Colectiva
en la Galería Metropolitana / Experimentos con
la Verdad
Expositor: Carolina Hoehmann, Victoria Picon, Isabel Ribes, Mauricio
Bravo (Curador)
Lugar: Galería Metropolitana (Félix
Mendelssohn 2941, Pedro Aguirre Cerda, Santiago)
Técnica: fotografía, instalación
Fecha: hasta 31 de mayo 2005
Horario: lunes a domingo de 17:00 a 21:00
hrs.
Entrada: liberada
Con
esta exposición Galería Metropolitana cierra
el programa curatorial curadores, curatorías y
crítica, cuya programación consideró
la concurrencia de una serie de proyectos de obra que
conectaron reflexiva y/o críticamente con este
eje convocante.
Experimentos
con la Verdad como planteamiento curatorial es un llamado
a experimentar y especular sobre las nociones de curatoría,
texto, obra, lugar, desarrollando ciertas ideas sobre
la producción y el sentido en general del circuito
artístico, ideas que intentan problematizar dicho
espacio desde una perspectiva literaria.
Experimentos
con la Verdad, es también una reflexión
en torno a la escritura sobre arte, como un tipo de discursividad
híbrida que no encuentra domicilio epistémico
específico, a la vez que la propuesta de un posible
modelo de análisis para el abordaje de las obras
en términos acordes con su naturaleza contemporánea:
rizomática
Experimentos
con la Verdad como diagrama de producción de obras
contempla tres campos técnicos de producción
visual correspondientes a cada una de las artistas, más
un campo técnico hermenéutico que corresponde
al curador:
Hoehmann: Territorio; repetir / diferir, liso / estriado:
cortar-pegar-numerar (volúmenes numéricos)
Picon: Domicilio; mirar / escuchar / leer / novelar: editar
(volúmenes literarios)
Ribes: Población; vestir / investir / desvestir
/ transvestir: reunir-coser (volúmenes afectivos)
Bravo: Novela; nivelar / narrar / escribir / gramar /
cuantificar / medir (mapa)
Experimentos
con la Verdad como textos de obra propone lo siguiente:
Carolina Hoehmann, utiliza el medio fotográfico
como archivo–documento, a partir de un recorrido
por el barrio, creando un registro clasificador de componentes
visuales arquitectónicos encontrados en el lugar.
La idea es crear un archivo visual reconocible, de una
estética común encontrada en el sector,
a la vez que una lectura del territorio.
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Victoria
Picon, instala paños de velo blanco suspendidos
en el centro de la galería. Cada paño presenta
distintas imágenes bordadas junto a pequeños
textos, los que narran una mirada hacia el pasado y descubren
la minuciosa labor del bordar-narrar.
Isabel Ribes, presenta fotografías de acciones
realizadas por una bailarina de tango en tres lugares
del barrio donde se ubica la galería: feria libre,
almacén y casa de vecinos. Cada una de las acciones
guarda relación con la materialidad de tres trajes
diseñados y elaborados por Ribes con materiales
de uso cotidiano: monedas de $1, envases de té
y bolsas de la feria, haciendo referencia al cuerpo como
soporte de obra y a la obra-cuerpo que acontece tanto
dentro del espacio público como privado.
MAURICIO
BRAVO
Curador, Licenciado en Artes Visuales (Instituto de Arte
Contemporáneo y Facultad de Artes Universidad de
Chile)
Exposiciones recientes
PROYECTO DOS PUNTAS, España-Chile 2003-2005, Centro
Cultural Matucana 100, Santiago, 2005
PERSONAL / IMPERSONAL, Galería Animal, Santiago,
2001
LABORATORIO 2, MECÁNICA DE FLUIDOS, Galería
Balmaceda 1215, Santiago, 2000
CAROLINA
HOEHMANN
Licenciada en Arte (Universidad Católica de Chile)
Exposiciones recientes
34º 38’ LATITUD SUR, 40º 3’ LATITUD
SUR, Muestra Itinerante, MAC de Valdivia, 2005
CIRCUITS / CIRCUITOS, Curatoría de Philippe Van
Cauteren, Centro Cultural Matucana 100, Santiago, 2005
34º 38’ LAT. SUR, 40º 3’ LAT. SUR,
Centro Cultural Casa de los Olivera, Buenos Aires, Argentina,
2004
VICTORIA
PICON
Licenciada en Artes Visuales (Universidad de Chile)
Exposiciones recientes
34º 38´ LATITUD SUR, 19º 24´ LATITUD
SUR, MAC de Valdivia, 2005
34º 38´ LAT. SUR, 19º 24´ LAT. SUR,
Centro Cultural Casa de los Olivera, Buenos Aires, Argentina,
2004
FRENTE AL UMBRAL, Centro Cultural Matucana 100, Espacio
Concreta, Santiago, 2004
ISABEL
RIBES
Licenciada en Arte (Universidad Católica de Chile)
Magíster en Artes Visuales (Universidad de Chile)
Exposiciones recientes
34º 38´ LATITUD SUR, 19º 24´ LATITUD
SUR, MAC de Valdivia, Chile, 2005
DEFORMES II, Festival de Performance, Performance CAMisita
Teatro Novedades. Santiago, 2004
34º 38´ LAT. SUR, 19º 24´ LAT. SUR,
Centro Cultural Casa de los Olivera, Buenos Aires, Argentina,
2004
FRENTE AL UMBRAL, Centro Cultural Matucana 100, Espacio
Concreta, Santiago, 2004.
