MACHASA, Obra ganadora del Fondart
Lugar: Sala El Trolley (San Martín 841, Santiago, Metro Santa Ana)
Fecha: hasta el 30 de Octubre 2005
Horario: jueves, viernes y sábado 21:00 hrs., domingo 20:00 hrs.
Entrada: $3.000 general, $1.500 estudiantes, profesores y 3ª edad
Informaciones: 6812343
Nada es imposible
FICHA TÉCNICA
Nombre de la obra: MACHASA
Dirección: Guillermo Alfaro
Elenco: Evelyn Castro, Marietta Muñoz, Yael Nahmias y Patricia Artés.
Diseño: Lorena Pérez, Claudia Valiente
Música: Alejandro Miranda
Producción: Paulo Sommaruga
Auspiciadores: Fondart, Metro de Santiago y Metro Cultura,
Corporación Cultural Balmaceda 1215, Cofradía Producciones, Luz-Ciernaga.
Produce: Cofradía Producciones
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1er COMUNICADO
LA OBRA
En el mítico Trolley ha sido estrenada esta obra, que nos muestra cuatro historias de vida de mujeres operarias de la industria textil de los años 50.
Construida sobre la base de testimonios de mujeres obreras de la fábrica textil Yarur, “Machasa” cuenta la historia ficticia de cuatro personajes, quienes desde el espacio del recuerdo, comienzan a revivir momentos de sus vidas vinculados a su paso por la fábrica.
La muerte del patrón, los cambios en los sistemas de trabajo y finalmente la huelga de los trabajadores son los principales momentos citados.
Con una puesta en escena que, bajo una estructura fragmentada y una narración no lineal, hace constantemente la metáfora de los hitos de la historia de la fábrica con la historia íntima de estos cuatro personajes.
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CONTEXTO
En la década de 1950/60 el impulso económico de nuestro país estuvo acompañado de una fuerte lucha de clases y con una cierta potencia del movimiento feminista. Por la misma época la empresa Yarur, que con posterioridad conoceríamos como MACHASA (Manufactura Chilena de Algodón S.A.) llegó a ser la empresa textil más grande de Sud América, constituyendo el 60% de la producción nacional en el rubro.
El trabajo textil, junto con las labores domésticas, la costura, la lavandería y la prostitución, fue uno de los primeros trabajos remunerados en desarrollarse como labor eminentemente femenina. Esto invita a hacer de la mujer obrera de los años cincuenta el principal conductor de este pasar por la memoria reciente de nuestro país, dándole el valor de gestora de grandes cambios sociales, los que incluyen su integración a las más altas esferas políticas a pesar de encontrar obstáculos socioculturales que hacen de este posicionamiento una lucha constante.
La obra “MACHASA” es una muestra de un fenómeno global, donde la Empresa se transforma en el reflejo del comportamiento de toda una sociedad.
2º COMUNICADO
Mujer y trabajo, los elementos que dan forma a MACHASA (obra de teatro ganadora del fondart).
MACHASA surge de la necesidad de hablar sobre una problemática actual como es la relación de la mujer y el trabajo a partir de los inicios del trabajo industrial femenino en el país.
Para desarrollar esta obra de teatro se buscó intencionadamente experimentar una forma no tradicional para construir la dramaturgia, utilizando los recuerdos de distintas mujeres entrevistadas como punto de partida.
Se realizó una serie de entrevistas a mujeres obreras de la industria textil Yarur que hubiesen trabajado entre los años 1945-1965. Luego de transcribir los testimonios con especial cuidado en mantener la fidelidad de lo expresado, se crean 4 monólogos que entreguen, a nivel escrito y visual, un abanico de diversas herramientas tanto anecdóticas como gestuales, dándole gran valor al contenido, la capacidad de relatar lo vivido y la corporalidad de las entrevistadas. En un posterior trabajo de taller esos cuatro pre-textos son desestructurados por cada intérprete generando a los personajes para el montaje final.
Estas cuatro historias más el contexto histórico en que se desarrollan se articulan en un gran relato no lineal que es la obra MACHASA.
Guillermo Alfaro, director de la obra
¿Por qué hiciste Machasa?
En primera instancia porque crecí en una de las poblaciones de la Yarur y conocí las historias contadas por mis abuelos y por mis padres. Desde siempre me pareció un tema interesante y me fui dando cuenta que es un momento de la historia reciente de nuestro país que no está contada. Cuando empecé a formular este proyecto, hace como cuatro años atrás, me interesó el tema de los relatos sobre mutilaciones sufridas por obreros y obreras en la industria. Luego se llegó a la idea de reflejar una “mutilación” más sutil pero no menos dañina, y así hablar de la mujer y su incorporación a la fuerza laboral del país en estructuras industriales, hablar sobre esta gran fuerza económica que surgía en esos años y sus consecuencias y, finalmente, como todos estos factores hacen que hoy en día estemos donde estamos.
¿Por qué ese tema y no otro?
Hay hechos históricos que han marcado generaciones enteras pero que no se encuentran registrados en la memoria contemporánea. De alguna forma el teatro es el medio que nos permite a nosotros, el grupo que está montando esta obra, documentar la vida de personas que anónimamente han aportado desde su rincón del mundo y de alguna forma sacarlas a la luz y así poder transformarlas en un aporte para la recuperación de la memoria colectiva. Partiendo desde las individualidades de estas obreras, que nos compartieron un pedacito de sus vidas, tomar conciencia de que gracias a mujeres como ellas es que la historia cambió y que hoy en día podemos, incluso, hablar de que una mujer puede ir a la presidencia.
¿Por qué hay que ver la obra?
Porque las temáticas abordadas tienen contingencia real, pero lo interesante es que la reflexión del tema pasa por la mirada netamente femenina. Son relatos de mujeres obreras de sobre 65 años, filtrados por mujeres actrices jóvenes. Por otra parte la obra se hace interesante porque finalmente se trata de ver imágenes de recuerdos, empaparse por la simpleza de las historias,
de estas cuatro ficciones llenas de sencillez, de humanidad.
Lorena Pérez, diseño
Qué consideraste al momento de definir el tipo de escenografía para la
obra.
Desde un principio la obra planteó la necesidad de mostrar la máquina, la fábrica. También se requería que la escenografía fuera moldeable y transformable en diferentes espacios tanto íntimos como públicos. Bajo estos dos principios se llego a la construcción de este objeto completamente metálico y sólido, que mediante múltiples puertas y ventanas, transita por los diferentes lugares que recorre la obra. Se tomaron elementos propios de la misma fábrica, como las ventanas cuadradas, y elementos propios del trabajo textil, como las bobinas y conos de hilos. También la sonoridad propia del objeto se ha resaltado, incorporando, incluso, elementos para que esto se potencie.
¿Cuánto protagonismo tiene la estructura montada?
La estructura es el espacio donde todo el tiempo se cuentan las historias y por lo tanto un elemento importantísimo para entender las convenciones que plantea la obra. Las actrices trabajan la mayor parte del tiempo dentro de la estructura. Es por esta razón que se ha empezado a ensayar, durante bastante tiempo antes del estreno, con la escenografía. De esta forma, en la escena misma, hemos descubierto cuanto partido más podemos sacarle a las múltiples posibilidades que puede dar este cubo.
Fuente: Guillermo Alfaro
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