Arte en Chile


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VIRGINIO

A
RIAS

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Investigación

El escultor Virginio Arias realizó una escultura que es ejemplo de cómo el arte cumple una función ilustrativa, cuando se somete a normas de narración, como sucede principalmente en el estilo neoclásico.

Su conjunto escultórico ‘El descendimiento’ nos muestra el momento en que Cristo es bajado de la cruz; su cuerpo muerto es sostenido por tres figuras, y en un extremo del suelo, vemos a Mª Magdalena rozando con la mirada los pies del fallecido hijo de Dios.

En esta obra se aprecia una traducción del lenguaje escrito, el pasaje bíblico ya mencionado, a la escena escultórica en mármol, lo que ciertamente refleja la necesidad existente a mediados del siglo XIX, de reflexionar en torno al relato religioso como relato artístico, modificando la iconografía prevaleciente hasta el momento.

Por ejemplo, el mismo tema trabajado por Arias fue ejecutado siglos antes por Miguel Ángel en la famosa ‘La Pietá’, pero de un modo distinto, no sólo técnica, sino visualmente.

El escultor chileno realiza variantes al método tradicional de representación de la escena, instalando una visualidad que, claramente, transmite ideas específicas: hace, por ejemplo, que la figura de Cristo sea levantada por dos hombres que tocan el cuerpo a través de un gran paño; María toca directamente los hombros de su hijo, ya que por ser su madre tiene tal derecho, y María Magdalena, la prostituta arrepentida, debe conformarse con tan sólo mirar los pies de su amado muerto.

El cuerpo de Cristo realiza una torsión de modo tal que su cabeza y las rodillas apuntan hacia abajo, mientras que los hombros y el torso se vuelcan en diagonal ascendente, lo que explica la doble condición del hijo de Dios, es decir, la del humano que fallece, y de divinidad que resucitará.

La concepción escultórica de Arias lleva consigo la exigencia de la función ilustrativa, la que no podría ser desarrollada si su trabajo de taller no estuviera respaldado por un riguroso proceso de composición, en el que prevalece el dibujo analítico y el estudio de las texturas, en este caso particular, de la figura humana y los drapeados de los paños ‘El descendimiento’ obtuvo Tercera Medalla en el Salón Oficial de París (1887), y Medalla de Oro en la Exposición Universal de París (1889).

La escultura fue comprada en 30.000 francos de la época, por el Gobierno de Chile, quien enseguida la donó al Museo de Bellas Artes (1890), donde aún puede contemplársela en el hall central de dicho lugar.

Obras:

Investigación:

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