Arte en Chile

:: PINTURA :: 2007

La simplicidad mística de Fritz Ruprechter en el MAC

Expositor: Fritz Ruprechter
Lugar: Museo Arte Contemporáneo (Parque Forestal s/n frente a calle Mosqueto)
Técnica: pintura
Fecha: 9 de noviembre al 8 de diciembre 2007
Horario: martes a sábado de 11:00 a 19:00 hrs., domingo de 11:00 a 18:00 hrs.
Entrada: $600 general, $400 3ª edad y estudiantes
Informaciones: www.mac.uchile.cl

Hay algo más allá en la obra de Fritz Ruprechter que la (simple) relación con el expresionismo abstracto y el concretismo.  Es una pintura que no se despoja totalmente de la textura y del diseño y en la que se encuentra una  fuerte relación con la filosofía Zen. Lo que atrapa al observador en estas superficies aparentemente simples son las finas líneas graficas, los variados matices del color en las acuarelas y los múltiples detalles a descubrir en la pintura.

Esa atención se distribuye equitativamente en toda la extensión de la superficie de la obra.  El sentido de tranquilidad que estas imágenes transmiten se debe a la falta de jerarquía entre los elementos diseño, color y textura. El objetivo parece ser, el alcanzar un estado meditativo a partir de una observación minuciosa que desafía la forma común de mirar.

Se destacan dos aspectos importantes en estas obras: el color y la transparencia.  Joseph Albers decía que el color era el medio más  relativo en el arte: Ruprechter a partir de sus obras lo confirma.  El color aparece como una tinta, transparente y translucida, que se encuentran entre el observador y la superficie que la sostiene. El color depende de esta superficie, vale decir se crea a partir de la relación entre los elementos, tinta, soporte y cera.  La cera no solo protege sino que también entrega firmeza a ese elemento casi etéreo, el pigmento.  La transparencia es más que solo un efecto en Ruprechter; es una intención.  La forma en como él muestra abiertamente los materiales utilizados, sin disfraz, al espectador dan prueba de su postura transparente hacia la forma de la creación.  Más aún, para hacer evidente todos los factores que construyen la imagen, logra en sus obras transparentes de gran formato mostrar claramente el elemento luz y su función como modulador del color.

En estas obras, como también en la filosofía Zen el estado de conciencia del aquí y el ahora son decisivos.  En las obras de Ruprechter los elementos están dispuestos intencionalmente para despertar nuestros sentidos y hacernos conscientes de los aspectos concretos de la imagen. En ellas se presenta el “Do” de la filosofía Oriental.  Aquellas disciplinas que se centran en la acción de una acción determinada de forma totalmente consciente.  Da la impresión que el artista mismo cayera en un estado meditativo durante el proceso de la creación de ellas, sumergido en la misma gama cromática, repitiendo un ritmo y un patrón determinado.

Ruprechter no pinta con los colores para expresar emociones o para contar historias, sino su arte pictórico es el resultado de un proceso material precisamente estructurado, comparable a lo mejor con el proceso escultural. El que se detiene y observa estas imágenes cuidadosamente descubrirá que ellas son capaces de conducir al observador a un estado meditativo y tal vez hasta a un nivel de consciencia parecido al que se puede alcanzar en una meditación Zen.

Rainer Fuchs
La precisión de la inexactitud sobre las obras de Fritz Ruprechter

Si uno clasifica el arte de Fritz Ruprechter como pintura, no llega. Si uno además considera la pintura como un arte emocional expresionista o sea como un arte de auto-reflexión íntima, lo pasa de largo.

Ruprechter no pinta con los colores para expresar emociones o para contar historias, sino su arte pictórico es el resultado de un proceso material precisamente estructurado, comparable a lo mejor con el proceso escultural.

