Colectiva en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende / Periódico de Tela
Expositor: Colectiva
Lugar: Museo de la Solidaridad Salvador Allende (República 475, entre Gorbea y Toesca. Metro República)
Técnica: técnica mixta
Fecha: 8 de noviembre al 9 de diciembre 2007
Horario: lunes a viernes 10:00 a 18:00 hrs.
Informaciones: alfonsodiazm@vtr.net
A partir del 8 de noviembre se pondrá a disposición del público una colección de más de 50 arpilleras realizadas por mujeres durante la dictadura militar. Éstas son un testimonio histórico de las personas que sufrieron las consecuencias del régimen: las obras representan el dolor en hechos concretos expresados en estas creaciones artísticas. Esta serie se ha llamado “Periódico de Tela” y ha recorrido distintos países a lo largo de los años. Ahora, por fin, podrá ser apreciada por todos los chilenos.
Gracias al esfuerzo del Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSA), el público podrá conocer una serie de arpilleras creadas durante la dictadura y que reflejan lo que en ese momento histórico, muchas personas sintieron. Es un testimonio vivo de lo que en ese tiempo pasó y un registro de los hechos contados por sus propios protagonistas. Las arpilleras fueron creadas por muchas mujeres que en esa época asistieron a una serie de talleres artísticos liderados por la artista nacional, Valentina Bone. Estos talleres nacieron con el apoyo entregado por la Iglesia Católica por medio del Comité Pro Paz, la Vicaría de la Solidaridad y la Fundación Misio, que convocó a Valentina Bone para acoger y desarrollar este trabajo con mujeres. “No sólo hablan de denuncia política, sino que cuentan del hambre, de la cesantía, de los dramas del sobrevivir sin recursos, de los allanamientos, de los cortes de luz y agua, de las pérdidas de sus enseres de sus casas… de no tener dónde vivir”, dice Valentina Bone.
Este conjunto de arpilleras conforma una cronología propuesta por Isabel Margarita Morel, quien las recopiló y conservó desde 1973 a 1990, cuando retornó la democracia en Chile. Esta serie integrada por un total de 54 arpilleras se ha llamado “Periódico de tela” y ha recorrido distintos países a lo largo de los años, gracias a la ayuda del Institute for Policy Studies de Washington D.C. y la Women’s Division of the Methodist Church de la ciudad de Nueva York, EE.UU..
Las arpilleras reflejan el imaginario de sus autoras: mujeres protagonistas de la historia vivida durante la dictadura militar que fueron confeccionadas por las integrantes de los talleres de arpilleras de la ciudad de Santiago, como Huamachuco, La Pincoya y la Fundación Misio, entre otros, conformados por familiares de detenidos, presos políticos y desaparecidos.
Los talleres de arpilleras sirvieron como medio de sustento para las autoras y sus familias, además de ser una forma de denuncia y expresión artística de las historias y hechos narrados en ellas.
Una arpillera en estricto sentido es un textil de reducidas dimensiones; una pequeña zona de descripción de escenas reales y simbólicas, de relatos vinculados a acontecimientos determinantes y significativos, tanto para quien lo construye, como para quien lo observa por primera vez.
Una mano femenina coge una hebra entre los dedos, la pasa sutilmente por el ojo de una aguja, paulatinamente va dando pequeñas puntadas, una tras otra delineando con color negro el límite entre una tela y otra. La imagen recortada en paño oscuro se sujeta dando cuerpo a las siluetas de los personajes; al centro una figura delineada por contraste en tela multicolor, completa los hechos que ocurrieron en un tiempo no lejano. Cada figura recortada y unida a una palabra bordada es un recordatorio, la mirada femenina hace saltar el interdicto, el cual intenta que el olvido se oponga a la memoria.
Un acto femenino de esta calidad y calidez adquiere un estatuto diferente en el marco de su producción temporal, es decir, en el contexto en el cual ese gesto sutil de construcción de un relato, se constituyó como tal. Son las mujeres quienes articulan las demandas y colocan en tela de juicio, mediante una lógica de no olvido, la historia de Chile.
Obras permanentes
Las obras que componen la colección permanente del MSSA, son producto de la vocación solidaria que inspiró a artistas de todo el mundo a donar sus obras, apoyando así el proyecto social y político que se estaba desarrollando en Chile durante el gobierno de Salvador Allende. Este factor es determinante y se traduce en una gran variedad de estilos artísticos, discursos estéticos y soportes expresivos, que componen una colección de impresionante calidad, con más de 2.500 obras de arte moderno y contemporáneo, donde destacan artistas como Joan Miró, Antoni Tàpies, Roberto Matta, Frank Stella, Valerio Adami entre otros, constituyéndose así una de las colecciones de arte más importantes del país.
Esta invaluable colección es un testimonio vivo y un legado en términos de valores que se pueden rescatar para las futuras generaciones, en el sentido de que la utopía puede ser tangible a través de la solidaridad.
El Museo de la Solidaridad Salvador Allende es un dispositivo de memoria que da cuenta de los modos que adquiere la relación entre prácticas artísticas y la producción de archivos. Esto exige poner en perspectiva un concepto de manejo de su colección con la gestión del conocimiento de su formación.
Este museo es síntoma de las condiciones excepcionales que contextualizaron su aparición, producto de una acción de solidaridad con el proceso político y cultural representado en la figura del presidente Salvador Allende; luego, con la lucha por la recuperación de la democracia y, finalmente, con la producción de la memoria histórica.
Fuente: MSA
|