Su formación como arquitecto
le facilitó la representación tridimensional del espacio
y las formas arquitectónicas, poniendo especial atención
en la prolijidad y la precisión en la transferencia de los
motivos escogidos.
De este modo, bendersky realiza un doble traspaso: de lo real a
la foto y de la foto al cuadro, reafirmando dos veces lo real o,
tal vez, distanciándose doblemente del objeto; como sea,
lo cierto es que hay una saturación de la Información
visual.
Su apego a la transcripción objetiva le impidió el
despliegue de una audacia imaginativa mayor o divertimentos cromáticos
que permitan las necesarias sugerencias poéticas de las imágenes
expuestas.
Obras:
|