Miguel Castillo en la Sala Gran Angular Juventud 2000 / Esos Raros Paisajes
Expositor: Miguel Castillo
Lugar: Sala Gran Angular Juventud 2000 (Manuel Montt 101, Providencia)
Técnica: pintura
Fecha: 2 de noviembre al 5 de diciembre 2005
Horario: lunes a sábado de 10:00 a 20:00 hrs.
Entrada: liberada
“Esos Raros Paisajes”, es el titulo de la exposición compuesta por quince pinturas que el artista Miguel Castillo Arenas expone desde el miércoles 2 de Noviembre en la sala Angular Juventud 2.000.
Esta exposición tiene como punto de partida y referente a la ciudad y sus distintos elementos que la conforman, la limitan y la explican, en cuanto a su calidad y cualidad de sustitutos contemporáneos del género pictórico del paisaje.
Al observar las obras de Miguel Castillo podemos ver que los árboles en su ex –verticalidad protagónica (en lo que al género pictórico se refiere) se transforman en edificios; los ríos en avenidas; los árboles en plantas; las hojas en humanos y autos; la basura en un pequeño microcosmo de insectos colorido, los insectos coloridos en células invisibles, en fin una secuencia de nuevos sustitutos visuales protagónicos que hablan de las nuevas necesidades de este también nuevo y evolutivo ecosistema en que vivimos, en el cual muy pocas veces reparamos, y el cual, y de todas formas nos explica como ser sociales.
Según Castillo el paisaje que vemos diariamente o mas bien la ciudad y su constante mutación, desde el punto de vista de la pintura, es el punto de partida para levantar un proyecto que limita al norte con toda la tradición de la pintura de género, al sur con la libertad y la posibilidad de la abstracción al este con Cézanne y la conceptualidad de su último período pictórico y al oeste con la memoria y todos sus procesos interpretativos y creativo.
Se trata de un ejercicio pictórico que va en busca de una traducción del “nuevo paisaje” (entendiendo éste bajo el criterio urbano de convivencia, o mas bien aceptación planificada y útil de lo natural); en cuanto a su forma y color, valiéndose de elementos básicos como la mancha y la línea, y su evidencia como recurso y de todo el material cognitivo que llevamos internalizado como consecuencia de una ritualización de dicho género.
Su muestra es una puesta en invisible, a la vez un estudio que roza los últimos paisajes de Cézanne (guardando las proporciones, distancias e intenciones) de aquellas formas que se desintegran de características especificas para ser traducidas en manchas, dirección y color, pero, en este caso particular, desde el recuerdo, idealización o conceptualización de este nuevo escenario diario que es nuestra ciudad.
Miguel Castillo, es licenciado en artes, de la Universidad Católica y diplomado en Dramaturgia y guión de la U. Padre Hurtado, tiene numerosas exposiciones individuales y colectivas. |