Fluxus
llega al MAC – Espacio Quinta Normal / Una larga
historia con muchos nudos Fluxus en Alemania 1962-1994
Expositor: Colectiva
Lugar: MAC – Espacio Quinta Normal
Técnica: instalación, técnica
mixta
Fecha: 6 agosto al 25 septiembre 2005
Horario: martes a sábado de 11:00
a 19:00 hrs., domingos y festivos de 11:00 a 18:00 hrs.
Entrada: $600 adultos, $400 tercera edad,
estudiantes y menores de edad
Curador:
Peter Kloser
Auspician y patrocinan: Ifa / Goethe Institut
Proveniente
de Alemania, la exposición itinerante Una larga
historia con muchos nudos, Fluxus en Alemania 1962-1994,
trae a Santiago un importante compendio del vanguardista
e interdisciplinario movimiento artístico Fluxus,
desarrollado principalmente en Estados Unidos y Europa.
Fluxus
nació en Estados Unidos el año 1962 bajo
autoría de George Maciunas, y su primera exhibición
titulada Fluxus Internationale Festspiele, se desarrolló
en Wiesbaden, Alemania, en Septiembre del mismo año.
Entre sus representantes más conocidos destacan
John Cage, Joseph Beuys y Nam June Paik, cuyos registros
de obra están incluidos en esta muestra.
Son
28 los artistas Fluxus reunidos en esta exposición,
cuya curatoría estuvo a cargo de Peter Kloser.
Ursula Zeller, en el prólogo del catálogo
explica: “…Fluxus sólo puede ser difundido
a partir de una contradicción constitutiva, es
decir, como documentación, mediante fotografías,
apuntes, objetos-reliquia, múltiples y publicaciones.
En todo caso, el puente hacia la época actual sólo
pueden trazarlo aquellas obras que los artistas de Fluxus
han creado en el presente a partir del espíritu
de entonces. En esta exposición el Institut für
Auslandsbeziehungen (IFA) ha incorporado algunas de esas
obras.”
Extractos
del Catálogo Fluxus
MAC, Agosto 2005
Prólogo
En su evolución más reciente, los límites
entre los distintos géneros de arte confluyen entre
sí o, para ser más exactos: sus líneas
de demarcación se diluyen.
Theodor W. Adorno, 1966
Presentar
a Fluxus en una exposición es una de las tareas
más difíciles en la difusión de esta,
ya que en la motivación e intención de este
movimiento artístico subyace una paradoja irresoluble.
Más que de un planteamiento positivo, Fluxus se
define a partir de lo que no pretende. Como acontecimiento
que surge de manera espontánea, se atiene al instante
del ser y acepta su propio carácter efímero.
Sus acciones y performances rechazan la repetición.
La distancia temporal hacia los acontecimientos es casi
insuperable. Y así, en sentido estricto, Fluxus
sólo puede ser difundido a partir de una contradicción
constitutiva, es decir, como documentación, mediante
fotografías, apuntes, objetos-reliquia, múltiples
y publicaciones. En todo caso, el puente hacia la época
actual sólo pueden trazarlo aquellas obras que
los artistas de Fluxus han creado en el presente a partir
del espíritu de entonces. En esta exposición
el Institut für Auslandsbeziehungen (IFA) ha incorporado
algunas de esas obras.
Las
primeras actividades de Fluxus se llevaron a cabo a principios
de los años 60. Esa época constituyó
un parteaguas para las artes plásticas en Europa
y Estados Unidos. El campo de tensión de los múltiples
movimientos anti-arte que sucedieron las ideas de Marcel
Duchamp —neo-dada en Nueva York, nouveau réalisme
en París, Zero en Düsseldorf— permitió
una libre exploración de la realidad y cuestionó
el significado tradicional de los medios artísticos.
En el intento de reconciliar el arte con la vida se basó
un importante impulso para el surgimiento de nuevas formas
artísticas que no se centraban en la producción
de artefactos, sino en la acción y el involucramiento
activo del público.
