Arte en Chile

:: PINTURA :: 2010

Francisca Sutil en Galería Animal/ Interludio

Expositor: Francisca Sutil
Lugar: Galería Animal (Alonso de Córdova 3105, Vitacura, Chile)
Técnica: Pintura
Fecha: 18 mayo al 19 junio 2010
Horario: Lunes – Viernes de 9:30 a 20:00 hrs. Sábado de 10:30 a 14:00 hrs. 
Entrada: liberada
Informaciones: 56(2)3719090   www.galeriaanimal.cl

  • Galería Animal muestra a la destacada artista nacional Francisca Sutil con la exposición titulada Interludio y que reunirá 30 pinturas que son el resultado de un año de trabajo durante el 2008.

 

Luego de exponer hace cuatro años una gran retrospectiva de su obra en el Museo Nacional de Bellas Artes, Francisca Sutil ha realizado varios viajes, principalmente en Europa, durante los cuales tuvo “la necesidad de estar más profundamente en contacto con lo que ha sido el origen de la pintura. De hecho me propuse no ver pintura contemporánea”. De esa manera, según cuenta la artista, se fue “impregnando con una pintura que tenía otra escala y que era más íntima”.

Cuando volvió a Chile retomó la pintura sobre tablas de formato más pequeño, un nuevo desafío en la amplia investigación técnica que ha desarrollado Francisca Sutil a lo largo de su exitosa carrera. “Las pinturas que se verán en la muestra Interludio son pinturas íntimas de tamaños pequeños como una suerte de ventanitas. Como cuando ves, por ejemplo, una obra de Hans Memling donde en un cuadro muy pequeño está todo bien concentrado. El viaje que realicé fue un viaje muy solitario, de poca conversación y de un  intenso grado de intimidad conmigo misma. Entonces lo natural es que si estuve mirando desde una cajita hacia el exterior, uno comienza a hacer de alguna manera lo mismo al momento de pintar”.

Sus obras son pinturas llenas de complejidad, sutilezas y una riqueza visual que van creando situaciones misteriosas abriendo una infinidad de lecturas al espectador. Según Francisca Sutil, las obras que se verán en la Galería Animal tienen “una relación bastante grande con el tema de la serie Resonancias, la serie final de la muestra Alquimia que exhibí el 2006 en el Museo Nacional de Bellas Artes, salvo que es más restringida y acotada, pero al mismo tiempo más compleja”.

Francisca Sutil, 1952 en Santiago de Chile. Estudia en la Southern Methodist University, School of Art, Dallas (1972) y en la Universidad Católica de Chile, Santiago (1976). De 1977 a 1992 vive en New York donde se sigue perfeccionando en Parsons School of Design (1977); Whitney Museum of Art Seminar (1978) y MFA Pratt Institute (1981). Francisca Sutil ha sido galardona con becas y premios en Chile y EE.UU., y ha expuesto en innumerables muestra colectivas e individuales en Latinoamérica, EE.UU. y Europa. En el año 2000 Francisca Sutil completó una serie de 12 pinturas encargadas para una capilla privada en Santiago de Chile. Sus obras se encuentran en colecciones públicas y privadas tanto en Chile como en el resto de Latinoamérica, EE.UU. y Europa. Más información en www.franciscasutil.cl
 
Según Francisca Sutil…

“El tema que desarrollo en mi obra es muy amplio y muy psicológico ya que encierra innumerables aspectos que se traducen en una expresión pictórica. Sin embargo, no es 100% identificable ni trata de ilustrar o expresar algo preciso ya que el contenido que interviene es grande. Todas mis series tienen que ver con vivencias, pensamientos, reflexiones y lecturas mías, contienen un montón de alimentación interna que de alguna manera se procesa y que, cuando llega el momento de pintar, pasan a ser la vitalidad y de donde nace la obra. Ésta no surge de algo específico si no que es cada vez más amplia y, sin embargo, también cada vez más ambigua.”

