Arte en Chile

:: TEATRO :: 2005

Azul Azulnegro. El último grito del mar.

Lugar: Sala-Teatro de Los Dominicos (Av. Apoquindo 9085)
Fecha: 5 de noviembre al 4 de diciembre 2005
Horario: sábados y domingos a las 17:00 hrs.
Entrada: $ 2.500 general, $ 2.000 niños (reservas 2015990)

Con el patrocinio de Codeff, Greenpeace y Conama, entre otras instituciones de defensa del medio ambiente, la obra teatral para toda la familia "AZUL AZULNEGRO. El último grito del mar"  se plantea como un importante llamado de atención hacia la funesta suerte que los océanos y mares van a correr, si no se revierte nuestra conducta irresponsable respecto de ellos.

El montaje, escrito y dirigido por Alejandro Bloomfield, y llevado a escena por la Compañía Obra Viva, habla de la contaminación de las aguas y de la sobreexplotación y la caza indiscrimada, a través de una colorida y simpática historia: debido a las condiciones de extrema inseguridad provocadas por la intervención del hombre en el universo marino, los habitantes de océanos y mares, liderados por su monarca Simón Braulio III, deben tomar la drástica decisión de abandonar sus hogares, como un último intento de supervivencia.

Rezagados de este masivo éxodo, quedan tres criaturas marinas, Ernesto, un inefable hipocampo; Eric, un joven e inquieto erizo y una veterana e impredecible Abuela macha. Sin pretenderlo ni esperarlo, este postrero y ecléctico trío, debe enfrentar a la poderosa contaminación humana, personificada en tres deleznables y crueles villanos.

"El mensaje está dirigido particularmente a los niños, con la idea de sensibilizarlos -desde ahora- con un tema que para nadie debiera ser indiferente ni ajeno por las implicancias que tiene en la preservación del género humano y en el futuro del globo", señala Alejandro Bloomfield.

El diseño integral (escenografía, vestuario e iluminación) corresponde a Marco Antonio López; la música es original de Eugenio Díaz y Henry Wilson, y las coreografías son de Christian Michaelsen. En Artes Marciales asesoró Félix García.

Amén del lenguaje coloquial y de algunos chilenismos y expresiones juveniles, los diálogos han sido escritos en castellano y casi en su totalidad en versos octosílabos (métrica característica del teatro clásico de nuestra lengua). Importante recurso -que permite aproximar esta modalidad de expresión de los niños- contribuye a desarrollar en ellos una buena disposición hacia la literatura y el teatro en verso y le imprime mayor agilidad al montaje.

La obra cuenta con los patrocinios de Codeff., Océana, Ecocéanos, Greenpeace, Conama, Revista Veleros y Revista La Pulgamarina.

Fuente: Corporación Cultural de Las Condes