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En
sus trazos fundamentales, la filosofía estética
que sustentaba al movimiento provenía de Estados
Unidos. John Cage la había permeado del espíritu
de la música; de esta manera, Fluxus se deriva
no tanto de la historia evolutiva de las artes plásticas
sino, sobre todo, de la música experimental. En
esta conexión de pensamiento radica también
el motivo de la transposición de límites
mediáticos que caracterizó desde el inicio
sus actividades. Fluxus reunió a músicos,
literatos y artistas plásticos en producciones
conjuntas y encontró una expresión sensorial
en conciertos, eventos, manifiestos y ediciones.
Así
como este movimiento no se deja delimitar a un solo medio
artístico, tampoco se puede ubicar de manera nacional
o territorial. Como fenómeno va más allá
de límites estatales o nacionales, y al hacerlo
representa de manera paradigmática la acelerada
internacionalización de la plástica durante
los últimos decenios. George Maciunas, su iniciador,
nació en Lituania. Cuando era niño llevó
a Estados Unidos, pasando por Alemania, las impresiones,
expectativas y anhelos culturales de su patria que lo
acompañaron durante su formación como diseñador
e impregnaron su interés por formas artísticas
de doble fondo. Al mismo tiempo presenció el renacimiento
radical del arte y entró en contacto con John Cage
y otros compositores de la New School for Social Research,
que produjo muchos artistas del happening. Regresó
a territorio alemán a raíz de un trabajo
que le encomendó el ejército norteamericano.
En su equipaje llevaba los principios intermediales de
acción que condujeron en 1962 al primer concierto
Fluxus, el Festum Fluxorum, con el que se estableció
en Alemania. Desde ahí irradió sus nuevos
impulsos, que se propagaron por Europa y Estados Unidos.
Con
esta exposición el IFA aborda por primera vez el
tema de la migración en el arte. Los artistas se
han convertido en global players. El constante desplazamiento
entre culturas se convirtió prácticamente
en tópico del papel del artista en tiempos posmodernos.
Si en los años 50 todavía muchos creadores
se dirigían a París como la metrópoli
cultural, o a Nueva York a partir de los 60, más
tarde los artistas de Fluxus de otras naciones escogieron
deliberadamente Alemania como su centro de residencia
y trabajo, y obtuvieron ahí estímulo para
su quehacer creativo.
Ursula Zeller
Introducción
Hay que vaciar el arroz y los frijoles para no tomarlos
tan en serio. Cuando al arroz, los frijoles y otras cosas
no se les tome tan en serio, habrá menos miedo
en el mundo. Ésta es la tarea del arte: hay que
tener menos miedo. Yo todavía debo vaciar mucho
más arroz y frijoles.
Nam June Paik sobre su pieza Simple en la entrevista de
Magnum “La gente de Fluxus”, 1963
El
primer festival Fluxus se realizó en 1962 en el
Städtisches Museum de Wiesbaden. George Maciunas,
un artista y empresario lituano formado en diversas escuelas
de arte de Nueva York, había planeado una serie
de conciertos bajo el título Fluxus Festival Internacional
de Música Novísima para septiembre de ese
año. Durante cuatro fines de semana se presentaron
artistas de diversas disciplinas en happenings y eventos
con piezas de música de acción y composiciones
de música concreta, en los que se tocaron cintas
grabadas y se mostraron películas.
A
partir de entonces el concepto Fluxus, que originalmente
imaginó Maciunas como título para una “revista
internacional del más reciente arte y anti-arte,
música y anti-música, poesía y anti-poesía,
etcétera”, sirvió al inagotable organizador
como denominación para innumerables conciertos
y eventos, manifiestos y ediciones que, en gran parte
gracias a su iniciativa, se presentaron o publicaron en
Europa, Estados Unidos y Japón. Aunque la revista
nunca apareció, el concepto Fluxus se mantuvo desde
los años 60 hasta hoy como común denominador
para un sinnúmero de actividades artísticas.
Fluxus
es, en primer lugar, una red multidimensional de representaciones,
encuentros, ideas y objetos que se extiende sobre un largo
espacio de tiempo y muchos países. Es un fenómeno
de campo cuyos límites son borrosos y difíciles
de definir. Es, parafraseando a Lewis Carroll, una larga
historia con muchos nudos.
