Angélica Quintana expone en campus Santiago de la U. de Talca/ El Meu Jardi
Expositor: Angélica Quintana
Lugar: Campus Santiago de la U. de Talca (Québec 415, esquina Condell, Metro Salvador)
Técnica: Pintura e Instalación.
Fecha: del 5 de noviembre al 31 de diciembre de 2009
Horarios: lunes a viernes, de 09:00 a 18:00 horas. Sábado: de 09:00 a 13:00 horas.
Entrada: liberada.
Angélica Quintana quien expuso hace algunos meses en la casa central, este 5 de noviembre inaugura por primera vez de manera individual en Santiago tras su vuelta al país desde Barcelona, donde se radicó en 1975. La muestra, que se presenta en el Campus Santiago de la Universidad de Talca, se titula “El meu jardi”, es decir, “Mi jardín”, en referencia a su taller, el rincón de calma donde se encuentra con su interioridad y emociones.
Cuadros en pastel sobre papel, óleos sobre lino y una pintura en pastel adosada al muro –realizada por la artista in situ- integran la exposición que simula un taller idealizado, con estanterías, bocetos, orden y desorden.
Su obra, abstracta y subjetiva, oscila entre el amarillo y el blanco, buscando captar los momentos y emociones que se escapan y vuelven. El amarillo es el color espiritual que se desvanece hasta el blanco, el color de la pureza y el silencio. De esta manera, intenta transmitir el paso del espíritu hacia los estados de contemplación. Su creación corresponde a un arte poético, que se enmarca en la no imagen o no representación, que evoca a artistas como Agnes Martin y que busca ser la antítesis del panorama visual actual: de la sobrestimulación de la TV y la publicidad. A la sobrecarga de imágenes, su pintura es reposo y búsqueda del sentido de la vida dentro de uno mismo.
“La pintura es meditación e interiorización, pintar es caer en un estado poético, un momento de emociones. Los estados emocionales no tienen forma ni limites, pero la pintura sí los tiene, por eso he ido pasando del cuadro al espacio para recrear la situación que se siente”, explica Quintana. “¿Qué me impulsa a encontrar estos amarillos?”, se pregunta. Y responde: “se llega por una necesidad de dar forma a aquello que no lo tiene, es un estar entre el ver y no ver, entre el decir y la imposibilidad de decir, en intentar dar forma al aliento, a la respiración. Espero que cuando la gente mire mis cuadros respondan emocionalmente. Que hay en esa casi línea horizontal un sentimiento de tranquilidad, quietud, silencio, que aparece cuando nos paramos y detenemos”, comenta.
Angélica Quintana estudió arte en la Universidad de Chile, donde fue ayudante de José Balmes y después profesora. Antes de emigrar a Barcelona expuso en el Museo de Bellas Artes en varias muestras colectivas y la prensa de la época la calificó de “joven talento”. En España obtuvo la licenciatura en bellas artes en la Universidad de Barcelona y llegó a ser profesora de la Escuela Massa, adscrita a esa casa de estudios catalana. Paralelamente, participó en exposiciones colectivas e individuales en centros culturales y galerías.
Fuente: Carola Moore |