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VI
Ciclo de Conciertos de Música Antigua
Lugar:
Casa Central de la UC (Alameda 340)
Fecha: entre el 8 y el 11 de septiembre
Horario: 19:30 hrs.
Entrada: liberada |
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El
programa contempla cuatro conciertos a cargo del grupo
vocal e instrumental Estudio MusicAntigua del Instituto
de Música de esa Casa de Estudios.
El
movimiento de música antigua en Chile ocupó
un lugar de vanguardia en el ámbito latinoamericano,
por lo que ha influido poderosamente en la aparición
de nuevos conjuntos dedicados a este repertorio.
Con
la realización del VI Ciclo de Conciertos de Música
Antigua el Instituto de Música de la Pontificia
Universidad Católica de Chile conmemora los 50
años de este repertorio en el país. Homenajes,
conciertos, conferencias y coloquios, forman parte del
programa organizado por la UC.
Miércoles
8 de septiembre:
El ciclo se inaugura con el programa de música
colonial catedralicia y conventual, que contempla obras
seculares de inspiración religiosa, la mayoría
de ellas transcritas y publicadas por el musicólogo
Samuel Claro en la década de los 70, en su famosa
"Antología de la música colonial en
América del Sur".
Es un programa lleno de obras festivas, que cifran en
acentos musicales textos procedentes de la poesía
popular y culterana de los siglos XVII Y XVIII. Destaca
la participación de las sopranos Nora Miranda y
María José Brañes y de los tenores
Gonzalo Cuadra y Rodrigo Del Pozo
Jueves
9 de septiembre:
El segundo concierto de carácter "monográfico",
está dedicado a las sonatas para instrumento solista
y para trío compuestas por Jean Daniel Braun, un
desconocido autor del barroco francés versallesco,
contemporáneo de compositores más célebres,
como F. Couperin, J.Ph. Rameau y J.M. Leclair. “Su
producción se inscribe –según explica
el director de Estudio MusicAntigua, Sergio Candia- en
la corriente francesa del barroco tardío, mostrando
una rara e interesante identidad estilística que
se nutre del estilo italiano, en boga por esa época
en Francia, y del galante”.
El Estudio MusicAntigua explora con este programa en los
límites o bordes del estilo barroco, mostrando
una parte relevante de la música de cámara
francesa hacia el final de la era de los Luises, empleando
en las interpretaciones copias exactas de instrumentos
franceses de la época: flauta dulce, violín
barroco, viola da gamba, clavecín y guitarra barroca.
Viernes
10 de septiembre:
En el concierto "Bajón y Violón"
el grupo aborda otra veta del barroco musical europeo:
la música instrumental de los albores del "estilo
representativo" italiano, aquél período
que se desarrolló bajo las improntas estéticas
de la obra de Monteverdi y del nacimiento de la ópera,
del "chiaroscuro" y del aire teatral en la música.
Algunos historiadores de la música han denominado
a este período como "la era del bajo continuo",
debido a la importancia que adquirió el estilo
composicional en donde las voces "cantantes"
o "concertantes" son acompañadas y conducidas
en su discurso por los instrumentos de bajo, tales como
los diversos teclados, el violoncello, la viola da gamba
o el fagot. El protagonismo de estos instrumentos no se
redujo a la función ya mencionada. También
fueron compuestas muchas obras en donde el o los instrumentos
de bajo asumen el rol protagónico de las voces
cantantes. Esto genera una especial sonoridad, la que
podrá ser apreciada en el curso de este concierto
a cargo de Gina Allende en viola da gamba y de Franco
Bonino en fagot, tocando en modelos de instrumentos del
siglo XVII y acompañados en el bajo continuo por
Camilo Brandi (clavecín) y Cristián Gutiérrez
(guitarra barroca y teorba).
Sábado
11 de septiembre:
El título del concierto de clausura "¡Qué
dulce violencia, celestes incendios!" tomado de una
obra de Sebastián Durón, resulta muy apropiado
para este recital, que aborda la temática de la
poesía mística hispanoamericana del barroco
desde una doble perspectiva: teatral y musical. “Para
ello, explica el director del conjunto, hemos realizado
un trabajo junto a la actriz Macarena Baeza, también
académico de la Escuela de Teatro de la UC y experta
en el tema del teatro barroco español. En una hora
de música y poesía se entrelaza la representación
del encendido amor místico con la música
en claroscuro que subraya el acento casi desbordado del
fervor religioso del individuo, en permanente tensión
y movimiento dentro de un mundo en que los descubrimientos
de la ciencia y la exacerbación de los poderes
de la razón entran en tensión dramática
con una visión que se esfuerza en redefinir una
posición teocéntrica, en donde el paraíso
y el infierno son comprendidos como escenarios simultáneos
y contrapuestos dentro del "gran Teatro del Mundo".”
Además de la participación de la actriz
Macarena Baeza, destaca la figura del Tenor Gonzalo Cuadra.
Chile:
Vanguardia en Latinoamérica
La música antigua, dedicada al repertorio de los
siglos XIII al XVIII, tuvo su origen en nuestro país
en 1954, con el nacimiento del Conjunto de Música
Antigua que, seis años más tarde, se integró
a la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Este hecho contribuyó así a la proyección
de la Universidad en la vida cultural nacional y en el
extranjero, permitió incrementar su fondo de partituras,
libros e instrumentos, influyó decisivamente en
el nacimiento de su Instituto de Música, y posibilitó
el posterior desarrollo de la investigación musical
universitaria. El movimiento de música antigua
en Chile ocupó además un lugar de vanguardia
en el ámbito latinoamericano, por lo que ha influido
poderosamente en la aparición de nuevos conjuntos
dedicados a este repertorio.
Agrupaciones
de instrumentos antiguos como ésta, comparable
a la de las naciones europeas, no sólo no habían
existido en nuestro país hasta ese momento, sino
que eran prácticamente inexistentes en todo el
continente latinoamericano. Entre sus integrantes, cabe
señalar que Rolf Alexander, su primer director,
era un bailarín suizo y además un buen tañedor
de instrumentos antiguos, en particular de viola da gamba.
La griega Mirka Stratigopoulou era bailarina del Ballet
Municipal e intérprete de flauta dulce. El alemán
Kurt Rottman era ejecutante de laúd y Juana Subercaseaux,
una joven chilena que venía llegando al país
luego de hacer sus estudios en Inglaterra, interpretaba
las violas da gamba.
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