Es
particularmente cerrada la trama de contactos y actividades
que comprende el fenómeno Fluxus desde el inicio
de los 60 y en torno a los “aniversarios”
de 1972, 1982 y 1992. Al inicio son puntos nodales Nueva
York y las ciudades alemanas Darmstadt, Düsseldorf,
Colonia, Wuppertal, Wiesbaden y Berlín, y se desarrollan
intensas conexiones con Japón, París, Ámsterdam,
Copenhague, Londres, Estocolmo, Praga y Madrid. En la
larga historia del movimiento permanecen como sus principales
escenarios Nueva York, donde vive George Maciunas, y la
República Federal Alemana (RFA), lugar de residencia
o tránsito de muchos artistas desde fines de los
60.
Hace
algunos años, tanto en las exposiciones y publicaciones
de la Gilbert and Lila Silverman Collection de Detroit
como en la muestra In the Spirit of Fluxus montada por
el Walker Art Center de Mineápolis, fueron recuperados
y presentados importantes materiales sobre su historia.
En estos proyectos se enfatizaron las actividades que
George Maciunas inició en Nueva York.
Además
de la documentación sobre las presentaciones de
Fluxus organizadas por Maciunas en Alemania, esta exposición
sigue los hilos que vinculan este movimiento con la vida
artística alemana desde finales de los 50. Artistas
como John Cage, Nam June Paik, George Maciunas, La Monte
Young o Emmett Williams encontraron ahí, a finales
de los 50 y principios de los 60, un vigoroso desarrollo
de la música nueva y la poesía concreta,
el cual estimuló los planteamientos que trascendieron
los límites de los diversos géneros y que
reaccionó de inmediato a nuevos impulsos. En la
RFA, donde se iniciaba una nueva orientación política,
económica y cultural, se gestó un clima
propicio para la experimentación artística
que permitió el desarrollo de formas intermediáticas
vinculadas con los movimientos de vanguardia de principios
del siglo XX, y otras nuevas. A diferencia de otros lugares
de Europa y Estados Unidos, en Renania y Berlín
se encontraron desde un principio artistas que crearon
una plataforma para sí mismos y sus amigos, así
como algunas galerías y museos que consideraban
irritante —y por lo tanto importante— la concepción
del arte de Fluxus, y trataron de difundirlo. A la continua
presencia del movimiento en el escenario artístico
germano-occidental contribuyeron, hasta entrados los años
70, artistas como Joseph Beuys y Wolf Vostell, quienes
recibieron de Fluxus un impulso determinante para su propio
trabajo, y a pesar de algunos desacuerdos y distanciamientos
nunca abandonaron el contacto con ese círculo.
Gracias
al programa de becas artísticas de la Deutscher
Akademischer Austausch Dienst (DAAD), diversas cátedras,
profesores de escuelas superiores de arte y numerosas
exposiciones, en los años 70 y 80 siguieron llegando
a la RFA artistas Fluxus de Estados Unidos, Japón
y países de Europa oriental y occidental. Mucho
más rápido que en cualquier otra parte,
como Italia o la Unión Americana, encontraron ahí
un círculo pequeño pero amistoso de coleccionistas
y promotores que seguían y documentaban su trabajo
con interés. Ya que el concepto y quehacer de los
artistas estaba en su mayoría fuera del mercado
del arte, dependían de este tipo de fomentos y
apoyos. Por otro lado, algunas colecciones de Fluxus que
entretanto se volvieron considerables, como la del IFA,
pudieron reunirse sólo porque muchas obras y documentos
fueron susceptibles de adquirirse con medios financieros
relativamente modestos, incluso hasta hoy.
La
exposición y el catálogo registran, por
una parte, los festivales, conciertos y presentaciones
más importantes de sus artistas en suelo alemán.
Entre los documentos fotográficos destacan las
series de Ute Klophaus y Manfred Leve, elaboradas en los
años 60, que representan dos formas fundamentalmente
distintas de “conservación” y “reproducción”
del arte-acción. Leve busca reproducir los acontecimientos
como fueron percibidos desde la perspectiva más
o menos casual de un visitante, en tanto que Klophaus
crea una distancia hacia el objeto reproducido, a través
de medios artísticos como el tratamiento de los
negativos o las impresiones en papel. Sin embargo, en
las tomas de ambos rige la limitación propia de
la fotografía, que sólo puede hacer presente
lo pasado como pasado. Vinculadas, con otros documentos
preservados como carteles, cartas, películas, grabaciones,
libros y partituras de los artistas, permiten al espectador
actual formarse una idea de los acontecimientos y acciones
ocurridos en esa época.
