Arte en Chile

:: TECNICA MIXTA :: 2003

Antes, hoy, siempre

Expositor:  Matilde Pérez Cerda
Lugar:  Sala de Exposiciones Amigos del Arte
Técnica:  grabado en serigrafía y pintura de agua fluorescente
Fecha de la exposición:  29 de abril al 31 de mayo
Horario: 9:00 a las 19:30 hrs.
Entrada: liberada

Entre el 29 de abril y el 31 de mayo, en la Sala de Exposiciones de Amigos del Arte, Matilde Pérez Cerda (1920) expone la muestra llamada "Antes, hoy, siempre," una suerte de pequeña retrospectiva que resume sesenta años de sistemática labor creativa y experimental.

Sus estudios los realizó en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile. Fue alumna de Pedro Reszka (1873-1960), Pablo Burchard (1873-1964) y Laureano Guevara (1889-1968), todos pintores figurativos, más o menos intimistas, excepto Laureano Guevara, que se desempeña en la pintura de caballete y como valioso muralista.

Inquieta y curiosa, en 1955 se une al Grupo Rectángulo, conglomerado que aboga por un neoplasticismo riguroso que expurga de la creación artística todo afán sentimental, dato figurativo o alusión a la realidad circundante. Los primeros integrantes son Ramón Vergara Grez (1923), Gustavo Poblete (1915), Waldo Vila (1896-1979), James Smith (1924) y Elsa Bolívar (1929).

Sin embargo, el conocimiento tenido en Francia, a partir de 1960, de las investigaciones visuales del argentino Julio le Parc (1928), fundador del "Groupe de Recherche d' Art Visuel", radicado en la Galería Denis René, donde exponen los artistas del Arte Óptico y Cinéticos, modifica radicalmente su curso plástico.

Aplicada, se remonta a la obra de Víctor Vassarely (1906-1997). El artista húngaro radicado en París desde 1930, es uno de los precursores en el arte óptico, generalizado como Op(tical) Art, camino que inicia hacia 1947, como un proceso de abstracción geométrica. Su clave es la investigación de sistemas visuales ambiguos, recurriendo a formas alternativas sean positivas y negativas yuxtapuestas o descalzadas, que generan morfologías adicionales imprevistas. El aprovechamiento de los efectos ópticos facilitan la sugestión de que una pintura rutile, vibre o sugiera un movimiento aparente. Interesado, más tarde, por el movimiento real, se convierte en un artista cinético, con diseños de obras que poseen movimientos reales, sean en soportes bidimensionales o en esculturas, en los cuales se adicionan dispositivos o motores que los genera.

Todo ese bagaje de posibilidades visuales las vuelca en Chile a su regreso. Las trasmite a sus alumnos universitarios y las aplica en su labor creativa que concreta en trabajos con la superficie, el volumen y la intervención de la arquitectura. Utilizando la tecnología a su alcance, para plasmar sensaciones visuales con los debidos efectos de ilusiones ópticas, sobre la base de formas pequeñas, líneas y pigmentos que cambian siempre ante los espectadores, se convierte en la única y severa artista adscrita a esas tendencias en el país.

La muestra que comentamos, es una gran ocasión para apreciar trabajos emprendidos entre 1956 -con una pintura sacra y figurativa, llamada "Niño Jesús en nuestro entorno", imagen que acompaña esta columna y la de 1999, grabado en serigrafía y pintura de agua fluorescente-, accediendo de manera fácil y rápida al desarrollo de su proyecto plástico, complementado con varias esculturas en metal y acrílicos que portan juegos de luces. Hay que dejar claro que no es apropiado comparar sus facturas y manualidades con los resultados que obtienen los grandes maestros del arte óptico y cinético internacionales, sobre todo si se consideran los contrastes en los soportes tecnológicos y recursos materiales disponibles. Con todo, su labor es de mérito para la plástica local.