Francisco J. Smythe en Galería de Arte StuArt / Iconos
Expositor: Francisco J. Smythe
Lugar: Galería de Arte StuArt (José Victorino Lastarria 307, Of.33 - Plaza Mulato Gil De Castro - Santiago – Chile )
Técnica: escultura, pintura, técnica mixta
Fecha: 14 de marzo al 23 de abril 2006
Entrada: liberada
Informaciones: (56 2) 6640876 - info@stuart.cl - www.stuart.cl
Francisco Smythe, pintor chileno que nació en Puerto Montt en abril de 1952 y falleció en Santiago el 23 de noviembre de 1998, días antes de que se inaugurará su exposición en la sala de arte de la fundación Telefónica.
Su participación fue siempre muy activa en exposiciones, bienales y museos de diferentes partes del mundo. En 1991 el Instituto Italo Latinoamericano de Roma realizó una amplia retrospectiva del artista, ese mismo año expuso en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, en el Spanischen Kultur Institut de Berlín, Munchen, Bonn y Leipzig y en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago.
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Su vida artística estuvo formada en Italia donde realizó estudios en la Facultad de Letras y Filosofía (Istituto di Storia dell’Arte) y en la Facultad de Arquitectura de la Universitá degli Studi en Florencia. Durante su permanencia en Europa participó en numerosas exposiciones individuales y colectivas, y bienales. Además fue uno de los primeros pintores nacionales que realizó un mural en el Metro, el primer gran mural del metro Baquedano.
Smythe realizó su obra en un estilo que logra la caracterización, esta ligada a un expresionismo con añadidos simbólicos y conceptuales que relaciona elementos y manchas de una manera dinámica y expresiva. Su obra esta relacionada a la estética y diseño Italiano, su estilo y frescura se acerca mucho a la sociedad, la serie de sus corazones por ejemplo son iconos ya reconocidos, que han entrado a formar parte del imagino colectivo.
Esta retrospectiva, a cargo de la curadora Paulina Humeres, estará compuesta por 25 obras y 2 esculturas, con los principales Iconos de su obra tales como la serie de corazones, de montañas, palmeras y la serie de las sandias.
La muestra se realizara en la sala que da directamente a la plaza Plaza Mulato Gil.
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La Mitología Autobiográfica de F. Smythe
Desde el primer momento que conocí a Francisco Smythe, no dejamos nunca más de hablar, hablamos de Arte, Teatro, Literatura, Cine y cada encuentro era un continuo intercambio de ideas, primero de la Modernidad y después sobre lo contemporáneo.
En ese entonces, Yo escribía Poesía y creía de ser Arthur Rembaud, El era un Artista y lo creía hasta la muerte. Yo ya vivía en Roma y El, hacia poco que había llegado a vivir a Florencia junto a Paulina.
Las ideas de esas conversaciones, se me vienen hoy a la mente, como si fuera ayer; éramos hijos de una diáspora interior en términos de tiempo y espacio como una suerte de preámbulo.
Pienso que el artista es sobretodo quien captura, quien se adueña de lo que esta afuera, para plasmarlo con su propio signo.
Smythe poseía esta vocación, una vocación de una enorme libertad y de una continua experimentación. El recuerdo me hace volver hoy, a este humus: y es por culpa de esto, por culpa de El que hoy me ocupo de arte.
Y si la historia, su vitalidad cultural, la identidad de un artista, se funda sobre su capacidad de organizar la memoria, en Smythe esta era su primera verdad; o sea un hilo conductor que une nuestros mundos que tienen que ver con una energía, con una pulsión, y yo me siento cómplice y protagonista de la misma forma como todos esos momentos de encuentro, de aquel extraño y fascinante Palimpsesto.
He visto en Smythe un camino siempre lleno de pintura donde impera el juego luminoso, el ritmo y las vibraciones de las formas, así como las flores, los paisajes; personajes imposibles creados y dibujados que solo la poesía puede concebir, porque la poesía tiene un verbo que se hace carne.
Bellísima es su incursión en las montañas, donde explota el color y es única la espontaneidad con la cual crea su puesta en escena y es a través de la belleza que nos muestra, que nos hace entrar en un tipo de mirada, de conexiones paradójicas entre futuro y pasado en un tiempo perdido.
Figuras simbólicas, altisonantes, cargadas de historia, esplendidas y místicas, figuras pomposas como si fueran pequeños exorcismos con los cuales crearse una mitología autobiográfica.
Lentamente crece en El, la exigencia de apropiarse del tejido urbano, del paisaje nebuloso y matutino, de los desolados muros, flores, de las sombras detrás de sus corazones donde se escondía una realidad siempre más íntima y personal, su melancolía.
Francisco logró, en el paso por esta vida, sembrar signos, porque su palabra visiva tenía una necesidad de componer, organizar continuamente, como constantemente sentía la necesidad de evitar el estancamiento, las esperas prolongadas, los retrasos; un afán casi de precedernos y sorprendernos que no han hecho solamente perfumar su pensamiento sino que hacerlo profundo.
Antonio Arévalo
Curador del pabellón de Chile en la 49° edición de la Bienal de Venecia
Roma, Febrero 2006
Fuente: Galería de Arte Stuart |