Posteriormente viajó a Europa
para continuar sus estudios de Artes Gráficas en la Escuela
San Fernando, en Madrid, España en 1932.
En 1936 abandonó España debido a la Guerra Civil
y se fue a México, donde tomó contacto con los principales
exponentes del muralismo:
Diego Rivera, José Clemente Orozco y Rufino Tamayo.
Tras una breve estadía en Cuba, en 1937 regresó a
Europa e ingresó a la Academia
Julien de París, donde fue alumno de Jean Souverbie.
Con la Exposición que realizó en 1939 en la Galería
Berheim-Jaune, adquirió notoriedad en el ambiente de la capital
francesa.
El inicio de la Segunda Guerra Mundial lo obligó a abandonar
Europa y se radicó en Nueva York por diez años, los
que constituyeron un período muy fructífero de su
pintura ("Nacimiento de las naciones americanas").
Durante la década del 40 compartió su tiempo
entre Nueva York y largas estadías en Cuba.
En 1942 fue visitado por David Alfaro Siqueiros
en La Habana y realizaron juntos un mural, oportunidad en la que
Carreño profundizó sus conocimientos de la técnica
de pintura mural que continuó desarrollando posteriormente.
En 1946 inició lo que sería una destacada labor docente
como profesor de pintura en The New School for Social Research,
de New York, Estados Unidos.
Entre los años 1951 y 1954 realizó importantes actividades
docentes y artísticas en La Habana, donde fue profesor en
la Escuela de San Alejandro, impartiendo un curso de arte moderno.
También en 1954 comenzó a escribir comentarios de
arte en una columna semanal para la revista "Carteles"
y para la edición de la revista "Noticias de Arte".
Los acontecimientos políticos de Cuba, debido al advenimiento
de la dictadura de Fulgerio Batista, amenazaron nuevamente la estabilidad
del artista.
El primer contacto con Chile lo tuvo en 1934 cuando conoció
al poeta Pablo Neruda
en Madrid, entonces surgió una gran amistad entre ellos.
En 1948 viajó por primera vez a Chile invitado a exponer
en la Sala del Pacífico.
En 1956 recibió una invitación de la Universidad
de Chile para ofrecer cursos sobre "Evolución del arte
actual".
Finalmente, llegó a establecerse en este país en
1958 permaneciendo hasta 1999, año de su fallecimiento.
Las primeras actividades docentes que realizó en Chile fueron
cursos de arte en la Escuela de Verano de la Universidad Federico
Santa María de Valparaíso en 1958. Al año siguiente,
dictó una serie de cursos sobre la "Evolución
del arte actual" en la Universidad de Concepción.
En 1959 junto a otros artistas y arquitectos como Nemesio Antúnez,
fundó la Escuela de Arte de la Universidad Católica,
donde ejerció como profesor de los talleres de pintura hasta
1969, fecha en que fue nombrado subdirector de la Escuela. En 1970
asumió la cátedra de "Historia de la pintura
contemporánea en Latinoamérica".
También en 1969 reemplazó, durante un breve tiempo,
al destacado crítico nacional Antonio Romera en la preparación
semanal de sus comentarios para el diario El Mercurio.
En 1994 Mario Carreño dejó de pintar debido a varios
infartos cerebrales que le impidieron continuar su trabajo.
Obras:
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