José Benmayor en salón Tudor/ Del jugo de naranja a la ballena cósmica
Expositor: José Benmayor
Lugar: Salón Tudor
Técnica: Pintura
Fecha: 19 de marzo al 12 de abril 2009
Horario: Miércoles a viernes de 11 a 14 y de 15 a 18 hrs.
Entrada: Peatón, funicular liberado; auto $2000.-
Informaciones: www.tudor.cl
José Benmayor presenta su primera muestra individual de pintura en Salón Tudor del Cerro San Cristóbal. La exposición está formada por 20 cuadros pintados con acrílico durante el año 2008 y lo que va del 2009. En sus obras, el joven artista, crea escenarios figurativos y narrativos, en los que aparecen situaciones diversas y a veces extrañas. A través de estas imágenes, Benmayor busca que el espectador de alguna manera se sienta identificado y pueda entrar en este mundo suyo paralelo.
En el estilo de su pintura se adivina su fuerte filiación con la animación y el grafitti. Es una pintura que tiene su génesis en la cultura joven, pop, gráfica y de la calle. Pero en esta ocasión en particular, se ha enmarcado, ordenado y contenido, para exponerse de la forma más tradicional; como cuadros, colgando de un espacio expositivo. Y en este marco más convencional a lo mejor se pierde algo de esa frescura callejera, pero la lectura cambia y la obra, como un todo, adquiere una seriedad y coherencia, una profundidad nada despreciable para un pintor de apenas 24 años.
José Benmayor nace en 1985. Hijo del pintor Samy Benmayor, desde niño se acerca al mundo del dibujo y la pintura. En el 2003 entra a estudiar Arte con Mención en Pintura en la Universidad Finis Terrae.
TEXTO SIMÓN ERGAS
Era costumbre a nuestros 10 años juntarnos a dibujar calaveras y monstruos que hacíamos a mina en unas hojas de color cartón. También recuerdo la primera vez que lo esperé con la camioneta encendida mientras pintaba un muro. O sus calcomanías pegadas por diversos lugares del mundo, lugares tan diversos como los que están en las pinturas. He escrito mucho con el José pintando al lado. Si hay algo que me inspira, es ver a un pintor decidido plasmando colores. Un tipo frente a una tela desierta y convencido de lo que hace, es algo que me conmueve: verlo embarcarse en ese viaje con destino final pero sin trayectoria clara, donde van apareciendo ciertas figuras y personajes, que están ahí, haciendo cosas, configurando su propio mundo misterioso. Del jugo de naranja a la ballena cósmica es un viaje que parte de la naturaleza muerta de estos tiempos: los productos del supermercado. Es un largo tren que pasa por diferentes estaciones que se van convirtiendo del desierto a la jungla, en la ciudad, con basura, máquinas, animales, que plantean situaciones tan variadas como el clásico monstruo de Frankenstein, un hombre que se encuentra con el jaguar, o un simple caballero que está caminando con su bolsa de verduras bajo la lluvia. Más allá de la estratósfera, además, un satélite, un astronauta y la “cósmic whale”, ballena inconmensurable, que nos empequeñece y va más allá de nuestra existencia, como la vía láctea, como el infinito, como el mar. Los personajes son los verdaderos guías de esta muestra. Uno se va acercando a pinturas y son ellos los que nos transmiten el carácter de la situación que se representa. La imagen se ha desarrollado a lo largo de una trama y fue el José quien decidió sacar la foto en el momento preciso y pintarlo así. ¿En qué anda ese caballo en el desierto que tiene una pata levantada o ese búfalo que mira de esa manera tan rara? Ésas son preguntas que sólo los cuadros por sí mismos pueden responder; ellos cuentan su historia, nosotros solamente estamos aquí para escucharla.
SIMON ERGAS, febrero 2009
Fuente: Salón Tudor |