Jacqueline De St. Aubin en Los Dominicos/ Veleros, el mar, el viento, las velas
Expositor: Jacqueline De St. Aubin
Lugar: Centro Artesanal de Los Dominicos (Avda. Apoquindo 9085)
Técnica: pintura
Fecha: hasta 31 de mayo 2009
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas
Entrada: liberada
Informaciones: 56(2)2208741
Hasta el 31 de mayo se expone la obra de la artista chilena, licenciada en artes plásticas de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Una obra especialmente cromática, con un tratamiento específico del óleo sobre la tela, donde predomina el color y la estructura compositiva, ofrece la artista Jacqueline de St. Aubin en la exposición “Veleros, el mar, el viento, las velas”.
La pintora, licenciada en artes plásticas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, exhibe su serie Veleros, que ya se presentó recién en marzo en Jadite Galleries, en Nueva York, Estados Unidos. En ella se destacan las regatas, las velas, el mar, el cielo y la síntesis entre el agua, el viento, el fuego de la acción de los veleros y la tierra que se presume debajo del mar, además de la madera de las embarcaciones.
Como expresa Joan Lluís Montané, de la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA), desde que empezó a pintar, Jacqueline de St. Aubin “se ha preocupado por la armonía entre los elementos, la energía, la materia y el espíritu. Su obra es una constante búsqueda del más allá partiendo de la tierra, de la evidencia de que estamos aquí, pero en plena ebullición hacia un devenir más poderoso y preciso. No refleja ni presente, pasado ni futuro, porque no existen, dado que el tiempo es relativo, sabiendo, además, que las dimensiones en las que nos hallamos no son las únicas existentes”.
Y agrega: “Todo es fluctuante, pero lo que permanece es la energía del esfuerzo por trascender. Y la obra de Jacqueline, artista chilena internacional, se interesa por la transformación constante, por la evolución permanente hacia cotas donde el color y la forma conforman una imagen casi fotográfica de una realidad que supera con el cromatismo. Ello produce una transformación del detalle y del control, evolucionando hacia una realidad efímera vista y no vista, donde la espuma del mar, el embate de las olas, la fuerza del viento, la finura y galanura de las embarcaciones predomina”.
Sus embarcaciones son como espíritus puros, efervescentes, sutiles, hasta sensuales, pero, claramente espirituales, porque se deslizan, no son agresivas, forman parte de la dinámica la naturaleza del mar, de las olas, se sumergen y vuelven a salir. Son el resultado de la acción liberadora del espíritu hacia cotas donde no existe el control ni la falta de libertad.
“Sus veleros –continúa el crítico- son el vivo ejemplo de la liberación del yo interior hacia el camino dorado de los devas, de los dioses, de una naturaleza exultante y clara. Sus veleros se transforman en gaviotas, son similares a las alas de los ángeles, elaboradas en lenguaje pictórico cromático actual. No son lo que parecen, sino que sugieren una realidad del más allá, una realidad del mito, que es la mar y el volar, la fuerza de los dioses”.
La artista ha evolucionado a través de temáticas muy diferentes, desde las esculto-pinturas de tipo objetual, pasando por el arte postal (estampillas, sellos, representación de postales en la tela) y luego desarrollando el tema de la hípica en toda su extensión (costumbres, ambiente y la figura del caballo como protagonista). Ha expuesto tanto en Chile como en el extranjero. En 1987 presentó sus obras en la galería Contemporánea, de Montevideo, y en la galería Manzione, de Punta del Este, ambas en Uruguay.
Fuente: Corporación Cultural de las Condes. |