Arte en Chile

:: FOTOGRAFÍA :: 2009 - 2010

Diego Fernández en galería Departamento 21/ Two more tumors

Expositor: Diego Fernández
Lugar: Galería Departamento 21 (Nueva de Lyon 19, departamento 21, Metro Los Leones)
Técnica: pintura y fotografía
Fecha: 10 diciembre 2009 al 4 enero 2010
Horario: martes a viernes 14 a 19 hrs. Sábado 12 a 16 hrs.
Informaciones: info@departamento21.cl

Pinturas, fotografías y una inquietante escultura mecánica conforman este nuevo trabajo de Fernández, quien se ha destacado por su perfil multifacético.

Con exposiciones en curso en la Bienal de MERCOSUR y en la Galería Metropolitana, Fernández divide sus actividades entre Nueva York y Berlín, donde trabaja con la galería Christian Nagel.

Todo un mundo de estructuras mentales, azares y evocaciones creará el multifacético artista Diego Fernández en Departamento 21. “Two More Tumors” (Dos tumores más) es la nueva apuesta de este chileno de 36 años, residente en Nueva York desde 1999 y autodefinido como “pintor”. Diego Fernández ha desarrollado una muy particular iconografía sustentada en gran medida en la contraposición del dibujo y la tridimensionalidad – aunque extendiéndose a menudo hacia las más diversas formas de visualidad, con trabajos de collage, ensambles de objetos encontrados, ediciones de video y presentaciones en vivo de variadas layas. En sus montajes, “exposiciones de concepto” y “trabajos de proceso”, Diego Fernández reflexiona sobre distintos aspectos de la psicología social del contexto, detectando e insinuando – no sin un dejo de sospecha y sarcasmo – los vicios colectivos y arquetipos que lo definen, y que en el caso específico de esta muestra en D21 serán algunos de los miedos del alma nacional.
Diego Fernández explica: “Esta producción alude a esos miedos que todos experimentamos, originados en nuestras represiones infantiles, salidos de un enfrentamiento con lo desconocido o fruto de la apología del temor y el alarmismo del mercado y los medios de comunicación”.

Uno de los trabajos que Fernández presentará en esta ocasión es una escultura motorizada, que representa a un gran pájaro que se balancea mecánicamente, generando un efecto entre lo cómico y lo siniestro; además, una nueva serie de ocho dibujos-pinturas (en palabras del autor “poca pintura, harto cuadro”) y tres trabajos fotográficos, cuya doble exposición y “desencuadre” generan lecturas mucho más allá del acontecimiento registrado. Las obras tienen como denominador común la magia del encuentro azaroso y el accidente: “dibujos ampliados que acarrean los ruidos propios de la máquina fotocopiadora… arrastres de luz, líneas, mugrecillas gráficas”, detalla el artista.  

Con estos elementos, y propiciando una lectura directa de ellos (“rayando en lo literal”) Diego intenta construir una atmósfera sofisticadamente decorativa, de una elegancia casi fantasmagórica y que, sin embargo, obtiene gran parte de su poder expresivo a partir de la precariedad, el accidente y la imperfección, elementos que Fernández incorpora en sus dinámicas de trabajo, logrando que la casualidad contribuya estratégicamente en la formación del corpus de su obra.

“Toda obra es autorretrato”
La muestra de Diego Fernández encarna también, y en gran medida, su trayectoria artística, audaz y ajena a las clasificaciones. Formado en la Universidad Católica durante la primera mitad de los 90’s – cursando paralelamente las especialidades de Grabado y Pintura – precozmente realizó acciones de arte e instalaciones, como la intervención en una casa abandonada “Igneous Ejaculation” (en el contexto del curso de “Puesta en Escena” dictado por Eugenio Dittborn en PUC 1995) y su secuela “Exit Only”, realizada en el mismo lugar, sorprendentemente re-habitado, exactamente un año después. Terminada la escuela, junto a sus colegas Felipe Mujica y Joe Villablanca, crearon la sociedad comercial Galería Chilena, un espacio de arte que funcionó periódicamente hasta el año 2000 y que, fundamentado en su “no-lugar”, cumplió con su cometido de fomentar las condiciones primarias para la “apertura de un mercado para el arte en Chile”.  

Ya instalado en su nuevo hogar de Brooklyn, el 2005 fundó – junto a Iván Navarro e Ian Szydlowski, también antiguos compañeros de escuela – el colaborativo Instituto Divorciado (una “empresa de arte que pretende abarcar todas las áreas del trabajo, desde su creación, producción, organización, hasta su edición, circulación, e incluso su adquisición y colección”) que recientemente presentó la tercera versión anual del proyecto acumulativo “Halloween War Map”, en Galería Metropolitana (ubicada en Pedro Aguirre Cerda, un barrio en el sur-poniente de Santiago):
 “Instituto Divorciado es una instancia experimental de trabajo, donde la autoría se pierde y se abre un canal de rebalse para toda la energía negra de nuestras carreras personales”.

Durante estos años en el hemisferio norte Diego ha reforzado también sus lazos con la Galería Christian Nagel de Colonia y Berlín (Alemania), con la que trabaja desde 1997, habiéndose presentado con ellos en varias oportunidades. Así mismo, ha producido trabajos en Estados Unidos, Suiza, México, Colombia y Brasil, y más recientemente, bajo el alero de Instituto Divorciado, en After the Butcher y Sandra Buergel –otras galerías de Berlín, ciudad donde el artista pasa parte de su año desde el 2006. Su última aparición internacional permanecerá abierta durante Noviembre en Porto Alegre, Brasil, donde su instalación “Protocolo Ouro Preto” está incluida en la muestra “El Árbol Magnético”, curada por el artista Mario Navarro, una parte importante del destacado envío chileno a la VII Bienal de MERCOSUR “Grito y Escucha”.
 
Fuente: Elisa Cárdenas