Fernando Undurraga Sala Gasco Arte Contemporáneo / ZIG
Expositor: Fernando Undurraga
Lugar: Sala Gasco Arte Contemporáneo Santo Domingo 1061 (Metro Plaza de Armas), Santiago
Técnica: instalación
Fecha: 17 de diciembre al 22 de febrero del 2008
Horario: Lunes a Viernes de 10 a 17:00 hrs.
Entrada: liberada
Informaciones: verónica.salazar.meza@gmail.com
“ZIG” se llamará el trabajo que, el 17 de diciembre, presentará el escultor Fernando Undurraga en Sala Gasco Arte Contemporáneo. Con figuras y elementos propiamente urbanos y totalmente reconocibles, el artista recrea y rescata el mundo manual a través de la madera, reflexionando acerca de los desplazamientos y las pérdidas que ocasiona la vida moderna y la globalización.
Zócalos, cornisas, casas con forma de circo, o signos gráficos del tránsito, son algunos de los elementos que componen la exposición en la que el escultor Fernando Undurraga repiensa la pérdida de la manualidad y de la sensibilidad. El zócalo como espiga o las franjas de tránsito en punto cruz recuperan la artesanía y el gesto manual al estar hechas de madera. “Se trata de reconocer todo lo manual, pero también tiene que ver con el paisaje desplazado por la modernidad: esos avances tecnológicos que nos hacen perder la relación de mano, de cuerpo, de familia, de tribu, trasladándolos y transformándolos. Sin embargo, al ser reinstalados, se resignifican y exponen su máxima maravilla”, dice el ganador del Premio Altazor 2006 en la categoría de escultura y del Fondart este año.
Sin intensiones nostálgicas, ZIG da cuenta de una parte de la historia en la que unos ojos atentos observan el espacio público y recogen todas esas construcciones de desplazamiento que hace la ciudad, aislando y lanzando hacia un borde las áreas rurales, la naturaleza, la artesanía. “Aunque es verdad también que eso sucede en todas las grandes ciudades, y más aún en países como los nuestros donde el subdesarrollo termina siendo vencido por la modernidad o siendo pervertido por el materialismo, la moda o la globalización”, agrega Undurraga, a quien lo que más le interesa de este desplazamiento es el menoscabo ya sea de la familia, del barrio o del concepto de grupo, del viajar versus el tránsito, quedando sólo la individualidad más absoluta. “Por ejemplo, la Costanera Norte es una vivencia extraña para mí, porque paso de largo por una carretera. Cuando uno iba a la playa y pasaba por un pueblo, eso ya no existe. Ahora hay una urgencia por llegar desde un punto al otro, y se pierde el verdadero paso por un lugar. Ya no hay tiempo para conocer, ahora se busca el tránsito rápido del lugar al objeto. Los intermedios ya no interesan”, reflexiona el artista.
En todo caso, esta exposición -que toma la forma de una instalación- logra evadir cualquier atisbo de melancolía, a través de una presentación de objetos que permanecen fríos, como cuerpos muertos, silenciados. Y porque además, para Undurraga, la pérdida que ocasiona la modernidad con sus desplazamientos, no significa que no exista algo más, sino que se construye una nueva sociedad que cambia el modo de pensar de las personas, desde lo que comen hasta lo que piensan. Por eso las piezas que presenta el artista son luminosas, llenas de colores. Finalmente son los espectadores quienes deben armar las relaciones y reconocerse en los elementos.
Trabajando siempre en torno a la calle y sitios específicos, esta muestra fue pensada especialmente para la Sala Gasco, que cruza la calle Santo Domingo de oriente a poniente. “Allí existe un cruce social, cultural y este trabajo rescata la particularidad del recinto. El expositor, en su práctica docente, hace trabajar constantemente a sus alumnos con los conceptos que se dan y afloran a partir del espacio público. “Por ejemplo, si un alumno hace un ejercicio sobre el bajo y sobre relieve, que es lo básico de la escultura, o sobre el arriba o el abajo, el adentro o el afuera, eso, también se da en el espacio público en la topografía, en las etnias, en las clases sociales. Entonces dicen: ah! es un concepto. Eso es fundamental. Porque si lo llevas a otras áreas, si lo mueves conceptualmente, tiene sentido y si no se queda en un mero problema físico”.
Fuente: Sala Gasco |