EXPERIMENTOS
CON LA VERDAD
(Origen y generalidades de una acción curatorial)
El
proyecto expositivo titulado “Experimentos con la
verdad” es consecuencia directa de dos gestiones
curatoriales realizados anteriormente. Estos proyectos
pretendían, en términos generales, abrir
un frente de trabajo teórico y estético
que re-compusiera paralelamente las escenas de la escritura
y la visualidad, des marcándolas de las dinámicas
interpretativas propias de la escritura artística
oficial. Por ende eran experimentos cuyo afán crítico
consistía en proponer nuevos modelos de lecturas
estéticas fundados en referentes más transversales
e híbridos,
Los
autores elegidos para desarrollar estos nuevos ejes o
directrices de mirada eran la producción textual
de Felix Guattari, conocida como esquizoanálisis
y la obra de ensayo de Jorge Luis Borges titulada Inquisiciones.
Ambas instancias de pensamiento coincidían en un
punto clave, el cual es la apropiación del saber
desde lógicas conceptual analíticas desligadas
de la noción de verdad como fundamento o telos
de legitimación. Efectivamente tanto Guattari como
Borges se apropian de nuestras maneras de conocer sin
subordinarse a sus determinaciones racionales, privilegiando
opuestamente las dimensiones ficcionales (Borges) o virtual
fantasmáticas (Guattari) presentes en las mismas,
evadiendo con ello las cuotas de poder que subyacen en
toda praxis de objetivación cognitiva.
Esta,
entre comillas, evasión de los impuestos del saber
fundados en la verdad de su decir, abrió para mi
un campo hermenéutico expandido, cuyas características
negativas (texto versus no-texto, interpretación
versus no-interpretación, historia versus no-historia)
delimitaba de forma más apropiada el ejercicio
y los sentidos inherentes a una producción curatorial,
pero también me dio a ver, que éste desplazamiento
progresivo del ejercicio de la escritura y la visualidad
al primer plano del debate sobre el devenir simbólico
del campo social, no obedecía exclusivamente a
las transformaciones particulares del espacio artístico
actual, sino que, eran la consecuencia directa de una
serie de cambios conductuales y epistemológicos
vivenciados por el sujeto contemporáneo dadas sus
nuevas maneras de estar- en- lo- real.
Claramente
las modelizaciones y velocidades impresas en lo real,
por una sociedad cuyos vectores de representación
se han hecho indisociables de las semióticas incorporales
del mercado, afectan mayoritariamente los nexos de sentido
y significación que validan y sostienen nuestra
existencia en colectividad, pero además, promueven
la estandarización creciente del cuerpo social
provocando la borradura de todas sus aristas de singularidad.
Ambas situaciones de subordinación ontológica,
ponen en juego y peligro modalidades de ser y del ser
imprescindibles para el desarrollo de procesamientos epistemológicos
que permitan implementar nuevos campos de identidad, reduciendo
con ello todas nuestras formas de resistencia hacia un
mundo sumido en relaciones mediáticas de poder,
ahora travestis y nómades.
Chile
es un caso ejemplar para comprender las consecuencias
catastróficas de estos fenómenos de sobre
codificación impositiva, por haber sido el foco
y lugar de un doble movimiento de desterritorialización,
el primero, todos la sabemos, fue la toma del poder por
un gobierno militar, que se encargo de efectuar la ruptura
de todos los nexos gestuales y ritual representativos
que mantenían la cohesión afectiva y psíquica
del corpus social; el segundo fue la confluencia de la
postmodernidad justo en el reinicio de nuestra fracturada
vida política, lo cual detonó la transformación
completa del espacio social, incentivando la proliferación
de macro políticas de desencuentro subjetivo entre
el individuo, su infraestructura urbana y su territorio
rural.
En
conclusión, la alteración de estos tres
registros ecológicos fundamentales (el del medio
ambiente, el de las relaciones sociales y el de la subjetividad
humana), hacen de nosotros y de nuestro espacio-tiempo
un agenciamiento diseminado referencialmente, donde las
posibilidades de levantar andamiajes simbólicos
rentables, en cuanto creadores de nuevos y estables insumos
iconográficos, se manifiesta cada vez más,
como una labor solo realizable desde practicas alternativas
de representación, que por su origen transversal
puedan dar consistencia figural y narratividad histórica
a un conjunto de vivencias pendientes que van quedando
traslapadas por las velocidades intangibles del consumo
y la información.
