Arte en Chile

:: PINTURA :: 2007

Jorge Kata Nuñez y Juan Heinsohn Huala en Rotterdam / Todo el mundo es mi patria

Expositor: Colectiva
Lugar: Estación Zuidplein, línea sur del metro de Rotterdam
Técnica: pintura
Fecha: desde abril 2007
Informaciones: heinsohn@tiscali.nl, teléfono 010 4764 868, GSM 06 43 44 39 83

Artistas chilenos realizan un mural de 64 metros cuadrados para la estación Zuidplein, de la línea sur del metro de Rotterdam. La obra es una oda a Rotterdam como ciudad multicultural y lleva por título un adagio del filósofo Erasmo: Todo el mundo es mi patria. El mural será  inaugurado en abril próximo.

Murales con historia

En el año 2005 la municipalidad de Charlois, Rotterdam Sur, solicitó al muralista y artistas gráfico Jorge Kata Nuñez la restauración de pinturas murales realizadas en 1976 por la brigada Luis Corvalán en la estación de metro Zuidplein. Luis Corvalán era secretario general del Partido Comunista de Chile al momento del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 y permanecía detenido desde 1974 en las cárceles de Pinochet. En esos años brigadas de artistas plásticos chilenos exiliados recorrían Europa usando el nombre de Corvalán como parte de una campaña internacional destinada a salvarle la vida y lograr su liberación. En 1976 y en una segunda visita a Rotterdam, una de las brigadas pintó murales sobre dos pilares ubicados al costado norte de la estación Zuidplein. En la realización de esos murales colaboraron artistas holandeses.

Los hoy restaurados murales en la estación Zuidplein constituyen una muestra histórica del trabajo de pintura mural chilena que inspiró y motivó el desarrollo del muralismo en Rotterdam en la década de los ‘70. Fenómeno que en los últimos años ha sido reconocido en diversas publicaciones y estudios sobre el tema. Es también la única pintura mural en su estilo – tema, simbología, valor comunicativo - que ha sobrevivido al cambiante panorama urbano de Rotterdam, a su novísima e impetuosa arquitectura y a las políticas que regulan las manifestaciones artísticas del espacio público. Esta pintura mural, con más de 30 años de existencia, constituye – por su intención - una manifestación permanente de la solidaridad entre los pueblos y es un elemento participe de la memoria colectiva de Rotterdam. Su existencia a sido defendida por el municipio local y es así que la obra ha sobrevivido el vandalismo y las constantes renovaciones de la estación.

Nuevo proyecto

En septiembre del 2005, durante la restauración de los “pilares de la solidaridad con Chile”,  trabajó junto a Jorge Kata Nuñez el artista chileno Juan Heinsohn Huala, también residente en Rotterdam. Ambos han realizado desde 1981 diversos proyectos conjuntos, exposiciones y pinturas murales.

En los días que duraron los trabajos de restauración surgió entre ambos artistas el plan de una nueva pintura mural cuyo tema sería esta vez el aspecto multicultural de Rotterdam como metrópolis moderna. En octubre de ese mismo año presentaron el primer diseño destinado a un muro de 44 metros cuadrados. En enero del 2006 recibieron de parte el departamento de cultura del municipio de Charlois la orden definitiva de realización del mural propuesto.

La ejecución del proyecto sufrió demoras ya que en ese mismo periodo todo el edificio de la estación de metro estaba siendo renovado, trabajos que aún no han finalizado. Para el proyecto de Kata Nuñez y Heinsohn, la reforma del edificio implicó un cambio de muro, ampliándose de 44 a 64 metros cuadrados.

El mural está siendo pintado sobre paneles ya que ello facilita su conservación frente a futuras renovaciones de la estación, evitándose con ello la destrucción del mural. Suerte que han corrido numerosos murales en Rotterdam, incluido los ejecutados por las distintas brigadas de artistas chilenos en el correr de los últimos 30 años.

Todo el mundo es mi patria

El nuevo mural de Kata Nuñez y Heinsohn, instalado en la estación Zuidplein, ocupará un lugar central en el municipio de Charlois, al costado sur de Rotterdam. Allí habitan un gran número de roterdameses de distintos orígenes culturales. El mural “Todo el mundo es mi patria” refleja en un collage de imágenes la diversidad cultural presente y activa en Rotterdam Sur y en toda la ciudad.

 Los artistas han buscado hacer tangible esa diversidad mediante el uso de símbolos que representan áreas culturales, continentes, metáforas sobre la emigración, el encuentro con la cultura holandesa y - especialmente – con Rotterdam, puerto de entrada del mundo a Europa. Ciudad que fue destruida en la Segunda Guerra Mundial y que se alza hoy moderna y cosmopolita. Son imágenes recortadas del gran panorama visual que conforma la base de la moderna Rotterdam. Es una selección de imágenes realizada por de los propios artistas, pero que sin duda son imágenes con las cuales se identifican los miles de pasajeros que a diario pasan por la estación Zuidplein. Imágenes que llevan en su memoria, en su propio idioma, en sus preocupaciones cotidianas y que dan base a su identidad cultural. 

El mural “Todo el mundo es mi patria” insiste en una visión positiva frente a la presencia de tantas culturas en el seno de Rotterdam. La presencia de estas, su idioma, música, literatura, arte, supera con creces la imagen creada por las políticas de la extrema derecha en los últimos años: extranjeros, sinónimo de problemas sociales y económicos y – pero aún – nido del terrorismo. Esta negatividad, sobre la cual se ha creado incluso política de estado, solo ha servido para alimentar un clima de confrontación, acrecentada además por un nuevo cierre de fronteras para “extranjeros” y los intentos de transformar “la integración” en una obligación para quienes “entraron” ya a Holanda. Clima de confrontación en cuyo seno no ha estado ausente el drama del terrorismo internacional y la muy bien orquestada “guerra contra el terrorismo”, que han llevado mucha agua al molino de la extrema derecha europea y a sus políticas discriminatorias y excluyentes. 

Un puerto donde llaga todo el mundo

Rotterdam es – no solo - el principal puerto de entrada de productos venidos desde todos los continentes, también – y quizá por lo mismo – ha sido en los últimos 40 años el puerto de entrada de la poesía del mundo con sus grandes festivales, como Poetry International, fundado hace 38 años, o del cine mundial con el Festival Internacional de Cine de Rotterdam que a fines de enero celebra su edición 35!

La presencia de más de 160 culturas distintas en esta ciudad tiene cada año su propia celebración: el Dunya Festival – que en sus primeros 19 años se llamó Poetry Park Festival – y que en mayo próximo celebra 30 años de existencia como el mayor escenario de la música, la danza y la poesía del mundo en Holanda. En esa línea de valoración de culturas, de intercambio, de diálogo, Kata Nuñez y Heinsohn han buscado incorporar en el mural “Todo el mundo es mi patria”. Con ello se suman también - con un mensaje pleno de colorido - a la creciente corriente de opinión que exige hoy un cambio de actitud frente a los emigrantes y a las manifestaciones de sus culturas en Holanda.

Así, con un colorido que poco tiene que ver con lo gris del paisaje holandés y el betón de las edificaciones, Kata Nuñez y Heinsohn insisten en el mensaje de apertura al mundo, a lo nuevo, a nuevas culturas, al diálogo con todas ellas y que se resume en el simple adagio de Erasmo: Todo el mundo es mi patria.

Para los interesados: el desarrollo del mural “Todo el mundo es mi patria” se puede seguir por internet y mediante el blog: http://kleurenvoorzuidplein.skynetblog.be/

Fuente: Juan Heinsohn Huala
Rotterdam, enero 2007