Diálogos:
Arte latinoamericano desde la Colección Cisneros
Expositor: Colección Cisneros
Lugar: Museo Nacional de Bellas
Artes, Salas de Arte en Mall Plaza Vespucio y
Mall Plaza Norte
Técnica: escultura, fotografía,
grabado, instalación, pintura, técnica
mixta
Fecha: 25de noviembre al 28 de
febrero de 2005
Horario: martes a domingo de
10:00 a 19:00 hrs.
Entrada: $600 adultos, $300 estudiantes
y tercera edad |
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El
paisajismo, la abstracción geométrica
y el arte contemporáneo examinados conjuntamente
revelan conexiones y diferencias.
COLOQUIO INTERNACIONAL
“ARTE LATINOAMERICANO DESDE LA COLECCIÓN
CISNEROS”
MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES
Jueves 25 de noviembre del 2004 (De 10:00 a
17:30)
Nuevas
topografías del coleccionismo argentino.
Rafael Cippolini: Critico de arte, curador independiente,
editor Revista RAMONA, Buenos Aires. |
Colección
de arte peruano contemporáneo en el Museo de
Arte de Lima.
Natalia Majluf: Historiadora del arte, directora del
Museo de Arte de Lima.
Diagrama
de una exposición.
Justo Pastor Mellado: Crítico de arte, curador
independiente, vive y trabaja en Santiago de Chile.
Colección,
Curatoría, Historiografía.
Patricio Muñoz Zarate: Critico de arte, Asistente
de Dirección Museo Nacional de Bellas Artes,
Santiago de Chile.
Coleccionismo
de arte contemporáneo y producción de
obra.
Waltercio Caldas: Artista visual, Río de Janeiro
Las estrategias de manejo de una colección
de arte latinoamericano.
Ariel Jiménez: Crítico de arte, curador
colección de arte latinoamericano de la Fundación
Cisneros.
Diálogos:
Arte latinoamericano desde la Colección Cisneros,
una exhibición que incluye noventa y ocho obras
de arte de la Colección Cisneros.
Esta exhibición se presentó en el Museo
de Arte de Lima, Perú, entre el 23 de julio
al 26 de septiembre de 2004. La muestra está
organizada por la Fundación Cisneros en colaboración
con el Museo Nacional de Bellas Artes, bajo la curaduría
de Ariel Jiménez, curador de la Colección
Cisneros.
La Colección Cisneros es el programa de difusión
de las artes visuales que impulsa la Fundación
Cisneros, institución con sede en Venezuela
comprometida con hacer de América Latina, que
además exalta la participación de la
región en el escenario cultural mundial. Las
exposiciones de Colección Cisneros han recorrido
exitosamente las principales capitales de Sudamérica
para presentar la riqueza y la diversidad de las artes
visuales latinoamericanas, con el fin de fomentar
su estudio y compartirlas con diferentes audiencias.
La Presidenta de la Fundación Cisneros Patricia
Phelps de Cisneros expresa que “la Fundación
está encantada de poder mostrar obras de la
Colección Cisneros en el Museo Nacional de
Bellas Artes. Al combinar tanto obras figurativas
como abstractas, esculturas e instalaciones, se establecen
vínculos entre segmentos que por lo general
se consideran completamente separados. De esta manera,
la exhibición pone de manifiesto las inquietudes
y supuestos subyacentes que son comunes en todo el
arte visual. La Fundación Cisneros se complace
en aprovechar la oportunidad que le ofrece el museo
de exponer esta obra vital ante un sector tan amplio,
ayudándonos de esta manera a avanzar nuestra
misión de profundizar el conocimiento de los
logros culturales de América Latina”.
Milan Ivelic, director del Museo Nacional de Bellas
Artes afirma que “el Museo Nacional de Bellas
Artes está muy entusiasmado de poder compartir
con nuestro público las obras de la Colección
Cisneros. Como el museo más antiguo de Chile,
ya que el Museo Nacional de Bellas Artes tiene una
larga tradición de presentar exhibiciones distinguidas
que destacan no sólo el arte de este país,
sino también el arte internacional. Diálogos
es un complemento excepcional a estas exhibiciones
y le estamos muy agradecidos a la Fundación
Cisneros por la posibilidad que le ha brindado al
museo de compartirlo con su público.”
