Cristóbal Lehyt en Die ecke arte contemporáneo / El Mar De Bolivia
Expositor: Cristóbal Lehyt
Lugar: Die ecke arte contemporáneo (José Manuel Infante 1208 – Providencia)
Técnica: instalación
Fecha: 16 de diciembre al 20 de enero 2007
Horario: lunes a viernes de 15:00 a 19:00 hrs.
Entrada: liberada
Informaciones: 2690401, info@dieecke.cl, www.dieecke.cl
Lehyt, artista plástico chileno residente en Nueva York, cuenta con innumerables exposiciones en prestigiosas galerías y museos en el exterior y ésta es su segunda exposición individual en Chile.
En esta oportunidad, Lehyt se apropia del espacio de la galería y nos presenta una instalación que envuelve al espectador e involucra el video, la escultura y la fotografía.
La muestra se articula en relación a conceptos de nación, racismo y las limitaciones inherentes en la representación de “el chileno” y “el boliviano”.
DOSSIER LEHYT
I. Cristóbal, que es lo que te interesa hoy del arte contemporáneo a nivel global y a nivel local, ¿Cómo ves el desarrollo de éste en Chile y su proyección al extranjero?
El arte contemporáneo es un área práctica donde uno puede acceder a espacios que en general se están achicando: espacios de cuestionamiento y de crítica. La posibilidad de mostrar puntos de vista subjetivos trabajándolos en el tiempo con el objetivo de hacer participe al observador es la base de lo que me interesa del arte. Es una forma de compartir. Suena sumamente básico, pero es importante para mí tener una relación directa con el arte. Las prácticas que más me interesan logran chocar con lugares comunes y desestabilizar informaciones aprendidas. Esto puede pasar en Chile o en cualquier otra parte, la diferencia es que cada trabajo debe tener un relación con el contexto, eso es fundamental.
El arte chileno va a formar cada vez mas parte de el arte global, no hay vuelta que darle. Lo que tiene a su favor es la sólida base que previas generaciones han creado. Uno se puede perder en esas bases porque son fuertes y han creado una monocultura, por su fuerza y solidez pero limitada al fin. El arte hecho en Chile (o por chilenos) a mi modo de ver, tiene que abrirse a ser arte a secas y no “arte chileno”, puede tratar problemas locales pero no ser determinados en su construcción exclusivamente por lenguajes de acá.
¿Cómo ha influido en el desarrollo de tu obra la residencia en Nueva York?
En absolutamente todo, en saber que si uno trabaja seriamente hay consecuencias claras. He podido trabajar con la seguridad de que lo que uno hace tiene un peso especifico, todo depende de uno- suena naive pero es bueno saber que todas las cargas que le pueden llegar a pesar tanto estando en Chile son absolutamente relativas.
¿Cómo ha sido la aceptación de tu trabajo por parte de los galeristas y los coleccionistas en el extranjero?
He tenido oportunidades de mostrar en museos, kunsthalles, espacios alternativos y galerías y la forma de leer mi trabajo siempre ha sido más fluida en espacios no comerciales. Al no tener la exigencia de vender y al ser exhibida la obra con respeto al contexto de producción e interés en poder facilitar su lectura estos espacios posibilitan una recepción muchísimo mas interesante. Las galerías comerciales en Nueva York tienen una agenda, sobre todo en este momento, sumamente miope, de producción en serie y de rápida lectura, lo contrario de lo que me podría llegar a interesar.
Sabemos de tu experiencia trabajando con Alfredo Jaar, de qué manera consideras que el trabajo en conjunto (no fue en conjunto yo trabajaba para él nunca en conjunto) ha sido un aporte a tu propio desarrollo como artista o mejor dicho que has aprendido de él.
Alfredo Jaar es un ejemplo en todo sentido. Trabaje mucho tiempo para el como asistente de taller y el nivel de respeto que el tuvo conmigo siempre fue extraordinario. Yo creo que en ese respeto aprendí la base de cómo ser un artista y persona.
II. Considerando que el norte y las migraciones han sido figuras importantes en el desarrollo de tus dos últimos proyectos (metropolitana, die ecke) ¿De qué manera abordas la tensión centro-periferia?
Es un problema de contexto específico, incluso de representación puntual. Cuando pienso en centro y periferia pienso en textos teóricos, que aun cuando son muy interesantes y útiles no tiene mucho que ver en como yo veo la producción ni lectura de las obras.
La forma en que lo trabajos llegarían a funcionar es si la gente que esta en frente a ellos puede relacionarse personalmente con ellos, de alguna forma busco ese momento en que algo de la obra pueda tener importancia para esa persona. Estos temas, como la migraciones, el norte, ideas de nación, me importan a mi y me importa como son representados, y yo creo que a muchas otras personas también, así que trato de poner la obra a trabajar en relación a ellos pero nunca con una clara base teórica como la podría ser “centro-periferia”. Las obras deben estar lo suficientemente trabajadas para que las ideas se manifiesten sin poder separar una cosa de otra.
De acuerdo a las motivaciones de esta individual, ¿en qué momento o etapa de tu investigación se encuentra El Mar de Bolivia?
El Mar de Bolivia es la última exposición, por ahora, en relación al Norte. Me parece que voy a seguir pensando sobre este lugar por mucho tiempo mas, han sido 4 años ya, pero lo voy a dejar un poco de lado, por lo menos en la forma en que lo he trabajado hasta ahora.
Referente a los dibujos, ¿cuál es la técnica que has desarrollado para resolverlos y porqué el interés en la mecanización de la manualidad?
El dibujo es un tema increíblemente rico, esta cargado por todas partes así que yo he buscado una forma de usar el dibujo donde ciertos elementos ligados a subjetividades socialmente aceptadas son puestas en evidencia. La idea de que el dibujo es lo más cercano a la persona, lo más íntimo dentro de las artes visuales es un lugar común fácil de destruir. Lo interesante puede llegar a ser usar esa convención. Hace un tiempo use la idea de transcripción de una imagen de las noticias como posible internalización de la información del evento, una mentira porque el evento siempre sobrepasa posibles lecturas personales, las imágenes desbordan y el dibujo no aguanta.
Hace un tiempo he estado haciendo dibujos donde me siento por varias horas y dibujo pensando en que soy otra persona, una persona no determinada, otro que no dibuja como yo. Los dibujos que salen de esta operación son siempre sorprendentes porque no caen dentro de lógicas que yo puedo considerar “mías” son mas bien ajenos. Al dibujo le saco una fotocopia luego le tomo una foto y luego agrando la foto a tamaño mural en pedazos: le reconstruyo como una escena de un crimen, para tratar de entender algo del proceso del dibujo y para poner evidencia su distancia de mi. Dejar en claro que estas líneas que son tan raras son una construcción. Afortunadamente este proceso también desborda sus limitaciones y la imagen logra re-hacerse como dibujo, pero alterado y extraño-ojala ominioso.
die ecke
diciembre 2006
Fuente: Die ecke arte contemporáneo |