Arte en Chile

:: INSTALACIÓN :: 2009

Nicolás Franco en MAC Quinta Normal/ El Terremoto de Chile

Expositor: Nicolás Franco
Lugar: MAC Quinta Normal
Técnica: Instalación
Fecha: 8 de octubre - 6 de diciembre 2009

Nicolás Franco le pone suspenso a la Trienal
Curador: Fernando Castro Flórez

--Tras desarrollar su carrera en España y Holanda –donde obtuvo importantes premios y reconocimientos- Nicolás Franco vuelve al país para inscribirse con potencia en la escena del arte local.

--Su instalación en el MAC Quinta Normal, dentro del contexto de la Trienal de Chile, se titula “Género Negro”, y es el simulacro de una gran escenografía cubierta por un telón negro.  Este montaje,  monumental y sintético, activa múltiples asociaciones en el espectador.

Vivió 12 años fuera de Chile, obtuvo un premio de la Fundación Stroom Then Hag, la beca De Ateliers del Ministerio de Cultura y Ciencia de los Países Bajos y la Pollock-Krasner Foundation Grant de Nueva York; expuso con Martin Kippenberger y fue alumno de Georg Herold. Sin embargo, todo ese mérito  no le hizo más fácil adaptarse al medio del arte chileno. “Como en todos lados hay códigos y tendencias con las que uno tiene que familiarizarse y eso toma tiempo”, confiesa. “Eso, de algún modo, me obliga a consolidar la independencia de mi obra y manejarme como un outsider”.
Precisamente es esa autonomía lo que distingue el trabajo de Nicolás Franco. Obsesionado con las estéticas oscuras del expresionismo alemán, el cine de suspenso y la arquitectura del poder,  ha insistido en una obra personal, que se caracteriza por escenificar los  lenguajes visuales  utilizados  para transmitir la violencia e inducir el miedo.  La oscuridad, la voz en off y la arquitectura monumental son elementos permanentes de su estética. 

En 2008, ya en Chile, pudimos ver algo de su propuesta en la muestra “Estructuras Psicóticas”  en la Galería Gabriela Mistral.  Ahora volvemos a verlo en la exposición “El terremoto de Chile”, bajo la curatoría del español Fernando Castro Flórez. “Nicolás Franco es uno de los artistas más intensos de su generación”, señala el curador. “Desarrolla, con una gran contundencia, instalaciones en las que la memoria y el relato están perfectamente sostenidos en escenografías de gran sobriedad. Lo seleccioné por la radicalidad de sus planteamientos y por la lucidez formal con la que resuelve las incertidumbres y obsesiones que pueblan su imaginario".

Las instalaciones de Franco nos muestran atmósferas sombrías, austeras y monocromas, poniendo en evidencia diversos códigos, los que articulados y manipulados operan en el lenguaje estético de la violencia. Lo que le interesa, dice, no es tanto el contenido de los mensajes del terror, sino los recursos que arman su fachada y que producen el supuesto efecto perturbador. Sobre su obra, Eugenio Dittborn escribe: “El trabajo de Nicolás Franco esta multi-formado y multi-informado. En efecto, en él se cruzan y entrecruzan registros de voces anónimas, retazos mudos del cine de terror, entrevistas video a desconocidos, vistas de ciudades nocturnas registradas en penumbra, y el blanco y el negro truculento de la cinematografía expresionista alemana. No solo entrecruzamiento de sus partes sino también roturas y parches, distancias y aproximaciones en  EL TEJIDO que nos ofrece el trabajo de Nicolás Franco.   Este tejido es la máscara de la violencia y el miedo.  Las tinieblas sociales y el anacronismo”.
Si en montajes anteriores Nicolás Franco había combinado diversos elementos de imagen y sonido que, a su vez, provenían de múltiples fuentes, esta vez opta por radicalizar aún más su entrega, concentrándose en una sola pieza de presencia sintética y monumental que, en sí misma, es solo una fachada.

