Isabel Sáa en la Corporación Cultural de Las Condes / Catedrales de hielo
Expositor: Isabel Sáa
Lugar: Corporación Cultural de Las Condes (Apoquindo 6570, Las Condes)
Técnica: pintura
Fecha: 30 de agosto al 30 de septiembre 2007
Entrada: liberada
¿Por qué los témpanos?
“Los ojos de los artistas deben volverse
siempre hacia su vida interior y sus oídos
han de estar siempre alerta a la voz de
la necesidad interior ”.
Vasili Kandinsky
El año 1974, Isabel Sáa ve los témpanos y glaciares de la patagonia en el parque nacional Torres del Paine.
La impresionan estos cuerpos silentes e inmensos que años mas tarde vuelve a admirar, los dibuja en sus croqueras y estas imágenes se van archivando por años.
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Los vuelve a admirar el año 2006. Este último viaje es un medio para lograr un registro de un escenario natural, que se encuentra a gran distancia de su lugar de trabajo.
El paisaje es un “sujeto” y un “objeto” de contem- plación, siendo la fotografía, un registro de la mirada actual.
Sólo una fotografía es seleccionada, mediante la cual el “objeto” se “transforma”, es decir adquiere otra forma. Es un residuo de lo que se vio.
No es un estudio racional, es una exploración visual, una exploración interior materializada en su taller, donde estos témpanos se “re-presentan”.
La propuesta plástica de Isabel Sáa consiste en descolgar nueve soportes de tela que no se adhieren al muro y rozan el suelo. Cada formato es de. 2.40 x 70cms. Son impresiones digitales intervenidas con técnica mixta. Los elementos que configuran esta obra son: forma, textura, palabra y color.
Isabel Sáa tiene una relación personal con la luz y con el blanco que irradian esos inaccesibles muros tempánicos, sumado a los azules que se acumulan en esas gélidas capas de nieve.
Mediante su propio lenguaje, la intervención intenta velar y develar ante nuestros ojos unas imágenes en aparente quietud. Es una imagen “re-inventada”. Es una ficción pictórica.
Es apoderarse de un territorio que le es familiar.
Años releyendo a nuestros poetas chilenos, quienes también vibraron con la fuerza de los mares del sur. Nueve de los cuales ahora funden sus palabras con las imágenes en cada una de estas pinturas.
Ellos nos dicen:“…entre los muros de cristal y abismos…”P. Neruda y G. Mistral: “…un témpano pasa como un lirio inmenso…” F. Coloane: “…apareció un témpano gigantesco…”, “…homenaje de amor a los témpanos y glaciares de Chile…” de R. Zurita, N. Parra: ”…paz en el mar a las olas de buena voluntad…” y Barrenechea se refiere a ellos como: ”…témpanos errantes…” y Anguita: “…me ha sido dado un poliedro frente al mar…”, mientras R. Cárdenas los trata de: “…esos gigantes continentes que erraban bajo el mar…” y R. Rosende: “…barco de papel congelado en la memoria…”
Con esta obra la artista da testimonio de haber presenciado la travesía de estos albos y enormes macizos de hielo bajo el sol, el viento, y la lluvia., estas grandes masas de hielo que viajan a la deriva como fantasmas a la luz del día, que desaparecerán calladamente hacen que cada vez que ella retorna a los mismos lugares ve que son otros gigantes solitarios los que aparecen, los mismos que se ausentarán abandonados sucesivamente año tras año, inmersos en esas aguas australes se asoman despidiéndose antes de partir para seguir deambulando hasta perderse. Las palabras manuscritas: “a la deriva catedrales de hielo habitadas por el viento del sur”, escritas a lo largo del suelo invitan al espectador a recorrer estos témpanos.
Isabel Sáa desarrolló esta propuesta durante los años 2005 al 2007.
Se escuchan nueve solos de jazz para un contrabajo, que el músico Andrés Castro compuso especialmente para cada uno de estos nueve témpanos.
Fuente: Corporación Cultural de Las Condes |