Arpilleras en el Centro Cultural De La Reina / Arpilleras y Bordadoras de la Región Metropolitana / Arpilleras Víctimas del Tsunami Indonesia 2004
Lugar: Centro Cultural De La Reina (Santa Rita N° 1153 esquina Echenique)
Técnica: técnica mixta
Fecha: 7 al 29 de noviembre 2007
Horario:
Entrada: liberada
Informaciones: 277 62 14 - 227 70 23, info@culturalareina.cl,
“Arpilleras y Bordadoras de la Región Metropolitana”
"Arpilleras víctimas del tsunami Indonesia 2004"
Proyecto Fondart
Museo de Arte Popular Americano. Facultad de Artes.
Universidad de Chile.
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Proyecto "Arpilleristas y Bordadoras de la Región Metropolitana", es una iniciativa del Museo de Arte Popular Americano Tomás Lago –MAPA- beneficiada con FONDART 2007, de la Región Metropolitana del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, enmarcada dentro del programa museal de promoción y valoración de las artesanas y artesanos urbanos, dirigido en esta ocasión a las mujeres que utilizan lanas y trozos de telas de diferentes texturas, colores y motivos para bordar y aplicarlas en las imágenes que previamente han diseñado, las que dan vida a sus tapices y arpilleras.
Esta muestra exhibe 50 obras realizadas por mujeres arpilleristas y bordadoras que trabajan actualmente en la Región Metropolitana en los talleres de Melipilla y La Pintana integrantes de Fundación Solidaridad; las Bordadoras de Macul y, el taller Hebras de Luz perteneciente a la Casa de la Mujer de Huamachuco, en Renca.
Junto a estas obras se exponen trabajos realizados durante las décadas de los setenta y ochenta, patrimonio de Fundación Cristo Vive y de Fundación Solidaridad.
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Otro elemento destacable dentro de la muestra es la presencia de un conjunto de trabajos realizados en Indonesia por mujeres, de las muchas que sufrieron las consecuencias del desastre que ocasionó el tsunami, en esa zona del sudeste asiático. El interés en mostrar estas obras radica en que son un ejemplo de la proyección o desplazamiento que ha tenido el trabajo de las arpilleras chilenas en otros lugares del mundo. En el caso de Indonesia, las arpilleras sirvieron como un medio para superar el dolor que significó la pérdida de familiares y sus lugares de vivienda.
Estas arpilleras han sido gentilmente facilitadas por la Coalición Internacional Hábitat (HIC) y la organización Urban Poor Linkage, UPLINK, Yakarta, Indonesia en el marco del proyecto 35/05 de SELAVIP (Servicio Latinoamericano y Asiático de Vivienda Popular).
En su conjunto, esta exposición pretende mostrar y dar cuenta de la historia que ha tenido el recorrido de los bordados y de las arpilleras chilenas desde un primer momento hasta establecerse como un oficio hoy en día.
Historia:
Los bordados en lana sobre tapiz tendrían sus raíces como expresión estética en los tapices de Violeta Parra realizados por la artista popular entre los años cincuenta y sesenta del siglo pasado y, en el trabajo desarrollado por un grupo de mujeres en Isla Negra.
Los comienzos plásticos de las arpilleras surgen en los pasillos del Arzobispado de la Iglesia Católica, donde se constituye el Comité Pro Paz, entidad creada bajo la dirección del cardenal Silva Henríquez, que acoge a los familiares de los detenidos desaparecidos después del golpe militar de 1973. Las mujeres allí reunidas, junto con la búsqueda del paradero de sus seres queridos y a instancias de quienes las acogen, comienzan a bordar y a contar la traumática experiencia de vida.
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Es así como en imágenes se van narrando los dolores y traumas vividos, transformándose esas telas y bordados en voces y palabras.
Inicialmente también, la circulación de los trabajos se hacía a través de la red de comercialización de la entidad católica, que compraba una parte de estas producciones y las distribuía tanto en Chile como en el extranjero como un producto de solidaridad.
Tanto los bordados como las arpilleras fueron considerados durante mucho tiempo, expresiones plásticas marginales dentro del mundo cultural, y no como trabajos que respondían a fines de identidad y de valoración estética, condición que variará con el transcurrir del tiempo hasta llegar al día de hoy, en que son valoradas producto de la perseverancia de estas artesanas que han provocado un impacto en la iconografía identitaria regional y nacional.
La técnica de las arpilleras chilenas y su sentido primero, esto es, ser una herramienta catártica para la expresión y recuperación del dolor se ha extendido y ha servido de modelo a otras mujeres en otros lugares del planeta. El primero de ellos fue a Perú, llevado por unos religiosos expulsados de Chile durante la dictadura, radicándose en los barrios marginales de Lima y constituyéndose en un medio económico e identitario. Posteriormente, inspiró un programa en Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos. Y, en los últimos años han sido difundidas en Indonesia como ayuda emocional y económica para las víctimas del tsunami de 2004 y de posteriores catástrofes.
Victoria Bustos Urbina.
Coordinadora Proyecto
Museo de Arte Popular Americano Tomás Lago.
Facultad de Artes. Universidad de Chile.
F: 977 17 23 - 682 14 81/80
Fuente: Bone, Valentina: entrevista personal, julio-agosto 2007.
Revista Fundación Missio, Arzobispado de Santiago, 1983:
Talleres Artesanales de Mujeres.
Fuente: Centro Cultural de La Reina |