Exhibición
Diálogos es la primera exposición en
presentar obras pertenecientes a tres de los núcleos
más densos de la Colección Cisneros:
el de Arte Contemporáneo, el de Abstracción
Geométrica Latinoamericana del período
comprendido entre las décadas de 1940 y 1970
y el de Paisaje de las Américas, entre cuyas
obras figuran las realizadas por los denominados pintores
viajeros. Al hacerlo, ofrece un amplio panorama de
la heterogeneidad del arte latinoamericano y, como
su nombre lo indica, estimula el diálogo entre
distintas obras y tradiciones, para revelar relaciones
sorprendentes entre tradiciones estéticas y
trabajos muy disímiles.
La exposición está organizada en siete
secciones, cada una de las cuales propone un tema
de discusión desarrollado a lo largo de distintas
épocas y movimientos: “Lo autóctono
americano”, “Diálogos con el otro”,
“Paisajes”, “Estética de
la luz”, “A tiempo”, “Dibujar
/ desdibujar” e “Introspecciones”.
Lo
autóctono americano (diálogos sobre
lo nativo y lo foráneo)
La primera sección explora los procesos que
llevan a la creación de imágenes de
reconocimiento nacional o comunitario en América
Latina, particularmente en el siglo XX, y reúne
diversos modelos operativos, no sólo a través
de la creación de conceptos e imágenes,
sino también mediante las estrategias formales
empleadas por cada artista. Aquí aparecen obras
tan distintas como Bolas Criollas, de 1934, una obra
nativista del venezolano Francisco Narváez
(1905–82), quien frecuentemente evocara culturas
autóctonas con representaciones de actividades
tradicionales; Analogía IV (III), una instalación
del argentino Víctor Grippo (1896–1988);
y ejemplos del universalismo constructivo de Joaquín
Torres-García (1874–1949), junto a la
instalación Santos y Profetas, de la mexicana
Laura Anderson Barbata (1958–).
Diálogos
con el otro (La obra como dispositivo articulador)
La segunda sección está dedicada al
diálogo que se establece entre la obra de arte
y quien la observa. Entre los diversos ejemplos aquí
expuestos, se destacan El adentro es el afuera, una
escultura de 1963 de la artista brasileña Lygia
Clark (1920–88), quien sostenía que la
experiencia estética del arte ocurre en el
momento de interacción entre la obra y el espectador.
Aquí, Clark creó una escultura de acero
inoxidable plegado y retorcido, inspirada en la banda
de moebius y pensada para la manipulación directa
por parte del espectador-participante. La fotografía
de 1995 titulada La Cara de Franklin, de Diana López
(1968-), fue tomada por el hijo de ocho años
del ama de llaves de la artista, a quien López
le había dado una cámara sugiriéndole
que fotografiara cosas de su realidad inmediata, aquello
que le gustara o no fueran representativos de su vida
cotidiana. El resultado es, una vez más, un
mecanismo articulador entre dos realidades sociales,
de género y raza diferentes, en algunos aspectos
incluso opuestos, pero cercanos. Reflejo fiel de un
drama caraqueño, venezolano, latinoamericano.
La serie a la que pertenece La Cara de Franklin establece
un diálogo, por un lado, entre los dos mundos
antagónicos fotografiados por el niño,
y por el otro, entre las obras y el espectador, cuya
reacción ante las fotografías estará
teñida por los colores del mundo que le es
propio.
Paisajes
(Espacio informado, sistemas de representación)
Esta sección de la exposición se erige
sobre la idea de que la representación del
paisaje fue una preocupación central del Modernismo
y, por extensión, es uno de los temas fundamentales
tratados por el arte contemporáneo. Entre las
obras aquí expuestas figuran las de artistas
tales como Ferdinand Bellerman (1814–89), cuyo
paisaje de 1874 intenta transmitir la realidad literal
de la escena representada. En otras obras, la idea
del paisaje se va tornando más abstracta y,
a menudo, subjetiva. Ejemplo de ello son las personalísimas
interpretaciones de paisajes de Armando Reverón
(1889–1954), considerado el primer artista moderno
venezolano. Sus Dunas de Catia la Mar, pintura que
data de alrededor de 1925, recorre la línea
entre la representación y la abstracción.
Una obra sin título de 1992 perteneciente al
artista argentino Guillermo Kuitca (1961-) muestra
un mapa (un paisaje simbólico) pintado sobre
un colchón. Mediante la representación
del mundo sobre algo tan íntimo como una cama,
Kuitca evoca la condición humana y crea un
paisaje más personal que geográfico.
