Federico Elton en Galería TRECE / Pintura Intangible
Expositor: Federico Elton
Lugar: Galería TRECE (Nueva Costanera 3980, Vitacura)
Técnica: pintura
Fecha: 5 de enero al 5 de febrero 2007
Entrada: liberada
Informaciones: 092210343 Federico Elton, 3781981/ 09 8538493 galería
En la pintura chilena de estas últimas décadas se ha producido en muchos pintores un retorno al paisaje como referente. La naturaleza, o también, el mundo fenoménico tienen una presencia cotidiana paralela a la contingencia, a la historia o al paisaje urbano. En otras palabras, Federico Elton transita desde la memoria hacia todo aquello que lo ha impregnado, tal vez desde la infancia, en una serie de motivaciones reconstructivas de sensaciones, donde tal vez el único medio para recuperarlas sea la pintura.
Este artista, de profesión arquitecto, ha llegado al color, a la materia y la pasta, para conformar un trabajo plástico que, curiosamente, borra o parece suprimir la adhesión habitual que los arquitectos-pintores tienen por la línea, por lo corpóreo, por el ilusionismo volumétrico, en fin, por una suerte de estructuración tectónica, como lo hemos visto, por ejemplo, en la propia pintura de Roberto Matta, Jaime Bendersky o Ernesto Barreda.
La pintura de F. Elton parece revelar la exploración, ciertamente intuitiva, en torno a las propias cualidades de la pintura al óleo. El material es sometido a diversos tratamientos para investigar su delgadez o espesor, proceso desde el cual el artista indaga las diversas áreas por donde la pintura se despliega. Es decir, los diferentes estados de la materia van situándose, pero al mismo tiempo van significando los “territorios” que se construyen para organizar la levedad de estos paisajes imaginarios que comparecen a los ojos del espectador.
Desde una delicadeza cromática y gestual, el artista altera la “construcción” del concepto de paisaje tradicional mediante la eliminación radical de puntos de fuga, la ambigüedad de la línea de horizonte y, sobre todo, eludiendo el andamiaje complementario de líneas y elementos que estructuran la idea de ilusionismo tridimensional.
Tal vez, el artista se involucra, de manera inconsciente, en una organización cromática y gestual que apunta a una visualidad evanescente que pareciera estar en constante movimiento. Sí, son paisajes imaginarios que despiertan en el espectador asociaciones con miradas aéreas, con fumarolas, con vapores que fluyen en ciertas atmósferas oníricas y que se conectan, en forma automática, con experiencias vividas y guardadas por la memoria.
El rescate de esas vivencias nos lleva obligadamente a una reconstrucción de escena y, es ahí, en ese punto, donde el artista actúa desde la pintura, reponiendo fragmentariamente sólo la impresión de paisaje, ya que los significantes se han apoderado de la escena dominando la totalidad del espacio de la tela.
El artista, al eliminar las estrategias del ilusionismo tridimensional deja fuera, también, todo rastro de iconicidad, por tanto en sus obras no reconocemos referencias directas con las cosas y seres del mundo. Entramos, entonces, en zonas profundamente conflictivas respecto al significado, proponiendo así, una obra totalmente abierta de acuerdo a los aspectos narrativos.
Destaquemos que junto a la impronta cromática evanescente, el artista propone una constante en una parte importante de sus obras, cual es la presencia de líneas o gestos gráficos de diferentes colores mediante el pastel graso. Sobre todo en sus últimas obras, F. Elton, recurre de manera progresiva al uso de la gráfica y a sus consecuencias sobre los planos de color. Ésta atraviesa fugazmente la escena del color, indicando la presencia objetiva de la superficie plana del soporte, como si fuese un punto de referencia para señalar la tercera dimensión sugerida. Lo que sucede es que el espectador realmente se sumerge en esa ambigüedad de profundidades, donde los primeros planos marcados por los gestos gráficos conviven con esas sugerencias espaciales e infinitos horizontes que, seguramente, llevan la imaginación del que mira a situaciones mágicas, subjetivas y abiertas.
Fuente: Galería TRECE |