La obra que actualmente se exhibe en el MAC Quinta Normal se titula “Género Negro” y consiste en una intervención de carácter monumental que abarca las dos plantas del Museo. Con una altura superior a los 8 metros, la instalación muestra una plataforma metálica de la que cuelgan  dos grandes paños de tela negra sobre los que se superpone una potente fuente  de iluminación; la que encandila al espectador y lo convierte en el sujeto mismo de la obra.  Haciendo analogías con la emblemática obra “Cuadrado negro sobre fondo blanco” de Kasimir Malevich, el artista chileno busca ampliar  la lectura que habitualmente se ha hecho de este ésta y vincularla  a  estrategias político-publicitarias relacionadas con la cultura del espectáculo y la grandilocuente arquitectura del poder. “El cuadrado negro de Malevich, esta vez nos enceguece”, dice el curador Fernando Castro Flórez.

La iluminación, de más de ocho mil watts de potencia (compuesta por focos de haluro metálico los que parecen flotar en un espacio ilimitado), refuerzan no solo el sentido estético de la obra, también modifican la arquitectura del museo --el que parece estar siempre iluminado por la luz día-- y producen la ceguera momentánea del espectador, quien queda desconcertado al ser incapaz de “mirar” la obra. 
“El título de esta obra plantea un juego de palabras que invoca tanto a su materialidad como al denominado ‘Género negro’ literario y  cinematográfico, que ha sido mi referente estético más importante durante los últimos años. La instalación toca también,  tangencialmente,  conceptos relacionados con simbolismos sociales como el luto, el anarquismo y la negación a toda ideología, filosofía, culto y tradición”, explica el artista.

A pesar de  tocar temas complejos --que tienen profundas repercusiones culturales y sicológicas-- el trabajo de Nicolás Franco se resuelve en el plano visual y formal.  Precisamente, una de los rasgos que lo distingue es su alto estándar de producción y montaje, en el cual los materiales y las superficies hablan por sí mismas. “No me interesa que el espectador se esfuerce en descifrar un discurso, el que obviamente existe.  Más que eso, lo que busco es lograr una puesta en escena que transmita, eficientemente, las estéticas y temas que me obsesionan;   me siento cómodo trabajando con la superficie de las cosas;  los materiales son medios de comunicación efectivos por sí mismos. Me parece honesto limitarme a trabajar solo a nivel de la superficie; del material, y concentrarme en elaborar ‘la máscara’, como dice Dittborn.  Después de todo, uno es artista visual, no es ni sociólogo ni filósofo”, agrega con ironía.
Basta ver su instalación “Género Negro” en el patio del MAC Quinta Normal para comprobar la eficacia de su entrega.

Nicolás Franco Guzmán (Chile, 1973)

Vive y trabaja en Santiago. Es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y postgrado en artes visuales por De Ateliers, Ámsterdam instituto dependiente del Ministerio de Cultura y Ciencia de los Países Bajos.  Ganador de las becas Fondart y Dirac de la República de Chile,  premio de la Fundación Stroom Then Hag, beca de postgrado del Ministerio de Cultura y Ciencia de los Países  Bajos y la prestigiosa Pollock- Krasner Foundation Grant de Nueva York.  Recientemente ha sido nominado para el  premio Cisneros Program of Comission Achievement Award de la  Cisneros Fontanals Art  Foundation (CIFO). Ha expuesto su obra en, Alemania, Argentina, Bélgica, España, Estados Unidos, México, Holanda, Uruguay y Chile. Cuenta con numerosas publicaciones, destacando su primer catálogo monográfico titulado Informes de Campo, que se editará a fines de 2009. Su obra se encuentra presente  en colecciones públicas y privadas  de Europa, Norte y Sudamérica y es representado actualmente por la Galería  Española DF Arte Contemporánea.

Fuente: Trienal de Chile