Arte en Chile

:: PINTURA :: 2005

Maria Eugenia Akel en la Galería de Arte La Ventana Cemicual / Poética Del Mar

Expositor: Maria Eugenia Akel
Lugar: Galería De Arte La Ventana Cemicual (Antonia López de Bello 72, Bellavista)
Técnica: pintura
Fecha: 7 de septiembre al 5 de octubre 2005
Horario: lunes a viernes de 10:00 a 20:00 hrs., sábados de 11:00 a 14:00 hrs.
Entrada: liberada

Un muestra cargada de sentimientos y focalizada a través de la Poética del Mar, es lo que nos presenta la artista chilena María Eugenia Akel, desde el Martes 6 de Septiembre en la Galería de Arte la Ventana Cemicual.

El mar es el tema principal en las obras de María Eugenia, la añoranza de una infancia en las playas de su ciudad natal Concepción, han llevado a esta artista plasmar en sus telas el trabajo de estos esforzados hombres de mar, que cada día salen de sus hogares a desafiar las turbulentas aguas de mares embravecidos, sin saber si el mar los devolverá, o los dejará en sus profundidades, esta es la preocupación constante de nuestra artista, aludiendo que los naufragios de estos hombres se asemejan a nuestro paso por la vida, en una constante lucha por la sobre vivencia.

María Eugenia, visualiza en sus pinturas todas las vivencias de este entorno marino; sus botes gastados por el oleaje, sus rostros entumecidos y cansados, sus ropas mojadas sus tristezas y sus alegrías, sus telas delatan todos los detalles de este duro trabajo, como si nuestra artista, siguiera presente en aquellos lugares, viviendo el día a día con ellos, incorporando a veces la figura femenina, en forma de abandono de soledad, junto a unos viejos botes abandonados en la playa, armando con ellos una escena fantasmal,.
Para lograr los efectos deseados María Eugenia, apela a todos los materiales; distintos tipos de arena que recoge en cada playa que visita, pastas, y como si quisiera revelarse contra algo, raspa y vuelve a raspar la arena que ha adherido a la tela, hasta dejarla desolada, luego dibuja las figuras con pastel, vuelve a poner arena y acrílicos, para terminar con óleos, logrando hermosos y cálidos atardeceres y penetrantes amaneceres, vuelve a raspar, como queriendo arrancar de su alma algún recuerdo, terminando con unos profundos horizontes, con cielos rojizos por algún atardecer, que parece terminar con un nuevo capitulo en la vida de nuestra artista.

María Eugenia, también trabaja la figura humana, con la misma fuerza antes descrita, va de lleno en busca de la esencia femenina unida a las flores y al paisaje sureño de su niñez. Sus mujeres representan la tierra madre, cuya luz proviene de ese contacto con la tierra, el cielo y las estrellas, esto se manifiesta en su desnudez y en lo generoso de sus contornos, en la fuerza germinadora de la naturaleza. En la postura de estas figuras vemos una solidez cual sacerdotisa conocedora de los secretos de la vida, sin hacer separación cromática entre los fondos y las figuras, logrando transmitir con sus trazos y pinceladas el espíritu que las habita. En cada una de ellas Eugenia enfatiza la belleza, los movimientos corpóreos sutiles como el viento, en su naturaleza fértil. En esencia son vida y armonía.

Fuente: Galería de Arte La Ventana Cemicual