Laberinto:
Visiones e interpretaciones del eterno mito en grabados
contemporáneo
Expositor:
Colectiva
Lugar: Museo de Arte Contemporáneo
Técnica: grabado
Fecha de la exposición: 14
de mayo al 16 de junio
Horario: martes a sábados de
11:00 a 19:00 hrs., domingo y festivos de 11:00 a 17:00
hrs.
Entrada: $400 adultos, $300 tercera
edad, $200 estudiantes
"Laberinto:
Visiones e interpretaciones del eterno mito en grabados
contemporáneos", es una exposición
de gráfica contemporánea que reúne
a 47 grabadores, representantes de la República
Checa en la Trienal Internacional de Grabado, realizada
en 1998.
Los
orígenes del laberinto se remontan a la leyenda
clásica del "Minotauro" y su existencia
se confirma visualmente a través de su signo,
el cual desde tiempos inmemorables se ha encontrado
en diferentes lugares, tentándonos con conjeturas
sobre mensajes de civilizaciones antiguas, siendo una
expresión de la búsqueda de inmortalidad
y respuesta a las eternas preguntas, sobre la vida y
la muerte.
Según
la historia, el laberinto (definido como una combinación
de espirales y redes) ha pasado por cambios formales,
existiendo distintas versiones: laberintos arqueológicos,
Cretenses, Medievales, Barrocos y Contemporáneos.
Al mismo tiempo, la interpretación de sus contenidos
también ha variado (egipcio, clásico,
mitos medievales, entre otros). En el siglo XX, el laberinto
se ha transformado en una parábola de la filosofía
existencial, un símbolo de las contradicciones
de la existencia humana y la pérdida de identidad.
El
concepto de la Escuela Checa de Impresión se
estableció principalmente, en relación
con el llamado Arte Gráfico Checo de la Imaginación,
el cual desarrolló en los años '80, una
iconografía figurativa, vinculada a la Fantasía
Medieval, Manierismo, Simbolismo y Surrealismo.
Esta
exposición -que reúne a 47 grabadores
representantes de la República Checa en la Trienal
Internacional de Grabado, realizada en 1998-, se estructura
a partir de la corriente iniciada por la propuesta del
artista Jirí Anderle (incluido en la exposición),
creada a fines de los '60 y comienzos de los '70, inspirada
en el tema del "Laberinto del tiempo".
Entre
los artistas que desarrollaron este motivo destacan:
James Janicek, cuyos 'corredores' reflejan el gran tema
del exilio y destierro, basándose en los grandes
exilios checos; Jan y Eva Svankmajer, importantes representantes
de la escuela surrealista contemporánea; Pavel
Hayek, Dalibor Smutny, Roman Franta y Jirí Kornatovsky,
quienes producen una figuración compuesta por
estructuras vegetales; y Zdenek Kucera, con sus construcciones
espaciales transparentes.
La
mayoría de los trabajos presentados pertenecen
o se relacionan con el expresionismo abstracto. Algunos
con el acento puesto en la caligrafía -Zoja Villabos,
Ales Lamr-, como también en niveles diferentes
de la realidad abstracta: vegetativa (Mikolás
Axmann, Jan Vicar, Emanuel Ranny, etc.), paisajes (Simon
Brejcha, Ivo Kren), o simbólico (Eduard Ovcácek,
Kveta Pacovská, Jaroslav Sura, Jirí Salamoun).
El
tratamiento de la luz es esencialmente "místico"
en los laberintos mitológicos de Nadezda Synecká
y en los platónicos cosmos de Jaroslav Králík.
El dualismo entre luz y oscuridad, está contenido
en la dimensión ética del laberinto como
lugar de encuentro entre los principios de la vida y
muerte. Así es representado por Vera Kotasová,
en sus estructuras simbólicas en blanco y negro;
como también por Lubomír Pribyl y su obra
geométrica.