Laura Quezada y Carlos Montes de Oca en la Sala de Exposiciones Collahuasi / Conjunciones – Imágenes del Desierto
Expositor: Laura Quezada y Carlos Montes de Oca
Lugar: Sala de Exposiciones Collahuasi
Técnica: escultura, pintura
Fecha: 3 de noviembre al 2 de diciembre 2010
Entrada: liberada
Informaciones: Laura Quezada 9- 2752116 / 9 853 84 93 Amada Espinoza
CONJUNCIONES
Laura Quezada dice que:
La imagen del desierto es aún lejana no ha sido incorporada a nuestra consciencia como país. De ahí que persista como zona fronteriza, tierra de nadie o lugar de paso. El desierto es de naturaleza agreste casi impenetrable con una flora y fauna exótica donde el espacio nos recoge en inmensidad o nos aproxima al imperio del vacío total donde todo es un gran espejismo. También persiste cierto abandono, donde el tiempo ha quedado atrapado en los restos arqueológicos
El paisaje del norte chileno ofrece una imagen casi despoblada de referentes, que es lo más característico entonces de esta gran extensión de arena y sequedad. Un territorio donde la inmensidad cósmica, como único espejo posible, nos invita a la contemplación, a la soledad y a la reflexión. Pero también podemos maravillarnos frente a este paisaje y es aquí donde se produce un ensimismamiento ante lo creado, entramos en contacto así con lo divino y es cuando el misterio del universo nos envuelve y atrapa.
El proyecto CONJUNCIONES se define como una manera de enlazar ideas y metáforas en distintas materialidades y formas que van construyendo una historia, un corpus narrativo sobre la imagen del desierto.
Las esculturas de Laura Quezada, integran madera, aluminio y bronce, están centradas en el cacto o las cactáceas consideradas como signo destacable de sobrevivencia en este paisaje aparentemente inerte, donde la vida del hombre es difícil. Esta especie vegetal se nos aparece como un referente de resistencia, tenacidad y lucha por mantener la vida que simultáneamente encierra como modelo una belleza austera, agresiva y salvaje.
Las pinturas de Carlos Montes de Oca están enfocadas a retratar el silencio y el vacío que este territorio contiene, donde el verbo como todo acontecimiento de inicio es el motor de esta obra. A través del color, texturas simples y las palabras se va generando un nuevo espacio que refleja esta extensión sin medida, esta planicie homogénea que se acomoda entre el océano y las grandes alturas cordilleranas. Al mismo tiempo nos acerca a reflexionar sobre el lugar del hombre en el cosmos.
Fuente: Amada Espinoza |