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Juan
Pablo Izquierdo dirige a Orquesta de Cámara de
Chile
Lugar:
Parroquia Nuestra Señora del Rosario
(Presidente Riesco 6430, Las Condes )
Fecha: viernes 20 de agosto
Horario: 19:30 hrs.
Entrada: liberada |
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En
el concierto de la Parroquia Nuestra Señora del
Rosario se interpretará la Misa en si menor, de
J. S. Bach, una de las manifestaciones más grandes
del pensamiento musical de Occidente.
Bajo la batuta del director invitado Juan Pablo Izquierdo,
la Orquesta de Cámara de Chile interpretará
la Misa en Si menor, de J. S. Bach (1685-1750), en la
Parroquia Nuestra Señora del Rosario. Se trata
del quinto concierto de la Temporada 2004, organizada
por la Corporación Cultural de Las Condes, y contará
con la participación de los solistas María
José Bráñes y Carolina García,
sopranos; Pilar Díaz, contralto; Rodrigo del Pozo,
tenor, y Patricio Sabaté, barítono. Junto
a la Orquesta de Cámara de Chile, actuará
el Coro de Cámara de la Universidad Católica,
dirigido por Mauricio Cortés.
Cuando
en 1748, Bach puso en la última página de
la partitura de la Misa en si menor el habitual SDG (Soli
Deo Gloria), seguramente no advirtió que había
completado una de las obras maestras de la cultura occidental,
"quizás la más grande obra musical
de todos los tiempos", como escribió Robert
Schumann en su revista en 1852. El reconocimiento pleno
de su grandeza fue tardío y accidentado. Sólo
en 1812 se imprimió en Zurich y en 1830 fue reestrenada
en la Catedral de Colonia, dirigida por Felix Mendelssohn,
con muy buena acogida. El lento reconocimiento de la Misa
se debió en primer término, al casi completo
olvido en que cayó la obra de Bach luego de su
deceso, comenzando su redescubrimiento en la fecha del
reestreno de esta obra.
Juan Pablo Izquierdo ha desarrollado su carrera internacional
conduciendo las principales orquestas de Europa y Sudamérica,
incluyendo la Orquesta Sinfonía de Viena, así
como las de Hamburgo, Berlín, Frankfurt, Dresden,
Leipzig, Madrid, París, y Bruselas, entre otras.
Ha sido Director Titular de la Orquesta de Gulbenkian
en Lisboa y de la Orquesta Filarmónica de Santiago
que él reorganizó y dirigió hasta
1986. Como director musical de la Carnegie Mellon Philharmonic,
ha presentado la orquesta en trabajos de Xenakis (Carnegie
Hall, Nueva York), Varese (Kennedy Center, Washington,
D.C.), Messiaen (Symphony Hall, Boston), y Scelsi (Carnegie
Hall, Nueva York).
Para
el maestro Juan Pablo Izquierdo, quien ha dirigido en
diversas oportunidades esta obra, la Misa en Si menor
es una de las manifestaciones más grandes del pensamiento
musical de occidente. "Es una obra descomunal en
todo sentido en cuanto a la profundidad, una obra inmensa
que abarca todo un universo y todas las distintas expresiones
de este universo de la tradición cristiana".
La Misa en Si menor comprende cinco piezas litúrgicas
inalteradas: el Kyrie, el Gloria, el Credo, el Sanctus
con Hossana y el Agnus Dei, cuyos escritos se basan en
el texto clásico ortodoxo de la misa católica.
La
historia
En 1733, el Gran Elector de Sajonia y Rey de Polonia falleció
prematuramente y la tradición imperante en sus
dominios exigía que no se ejecutara música
en los templos hasta la asunción de su sucesor.
Bach, que ya era titular de la Cantoría de Santo
Tomás de Leipzig, se encontró considerablemente
aliviado de una parte de sus deberes oficiales, especialmente
el proveer de música a los servicios sacros. Decidió
aprovechar parte de su tiempo libre en componer para la
liturgia luterana una "Missa Brevis", pues sólo
constaba del Kyrie y el Gloria, con el objeto de dedicarla
al nuevo soberano Felipe Augusto.
En definitiva la Corte ni siquiera dió respuesta
a la carta con que acompañó la partitura.
En sus últimos años de vida, decidió
componer una gran Misa Solemne de acuerdo a la liturgia
católica con la intención de ofrecerla a
una corte no reformada de la región y le agregó
las partes correspondientes: el Credo, bajo la denominación
protestante de "Symbolum Nicenum, el Sanctus, Benedictus,
Agnus y Dona Nobis Pacem, para lo cual utilizó
material de obras anteriores y el Kyrie y Gloria ya escritos,
siguiendo la práctica usual en el barroco.
Lo notable es que pese a la forma accidentada de la composición
y al uso de obras anteriores, la obra tiene una unidad
asombrosa, como si hubiese sido escrita de un solo impulso.
Del mismo modo la grandeza de la partitura
radica esencialmente en la síntesis genial de los
diversos elementos, sumado a un conjunto desusadamente
grande para la época, con empleo de solistas, doble
coro mixto y una orquesta integrada por cuerdas, oboes,
trompeta y cornos,
más el continuo.
Fuente: María Elena Correa
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