Estéticas
de la luz (La luz en y desde la pintura – exhibida
en la Sala de Arte Mall Plaza Vespucio.
La luz es tanto un medio para hacer visible las formas
como una fuente de sentido; por tal motivo, ha sido
un punto neurálgico de preocupación
para los artistas a lo largo de la historia. Esta
sección de la exhibición pone de manifiesto
las diversas formas en que se crea la luz y la variedad
de significados que transmite. Por ejemplo, en Anochecer
sobre Pedra da Gávea, Río de Janeiro,
una obra que data de alrededor de 1860, firmada por
el pintor viajero nacido en Danzig, Eduard Hildebrandt
(1818–69), el artista utilizó el color
para crear una luz románica y sublime que transforma
el paisaje en un paraíso terrenal. En 1946,
a través de su Estructura Lumínica Madí,
el artista argentino Gyula Kosice (1924-) utilizó
la luz con fines totalmente distintos: transformó
el neón en un medio innovador, que carece de
la expresividad personal relacionada con la aplicación
de pinturas sobre el lienzo.
A
tiempo (Expresión del tiempo y sincronía
histórica) – exhibida en la Sala de Arte
Mall Plaza Norte.
El concepto de tiempo es uno de los desafíos
más antiguos que enfrentan las artes visuales
y, para explorarlo, la próxima sección
de Diálogos incluye una representación
altamente heterogénea de obras de arte, entre
ellas, un ejemplo de 1961 que forma parte de la serie
“Objetos Activos” del artista brasileño
Willys de Castro (1926–88). Allí, aparecen
representadas simples composiciones geométricas
sobre el canto de paneles de madera que sobresalen
perpendicularmente de la pared. El paso del tiempo
es inherente a Objetos Activos. Estas obras han sido
pensadas para ser apreciadas desde distintos ángulos.
El interés del artista venezolano Roberto Obregón
(1946–2004) está puesto en el tiempo
y su relación con el ciclo natural de la vida.
El agua como ciclo, de 1978, tiene el aspecto de un
experimento de ciencias naturales. Está formado
por tres paneles, cada uno de los cuales contiene
una serie numerada de pétalos artificiales,
dispuestos arriba de un rótulo. Arriba de los
“pétalos”, hay un sobre transparente
con los pétalos reales que fueron utilizados
como modelo para crear los artificiales que están
debajo, y arriba del sobre hay una imagen impresa
de un saltamontes. Interpretado como un todo, la obra
evoca el paso del tiempo y, desde una perspectiva
más específica, la naturaleza transitoria
de la vida.
Dibujar
/ desdibujar (La línea que construye, la línea
que fluye)
La línea ha sido utilizada en una variedad
asombrosa de formas en el arte moderno y contemporáneo,
desde la tridimensional (hecha de alambre, soga u
otros materiales), que traza y crea figuras en el
espacio, hasta un módulo repetido sistemáticamente
o una línea líquida que se aproxima
al automatismo total perseguido por el Surrealismo.
Esta sección de la exposición, donde
se exploran diversos usos de la línea, desde
el dibujo hasta el “desdibujo”, incluye
una obra sobre papel realizada en 1967 por la artista
venezolana Gego (1914–94), para quien la línea
jugaba un papel fundamental en el trabajo bi y tridimensional.
En esta obra, exquisitamente dibujada, las líneas
paralelas crean un espacio sutilmente modulado en
el papel. En contraposición a esta perspectiva,
la línea tiene un enfoque muy distinto en Acción,
una obra del artista brasileño Vik Muniz (1961-)
basada en la famosa fotografía tomada por Hans
Namuth, donde Jackson Pollock aparece chorreando pintura
sobre un lienzo. Muniz reprodujo la imagen de Namuth
con jarabe de chocolate y luego la fotografió,
lo cual generó cuestionamientos sobre la línea
en su carácter de material y vehículo
de representación. Por ejemplo, mientras que
la composición lineal de Pollock había
sido en gran parte improvisada, la de Muniz fue cuidadosamente
ejecutada. No obstante, a diferencia de las pintadas
por Pollock, las líneas de chocolate de Muniz
sólo duraban unos minutos.
