Arte en Chile

:: MÚSICA :: 2004

VI Ciclo de Conciertos de Música Antigua

Lugar: Casa Central de la UC (Alameda 340)
Fecha: entre el 8 y el 11 de septiembre
Horario: 19:30 hrs.
Entrada: liberada

El programa contempla cuatro conciertos a cargo del grupo vocal e instrumental Estudio MusicAntigua del Instituto de Música de esa Casa de Estudios.

El movimiento de música antigua en Chile ocupó un lugar de vanguardia en el ámbito latinoamericano, por lo que ha influido poderosamente en la aparición de nuevos conjuntos dedicados a este repertorio.

Con la realización del VI Ciclo de Conciertos de Música Antigua el Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Chile conmemora los 50 años de este repertorio en el país. Homenajes, conciertos, conferencias y coloquios, forman parte del programa organizado por la UC.

Miércoles 8 de septiembre:
El ciclo se inaugura con el programa de música colonial catedralicia y conventual, que contempla obras seculares de inspiración religiosa, la mayoría de ellas transcritas y publicadas por el musicólogo Samuel Claro en la década de los 70, en su famosa "Antología de la música colonial en América del Sur".
Es un programa lleno de obras festivas, que cifran en acentos musicales textos procedentes de la poesía popular y culterana de los siglos XVII Y XVIII. Destaca la participación de las sopranos Nora Miranda y María José Brañes y de los tenores Gonzalo Cuadra y Rodrigo Del Pozo

Jueves 9 de septiembre:
El segundo concierto de carácter "monográfico", está dedicado a las sonatas para instrumento solista y para trío compuestas por Jean Daniel Braun, un desconocido autor del barroco francés versallesco, contemporáneo de compositores más célebres, como F. Couperin, J.Ph. Rameau y J.M. Leclair. “Su producción se inscribe –según explica el director de Estudio MusicAntigua, Sergio Candia- en la corriente francesa del barroco tardío, mostrando una rara e interesante identidad estilística que se nutre del estilo italiano, en boga por esa época en Francia, y del galante”.
El Estudio MusicAntigua explora con este programa en los límites o bordes del estilo barroco, mostrando una parte relevante de la música de cámara francesa hacia el final de la era de los Luises, empleando en las interpretaciones copias exactas de instrumentos franceses de la época: flauta dulce, violín barroco, viola da gamba, clavecín y guitarra barroca.

Viernes 10 de septiembre:
En el concierto "Bajón y Violón" el grupo aborda otra veta del barroco musical europeo: la música instrumental de los albores del "estilo representativo" italiano, aquél período que se desarrolló bajo las improntas estéticas de la obra de Monteverdi y del nacimiento de la ópera, del "chiaroscuro" y del aire teatral en la música.
Algunos historiadores de la música han denominado a este período como "la era del bajo continuo", debido a la importancia que adquirió el estilo composicional en donde las voces "cantantes" o "concertantes" son acompañadas y conducidas en su discurso por los instrumentos de bajo, tales como los diversos teclados, el violoncello, la viola da gamba o el fagot. El protagonismo de estos instrumentos no se redujo a la función ya mencionada. También fueron compuestas muchas obras en donde el o los instrumentos de bajo asumen el rol protagónico de las voces cantantes. Esto genera una especial sonoridad, la que podrá ser apreciada en el curso de este concierto a cargo de Gina Allende en viola da gamba y de Franco Bonino en fagot, tocando en modelos de instrumentos del siglo XVII y acompañados en el bajo continuo por Camilo Brandi (clavecín) y Cristián Gutiérrez (guitarra barroca y teorba).

Sábado 11 de septiembre:
El título del concierto de clausura "¡Qué dulce violencia, celestes incendios!" tomado de una obra de Sebastián Durón, resulta muy apropiado para este recital, que aborda la temática de la poesía mística hispanoamericana del barroco desde una doble perspectiva: teatral y musical. “Para ello, explica el director del conjunto, hemos realizado un trabajo junto a la actriz Macarena Baeza, también académico de la Escuela de Teatro de la UC y experta en el tema del teatro barroco español. En una hora de música y poesía se entrelaza la representación del encendido amor místico con la música en claroscuro que subraya el acento casi desbordado del fervor religioso del individuo, en permanente tensión y movimiento dentro de un mundo en que los descubrimientos de la ciencia y la exacerbación de los poderes de la razón entran en tensión dramática con una visión que se esfuerza en redefinir una posición teocéntrica, en donde el paraíso y el infierno son comprendidos como escenarios simultáneos y contrapuestos dentro del "gran Teatro del Mundo".”
Además de la participación de la actriz Macarena Baeza, destaca la figura del Tenor Gonzalo Cuadra.

Chile: Vanguardia en Latinoamérica
La música antigua, dedicada al repertorio de los siglos XIII al XVIII, tuvo su origen en nuestro país en 1954, con el nacimiento del Conjunto de Música Antigua que, seis años más tarde, se integró a la Pontificia Universidad Católica de Chile. Este hecho contribuyó así a la proyección de la Universidad en la vida cultural nacional y en el extranjero, permitió incrementar su fondo de partituras, libros e instrumentos, influyó decisivamente en el nacimiento de su Instituto de Música, y posibilitó el posterior desarrollo de la investigación musical universitaria. El movimiento de música antigua en Chile ocupó además un lugar de vanguardia en el ámbito latinoamericano, por lo que ha influido poderosamente en la aparición de nuevos conjuntos dedicados a este repertorio.

Agrupaciones de instrumentos antiguos como ésta, comparable a la de las naciones europeas, no sólo no habían existido en nuestro país hasta ese momento, sino que eran prácticamente inexistentes en todo el continente latinoamericano. Entre sus integrantes, cabe señalar que Rolf Alexander, su primer director, era un bailarín suizo y además un buen tañedor de instrumentos antiguos, en particular de viola da gamba. La griega Mirka Stratigopoulou era bailarina del Ballet Municipal e intérprete de flauta dulce. El alemán Kurt Rottman era ejecutante de laúd y Juana Subercaseaux, una joven chilena que venía llegando al país luego de hacer sus estudios en Inglaterra, interpretaba las violas da gamba.