Arte en Chile

:: FOTOGRAFÍA :: 2005

Colectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes / La Vega Central

Expositor: Colectiva
Lugar: Museo Nacional de Bellas Artes (Parque Forestal S/N, Metro Bellas Artes)
Técnica: fotografía, instalación, pintura
Fecha: desde el 7 de octubre 2005
Horario: martes a domingo de 10:00 a 19:00 hrs.
Entrada: $600 general, $300 estudiantes y tercera edad, domingo liberada

Esta exposición colectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes, es fruto del trabajo de diez artistas a partir del tema de la Vega Central. Diversas disciplinas integran la muestra: pintura, fotografía, instalación e investigaciones sonoras.

La muestra se inaugura el Jueves 6 de Octubre en el Museo Nacional de Bellas Artes a las 19:30 hrs. En la ocasión, habrá locatarios de La Vega, ofreciendo sus productos y experiencias al público.

Mesa Redonda:
Como parte de la exhibición se realizará una mesa redonda titulada “Historias de Barrio”, en torno a los relatos e historias de escritores a partir de La Vega, el Lunes 17 de Octubre a las 18:00 hrs.

Arte y patrimonio histórico-cultural se unen en esta exposición, organizada desde hace un año por la curadora Luz María Williamson, junto a un grupo de artistas con un permanente interés en el tema de La Vega Central.
 
ARTISTAS PARTICIPANTES:
Tatiana Alamos, María Elena Cárdenas, Juan Echeñique, Titi Gana, Daniela Montecinos, Patrice Loubon, Ana María Romero, Carlos Salazar, Sebastián Valenzuela, Paloma Villalobos, Sergio Soza y artistas de la Vega.

PRESENTACION

Un grupo de artistas se reunió para emprender un proyecto común,  con la curaduría de Luz María Williamson.  Sabemos que hay un proyecto de remodelación al otro lado del río Mapocho, quiero decir en la Vega Central y su entorno.  Como todo  proyecto “modernizador”, uno nunca sabe sus consecuencias.

Estos artistas han querido “echarle una mano” (o mejor un vistazo) a La Vega antes de su nueva cosmética, maquillaje o su definitiva clonación en clave postmoderna.

La Vega ha acompañado por muchos años a la población de Recoleta, pero también a mucha gente de otros lugares que acude regularmente a comprar sus productos, sobre todo alimentos, que se ofrecen en los puestos de los locatarios.  Estos forman un verdadero clan, totems incluidos, que por generaciones se han enraizados en los puestos de venta.

Escribir la historia de La Vega es describir primero a esta gran familia de comerciantes con sus esfuerzos por salir adelante con empuje, paciencia y sacrificio.  También lo es referirse al sin número de personas que trabajan para otros.  ¿Cómo olvidar a los cargadores que levantan sacos de papas de 80 kilos o enormes canastos repletos de cebollas, zanahorias, zapallos o alcachofas? Y qué decir de los puestos de comida con enormes platos de cazuela, porotos, asados de vacuno o de cerdo aliñados hasta hacer doler las encías.

Esta es La Vega que se va ... ¿Será reemplazada por espacios asépticos o sólo será renovada, sin perder su clima humano y familiar?

MILAN IVELIC
DIRECTOR
MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES

Fuente: MNBA