles, cacharros y frutas
con tonos contrastados que emergen con energía.
Obras:
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