En
efecto la falta que acusa Chile actualmente se refiere
de manera específica a la carencia de políticas
culturales orientadas a la implementación de una,
entre comillas, infraestructura ontológica que
venga a respaldar y acoger las inéditas necesidades
de sentido y significación (habitabilidad existencial)
presentes en nuestra colectividad globalizada. Por esta
razón se hace imprescindible recuperar estrategias
de investigación que opten por cuestionar el campo
social y los diversos estratos de realidad que lo componen
(cuerpo, familia, ciudad, espacio doméstico, barrio
culto, clan etc.) desde una mirada abierta que posea la
misma singularidad y complejidad latente en su objeto
de visión. Esta mirada a mi parecer, se manifiesta
con toda su profundidad en el fenómeno visual,
sin embargo, su plena efectividad crítica es alcanzada
cuando dicho fenómeno es intervenido, dirigido
e intencionado por un agente cultural denominado curador.
Dicho agente al organizar conceptualmente el espacio de
exhibición, distribuyendo obras y estableciendo
mapas de lectura y condiciones perceptuales para ellas,
no sólo logra transfigurar la totalidad del sistema
artístico actual, alterando su carácter
meramente expositivo , sino que con su acción interventiva
y mediadora, volcada en un momento histórico concreto,
consigue dar asistencia simbólica a un espacio
social que es vivido en la des-integración continua
de sus nexos o núcleos identitarios. Aquí
el curador es efectivamente quien cura y asiste nuestra
subjetividad diseminada, haciéndose cargo de sus
estados de emergencia representacional.
Lo
que esta en juego en toda acción curatorial es
entonces, inventar e imaginar dispositivos de resistencia,
que a la manera de barricadas ontológicas puedan
interceptar los flujos de poder reduciendo su violencia
y anticipando los desastres inherentes a sus axiomáticas
desterritorializantes, pero más aún yo diría,
que los aspectos fundamentales de esta forma integracionista
de pensar el fenómeno cultural, es la de crear
una fisura al interior de los actuales agenciamientos
de saber, que permita el restablecimiento de un real y
no de un reality político, donde, nuestro inconsciente
global pueda recomponer sus múltiples niveles de
enunciación social. En el fondo es sitiar y situar
una experiencia de alteración y alteridad que eventualice
sensaciones, emociones, deseos e ideas en el espectador,
sacándolo de su envoltura medial, para así,
re-instalarlo en el aquí y ahora de sus procesos
de significación.
Para
desarrollar tan compleja labor de recomposición
societal, desde las artes visuales, es necesario primero:
abordar la praxis curatorial a partir de una mirada ampliada
que desborde los márgenes del fenómeno visual
y las instituciones en las cuales es acogido, pensando
lo estético como una estrategia micropolítica
de análisis y reformulación crítica
aplicable a la totalidad del universo social: Segundo:
hacer de las obras vectores de provocación ontológica
cuya función principal al interior del espacio
expositivo sea producir un inside o sinapsis en el espectador,
trastocando sus valores de deseo y realidad; tercero:
transformar el soporte museal, galerístico o cualquier
otro en un espacio transicional o setting, en el cual
lo real y lo metafórico, lo concreto y lo simbólico
estructuren una suerte de psicodrama cultural.
De
este modo la convencional puesta en escena de las obras
o puesta en relación estésica de las imágenes
cederá su lugar a la puesta en ser y circulación
de inéditos flujos sentido, que gracias a su naturaleza
transreal, desencaden en el ámbito social momentos
de extrema singularidad: haciéndonos existenciar
consistencias subjetivas liberadas o no sujetas a determinación
alguna. Esto no solo significa convertir al espectador
en un cuerpo participante, borrando con ello la frontera
representacional que lo separa de la obra de arte y de
la realidad en general, sino que implica re-fundar los
estratos del con-vivir, a partir de la puesta en situación
de sus perdidos apegos antropológicos.
Experimentos con la verdad, es el primer intento de materializar
algunos de los lineamientos generales recién expuestos,
que hasta el momento habían permanecido en estado
de simple esbozo conceptual o promesa discursiva. En efecto
la muestra presentada a Galería Metropolitana,
en el contexto de su convocatoria 2004 tema curadurías,
obedece o mas bien desea inscribirse en un proyecto de
investigación mas amplio, cuyo objetivo primordial
es enfocar la totalidad del campo artístico como
un espacio de producción ontológica.
Mayo
2005
Mauricio Bravo C.
Artista visual y Teórico independiente
Fuente:
Galería Metropolitana |