Si usted mira a los cuadros con más atención verá que de hecho se trata de relieves - se dará cuenta de que no siempre hay superficies lisas sino que las superficies muestran fisuras en el perfil, y que además las finas líneas gráficas son, mirándolo bien, cortes y cesuras en el material. Básicamente son obras compuestas de tiras de material cuyas superficies han sido tratadas con colores y cera con el resultado que la superficie tiene un efecto traslúcido y el material parece mármol o algún material sintético.

Es una pintura de materiales o sea una forma de puzzle conceptual, es decir, un arte que, a pesar de que evoque en algunos de sus observadores una atmósfera lírica o meditativa, se basa en el cálculo y en detalles meticulosos. En realidad se trata de un tipo de pintura muy poco austriaco en que no se está cultivando el gesto espontáneo y expresivo y tampoco se nade en los sentimientos. El artista más bien realiza un preciso plan de trabajo que se está desarrollando paso por paso.

Estas obras recuerdan a sistemas de notación o partituras y, representando un sistema de signos pictoriales, se acercan también a la lengua. No es por acaso que Fritz Ruprechter ha utilizado papel lineado o cuadriculado como base de algunos de sus acuarelas, un papel que normalmente se utiliza para apuntar textos y lengua. Cabe señalar en este contexto que Fritz Ruprechter también es músico y por ende acostumbrado a leer e interpretar sistemas de notación y partituras.

Comparando las obras particulares de las series se puede detectar sus originalidades. Sólo a primera vista se parecen pero en realidad cada obra dispone de un carácter propio y representa una solución e invención formal y particular. Por tanto, la particularidad de la obra correspondiente cumple siempre una función de diferencia a las otras obras y junto componen algo como un juego de conceptos diferentes. También aquí se ofrece la comparación con el idioma pero siempre evitando una igualación. En muchos casos un concepto o una palabra por si significa poco o algo muy general. Sólo su posición en una red de relaciones entrelazadas, una frase o una cadena de argumentos clarifica y precisa su significado. Los contextos de su uso son decisivos porque generan las particularidades y la interconexión de los conceptos en forma de una red de relaciones. La obra de Ruprechter representada en las series pictoriales de esta exposición es comparable.

En la mayoría de los casos Ruprechter diseña series pictoriales y los cuadros individuales a su vez muestran estructuras de serie. También se podría hablar de cadenas de cuadros cuyas partes individuales muestran en si estructuras de encadenamiento. Así que se refleja el todo en el uno y el uno en el todo. Es un tipo de pintura indirecta que sólo a primera vista muestra una estructura perfecta y uniforme. En realidad estos cuadros caracterizan el principio del engranaje y de la dislocación, una estructura que se manifiesta por la desviación del simétrico y del métrico. Argumentando con la terminología de la música es una pintura sincopada que se priva de la perfecta armonía y que conscientemente provoca la irritación. No es tan fácil, por ejemplo, enfocar la vista en los cuadros azules porque las superficies son irregulares a pesar de que a primera vista dan la impresión de tener una superficie uniforme. Del mismo modo las líneas son de hecho cortes y cesuras, es decir, en bajorrelieve. Si se pone atención en las sombras de las bordes inferiores de los cuadros, entonces se revelan las fisuras que al principio no se detectaban.

En suma, se trata de obras que deliberadamente cultivan lo defectuoso o lo inexacto. De este modo expresan el desprestigio consciente e irónico del perfeccionismo y del cálculo meticuloso. La imposibilidad de calcular y controlar todo de antemano también es tema. Es cierto que tampoco se pueden planificar con antelación las reacciones e interpretaciones de los observadores. Cada observador tiene experiencias y expectativas que se distinguen de las de otros observadores. Partiendo de que cada uno pone diferentes prioridades y acentos sería una empresa inútil e ingenua del todo, ofrecer una solución única y terminante. Por esta razón una comunicación precisa muchas veces consiste en estar muy precisamente impreciso. Es esta experiencia innegable de observar el arte que Ruprechter está tematizando en sus obras desde el principio.

Fuente: Amaranta Alfaro