Esta
muestra presenta además trabajos originales que
surgieron en la etapa inicial de los conciertos y las
actividades conjuntas, así como obras recientes
de artistas que trabajaron o vivieron en Alemania, o que
todavía viven ahí. Con unas cuantas excepciones,
los múltiples y publicaciones seleccionados fueron
editados por Maciunas por editoriales alemanas.
Junto
con material fílmico documental se exhiben películas,
así como los Flux-filmes editados por Maciunas.
Debido a una calidad deficiente, grabaciones de conciertos
o lecturas grabadas son difícilmente presentables
en una exposición. Por ello, exceptuando unos cuantos
ejemplos, la muestra se limita a mostrar los discos grabados,
y los dramas radiofónicos producidos por la Radio
de Alemania Occidental en Colonia.
Anexa
al catálogo aparece una edición especial
en la que se presenta material inédito de la pieza
de correspondencia Revue rendez-vous, proyecto de revista
concebido e iniciado en Berlín durante los años
60 por S. D. Sauerbier y que, como la de Maciunas, no
superó el estadio de recolección de materiales.
La pieza ilustra a su modo la estructura en forma de red
de Fluxus que la exposición y el catálogo
buscan reproducir.
Con
sus muy diversas raíces y formas de expresión,
Fluxus se aparta una y otra vez de los intentos de definición
y de una clasificación unívoca en la historia
del arte. Si el pensamiento contemporáneo busca
el concepto que pudieran caracterizar la naturaleza asistemática,
intermediática y efímera de Fluxus, podría
encontrarse en el concepto rizoma tomado de la botánica
por el filósofo Gilles Deleuze y el sicoanalista
Félix Guattari. Según lo describen en su
libro Mil Mesetas, “el rizoma tiene formas muy diversas,
desde su extensión superficial ramificada en todos
los sentidos hasta sus concreciones en bulbos y tubérculos…
En un rizoma hay lo mejor y lo peor: la patata y la grama,
la mala hierba… Un rizoma no empieza ni acaba, siempre
está en el medio, entre las cosas, inter-ser, intermezzo…
El medio no es una media, sino, al contrario, el sitio
por el que las cosas adquieren velocidad. Entre las cosas
no designa una relación localizable que va de la
una a la otra y recíprocamente, sino una dirección
perpendicular, un movimiento transversal que arrastrara
a la una y a la otra, arroyo sin principio ni fin que
socava las dos orillas y adquiere velocidad en el medio.”
René
Block, Carola Bodenmüller & Gabriele Knapstein
Listado
de Artistas:
Joseph
Beuys (1921 - 1986)
George Brecht (1926, Nueva York)
John Cage (1912 – 1992)
Henning Christiansen (1932, Copenhagen)
Robert Filliou (1926 – 1987)
Ludwig Gosewitz (1936, Naumburg)
Al Hansen (1927 – 1995)
Geoffrey Hendricks (1931. Little Town, New Hampshire)
Dick Higgins (1938, Cambridge)
Joe Jones (1934 – 1993)
Ute Klophaus (1940, Wuppertal)
Milan Knizak (1940, Pilsen)
Alison Knowles (1933, Nueva York)
Arthur Köpcke (1928 – 1977)
Manfred Leve (1936, Trier)
George Maciunas (1931 – 1978)
Nam June Paik (1932, Seúl)
Benjamin Patterson (1934, Pittsburgh)
Robert Rehfeldt (1931 – 1993)
Dieter Roth (1930, Hannover)
Gerhard Rühm (1930, Viena)
Takako Saito (1929, Sabae-Shi, Japón)
Tomas Schimt (1943, Wipperfürth)
Daniel Spoerri (1930, Galati, Rumania)
Endre Tót (1930, Sümeg, Hungría)
Ben Vautier (1935, Nápoles)
Wolf Vostell (1932, Leverkusen)
Emmett Williams (1925, Greenville, South Carolina)
Fuente:
MAC
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