Introspecciones
(Automatismos / sublimaciones)
La última sección de Diálogos
está dedicada al trabajo que crea un espacio
u ocasión para la introspección. Esta
forma de autorreflexión se puede lograr mediante
un dibujo “automático”, como Los
Tigres, de 1940, por el artista chileno Roberto Matta
(1911–2002), quien creó un espacio psicodélico-onírico
mediante líneas trazadas con gran precisión,
casi -se podría decir- arquitectónicamente.
Otras obras invitan a la introspección a través
de una mirada reflexiva sobre la historia del arte.
Si bien a la artista venezolana Marisol (1930-) casi
siempre se la asocia con el pop art, su obra también
es introspectiva. En su Mona Lisa de 1961-62, por
ejemplo, la artista recrea la pintura de Leonardo
y en ella representa no sólo un icono del arte
occidental, sino también su propia imagen.
La exiliada cubana Ana Mendieta (1948–85) creó
obras donde exploraba, entre otros temas, la memoria
y la identidad. Para cada una de sus series “Siluetas”,
realizadas en México y Cuba durante la década
de 1970, Mendieta hizo una marca con su propio cuerpo
en la tierra, la realzó con pigmentos, flores,
piedras y otros medios efímeros y, luego, fotografió
la imagen resultante. Diálogos incluye dos
de las bellísimas “Siluetas” de
Mendieta.
Coloquio
Internacional
Paralelamente
a la exhibición, el Museo Nacional de Bellas
Artes y la Fundación Cisneros organizan conjuntamente
un simposio de arte latinoamericano de un día
de duración que tendrá lugar el 25 de
noviembre. Entre otros, participarán: Rafael
Cippolini, Crítico de arte y curador independiente
argentino; Natalia Majluf, Historiadora del arte peruana
y directora del Museo de Arte de Lima.; Justo Pastor
Mellado, Crítico de arte y curador independiente
que vive y trabaja en Santiago de Chile; Patricio
Muñoz Zárate, Criíico de arte
y Asistente de Dirección del Museo Nacional
de Bellas Artes de Chile; Waltercio Caldas, Artista
visual de Río de Janeiro; y Ariel Jiménez,
Crítico de arte, curador colección de
arte latinoamericano de la Fundación Cisneros.
Colección
Cisneros
El
eje de la Colección Cisneros (www.coleccioncisneros.org)
es el arte moderno y contemporáneo de América
Latina, e incluye también obras del paisajismo
latinoamericano producidas desde del siglo XVII hasta
la actualidad, además de arte colonial venezolano
y dibujos, diarios y artefactos del artista y explorador
francés Auguste Morisot. A través de
un programa activo de préstamos, iniciativas
educativas en curso y un galardonado sitio Web, la
Colección Cisneros fomenta la conciencia internacional
sobre el arte moderno y contemporáneo de América
Latina, utiliza las artes visuales para contribuir
al desarrollo del pensamiento crítico y el
lenguaje expresivo en escolares venezolanos, además
de enriquecer el conocimiento sobre el arte moderno
latinoamericano. El director de la Colección
Cisneros es Rafael Romero y el curador de Arte Moderno
y Contemporáneo es Ariel Jiménez.
Fundación
Cisneros
La Fundación Cisneros fundada por Patricia
Phelps de Cisneros, Gustavo Cisneros y Ricardo Cisneros,
en asociación con la Organización Cisneros–
utiliza la avanzada plataforma tecnológica
que provee la Organización Cisneros, para desarrollar
innovadores programas y concretar alianzas estratégicas
en las áreas de educación, cultura,
medio ambiente y desarrollo social. Pedro R. Tinoco
es presidente ejecutivo de la Fundación, entidad
que refleja la visión internacional de sus
fundadores. Muchos de sus programas son creados y
administrados en colaboración con otras organizaciones
e instituciones.
El
Museo Nacional de Bellas Artes
El
Museo Nacional de Bellas Artes –fundado en 1880–
es el más antiguo y uno de los más importantes
museos de arte de Chile. Está situado en un
majestuoso edificio y cuenta con una colección
de cerca de 5.600 obras tanto de artistas chilenos
como internacionales. Además de exhibir obras
de su colección, el museo tiene un programa
dinámico de exhibiciones temporales y programas
educacionales.
Para
más información sobre la Colección
Cisneros, el público puede visitar www.coleccioncisneros.org.
Fuente:
Museo Nacional de Bellas Artes