“Mi pintura, al igual como pasa con nuestro intelecto por ejemplo, se ha ido complejizando. En la medida que uno avanza, las cosas son más simples y puras, pero en la misma medida que vas creando esa síntesis ésta se hace más compleja. Entonces, ¿qué pasó con mi pintura? En la época que hice la serie Celebration -hace aproximadamente 11 años atrás- aparecían esas verticales apenas enunciadas y los puntos que fueron los primeros intentos concretos de dar  profundidad a la pintura. Después dejé fuera los puntos y sólo quedaron las verticales que se iban montando de una manera particular. Así, cuando te enfrentas a la serie Resonancias la serie anterior que fue la parte final de la muestra Alquimia que exhibí el 2006 en el Museo Nacional de Bellas Artes, se producen diferentes situaciones, una especie de historial anímico, que generan ciertas sensaciones. En la Galería Animal mostraré la pintura que nació el 2008, que tiene una relación bastante grande con las Resonancias, salvo que cada pintura es más restringida y acotada en el formato, y más compleja y saturada.”

“Desde que comencé a pintar he estado constantemente en contacto con el arte contemporáneo, especialmente por el hecho de haber vivido por muchos años en Nueva York y porque siempre he vuelto a esa ciudad. Después de la muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes el 2006 estuve prácticamente un año fuera de Chile viajando principalmente en Europa. En este viaje tuve la necesidad de estar más profundamente en contacto con lo que ha sido el origen de la pintura. De hecho me propuse no ver pintura contemporánea. Así, me fui impregnando con una pintura que tenía otra escala y que era más íntima. Cuando volví a Chile, partí trabajando con tablas de formato más pequeño. Yo nunca había trabajado en formato chico ya que pinto con casi todo el cuerpo y no con la pura mano o brazo, por lo que pintar en un espacio más restringido es mucho más ajeno para mí. Sin embargo, ese nuevo formato me fue dando una luz sobre qué es lo que quería hacer después de dos años sin pintar.”

“Las pinturas que se verán en la muestra Interludio son pinturas íntimas de tamaños pequeños como una suerte de ventanitas. Como cuando ves, por ejemplo, una obra de Hans Memling donde en un cuadro muy chico está todo bien concentrado. Ahora, yo no tenía intenciones de aproximarme a la pintura de esa manera. Mientras viajaba sólo quería comprender mas la pintura. Cuando volví y comencé a trabajar en mis tablas no estaba pensando en la pintura que había visto o en mi viaje. Recién después de un tiempo -yo siempre entiendo mis pinturas después de un tiempo lo que me da una perspectiva sobre ellas- vi que la inquietud y motivación de trabajar ese tamaño, pese a no tener en ese momento una razón específica alguna, debe haber tenido una relación con el hecho que en ese momento no me dieron ganas de expandirme. El viaje que hice fue un viaje muy solitario y de un fuerte grado de intimidad conmigo misma. Entonces lo natural es que si estuve mirando desde una cajita hacia el exterior, uno comienza a hacer lo mismo de alguna manera al momento de pintar.”

“La técnica con la que trabajo es personal, la he ido desarrollando en el tiempo y es óleo sobre gesso (también llamado Yeso de Paris compuesto de goma, pigmento y carbonato de calcio) pigmentado. Hay una superficie rígida de madera sobre la cual agrego una tela de lino de diferentes gramajes según el propósito. Sobre ésta existe una primera estructura de gesso pigmentado, técnica que se usaba en el Siglo XV, pero en vez de ser gesso blanco y cumplir el rol de ser superficie para ser pintada, esta materia ya no es blanca es parte de la imagen, y tiene color y textura. Después hay lo que yo llamo una segunda estructura que es en óleo.”

“Siempre el color en mis pinturas es un reflejo de un bagaje psicológico interno propio que encierra un montón de aspectos, lo que he vivido, leído y  pensado y lo que reflexionado. Mi pintura no tiene relación con el diseño, pese a que es abstracta y aparentemente muy formal. En ella se siente una vibración espiritual o psicológica. Mi preocupación no es técnica, ni formal. Eso se da por añadidura.  Pero toda expresión, pese a que es personal, no es necesariamente autobiográfica sino que expresa algo más universal, ahí esta su capacidad de emocionar. Ahora bien, tampoco es la idea precisar mi obra. A mí me interesa que la obra sea y esté abierta. Que la persona observe mi pintura, le llegue emocionalmente y que a través de la emoción que le produce se conecte y que esa conexión la haga reflexionar. Pero ese pensamiento debería llegar después de un aspecto más bien visceral, de una conexión emocional entre el espectador y la pintura.”

Fuente: iliona Goyeneche