Arte en Chile

:: INSTALACIÓN :: 2004

Meditaciones sobre el misterio de la Santísima Trinidad

Expositor: Paulo Aillapán
Lugar: Galería Animal (Alonso de Córdova 3105, Vitacura)
Técnica: instalación
Fecha: 1 al 25 de septiembre
Horario: lunes 16:00 a 20:00 hrs., martes a viernes 9:30 a 20:00 hrs., sábado
10:30 a 14: 00 hrs.
Entrada: liberada

Desde la propuesta de construir la representación de un espacio de culto, "Meditaciones sobre el misterio de la Santísima Trinidad" elabora una perspectiva generada a partir de la unión de elementos pertenecientes a nuestra identidad. Con ello, se enfrentan tanto nuestra concepción occidental e indígena.

La imagen corresponde al niño del cerro El Plomo, un niño de 8 a 9 años de edad sacrificado en una de las cumbres más altas de la zona central chilena -motivo de su momificación-, en la época en que el dominio inca se extendía hasta Chile. Probablemente éste estuvo relacionado con el solsticio de invierno, debido al sitio donde fue encontrado, lugar exacto por donde sale el sol el día del solsticio del 23 de junio. En la actualidad este niño se ha convertido en un eje de estudio y adoración, llegando a ser ícono de la religiosidad indígena anterior a la llegada de los españoles a este territorio. Actualmente su cuerpo es conservado en un depósito del Museo Nacional de Historia Natural de Santiago.

La fuga "Magnificat" (Meine Seele der erhebt den Herren BWV 733) es una obra para órgano de J.S.Bach para ser interpretada en una iglesia durante la celebración religiosa. El “magnificat” corresponde a la proclamación de aceptación realizada por la Virgen María tras la anunciación del ángel Gabriel, quien anuncia su maternidad.

Al plantear una obra que une estos elementos se abre una brecha provocada por una serie de cruces cuyo eje está basado en el fenómeno de la religión, donde ambas manifestaciones (el culto indígena y el cristiano) permiten vislumbrar un punto sobre el cual opera la experiencia del hombre religioso. En nuestra identidad como pueblo, convergen estas dos visiones, el acto de tomar en consideración estos dos elementos, la religiosidad cristiana y la indígena, convoca, mediante la combinación de sus significantes la historia cultural a la cual pertenecemos, el mestizaje desde donde se propone nuestra identidad de hoy.

La obra es una pintura, donde la función del vidrio es sellar y proteger el espacio, volviendo la sala impenetrable físicamente, pero a la vez permite el acceso al interior a través de la transparencia, es decir, es una puerta de acceso, es una ventana hacia el interior. (¿Qué es un cuadro?) Un cuadro es un nicho, una ventana, un espejo donde se refleja el pintor y la sociedad (las Meninas de Velázquez, por ejemplo), le es propio desvelar lo que se oculta (lo que está detrás de la cortina), un cuadro es aquello que revela lo sagrado (pues lo sagrado se haya tras toda pintura). De tal forma la instalación actúa como un tríptico abierto que nos muestra por un tiempo lo que está al interior para participar del misterio de lo sagrado.

Ésta es una intervención creada específicamente para la Galería, mediante la cual el artista plantea una reflexión sobre nuestra identidad (cultural-religiosa) a partir de una visión cargada por lo biográfico, instaurando con ello un nuevo centro adoratorio 500 años después del sacrificio del niño, haciendo presente nuevamente su significado.

Fuente: Galería Animal