Artistas
Argentinos en el MAC - Espacio Quinta Normal / Civilización
y Barbarie = Argentinos Contemporáneos
Expositor: Colectiva
Lugar: MAC - Espacio Quinta Normal (Matucana
464, Metro Estación Quinta Normal)
Técnica: escultura, fotografía,
instalación, pintura, técnica mixta
Fecha: 15 de junio al 24 de julio 2005
Horario: martes a sábado de 11:00
a 19:00 hrs., domingos y festivos de 11:00 a 18:00 hrs.
Entrada: $600 adultos, $400 estudiantes,
menores de edad, 3ª edad
Ocupando
casi la totalidad del segundo piso del MAC - Espacio Quinta
Normal, esta muestra reúne la obra de 18 artistas
argentinos bajo la selección de Sonia Becce, curadora
trasandina quien desde 1985 trabaja en proyectos vinculados
a la producción de artistas jóvenes y quien
se ha desempeñado como coordinadora de las cuatro
ediciones del Programa de Becas para artistas jóvenes,
dirigido por Guillermo Kuitca.
Continuando
su itinerancia por Latinoamérica (Brasil, Guatemala,
Panamá y Venezuela), llega a Santiago esta muestra
que reúne a jóvenes representantes del arte
contemporáneo argentino. Se exhibirán fotografías,
dibujos, diseño de moda, pinturas, instalaciones,
esculturas y web-art.
Bajo
el título del ensayo sociológico de Domingo
Faustino Sarmiento, obra clásica de la literatura
argentina, se agrupan las obras de una selección
de artistas, “en función –según
palabras de la curadora- del impacto con el que ellos
contribuyen al modo de entender el arte de nuestros días”.
”La
intención de esta muestra es proponer algunas señales,
indicios que permitan dibujar un mapa, entre los muchos
posibles, de la creación artística en la
Argentina. La diversidad de sus trabajos en video, fotografía,
dibujo, pintura, diseño de moda, instalaciones,
arte de red y escultura, hace imposible articularlos en
una única lectura totalizadora”, añade
Becce.
”Civilización
y Barbarie refleja las preocupaciones de estos artistas
como un correlato de cuestiones más generales que
se han dado en el ámbito de las artes plásticas
en los últimos tiempos: cruces e hibridización
de disciplinas artísticas y extra-artísticas,
nuevas narrativas en fotografía y video, la interactividad
como modo de acercamiento a la obra, renovación
de las fuentes de inspiración y apropiación
(antes dejadas de lado por banales), advenimiento de nuevas
tecnologías que implican experiencias inaugurales
en la aproximación al trabajo artístico,
la música y la producción de eventos performáticos
como parte asociada a la presentación de las obras,
el rescate y la valoración del trabajo artesanal,
la permeabilidad a la situación social y política
circundante y la indagación en poéticas
no estereotipadas de la utilización del cuerpo
como metáfora”.
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Los
artistas, según la curadora:
Ernesto Arellano. Sus obras comparten cierto aire de familia
con los personajes del manga japonés, elemento
inspirador de su trabajo. En sus esculturas recientes,
el artista trasmuta a esos seres de su propia creación,
generando un sorprendente número de piezas de enigmática
apariencia, construidas en cera y luego llevadas al bronce,
perpetuándolas irónicamente como objetos
de culto y contemplación.
Diego
de Aduriz y Manuel Brandazza trabajan juntos desde el
año 2000. Las colecciones que lanzan puntualmente
dos veces al año, son performances en las que los
artistas no sólo son responsables del diseño
de las prendas, sino también de la música,
las luces y el decorado. Vestidos, pantalones, camisas,
tapados y algunos de los objetos emblemáticos de
su marca, son pensados como perfectas obras escultóricas,
cuidadas y plenas de detalles, que permiten acercarse
al universo del diseño de moda como categoría
artística.
Javier
Barilaro escribe y pinta. Su interés manifiesto
por el relato cotidiano, la imaginería de una clase
social suburbana y sus modos de diversión y ocio,
son recreados en cuadros inspirados en los afiches publicitarios
que anuncian las presentaciones de grupos de música
popular. Sus telas son también el soporte útil,
que el artista usa para condensar fragmentos de información
biográfica.
Washington
Cucurto, Fernanda Laguna y Javier Barilaro son los responsables
de un solidario proyecto editorial, ELOÍSA CARTONERA,
en el que se han embarcado hace casi dos años y
que lleva publicados más de cincuenta libros. La
inclusión social, ha sido lograda silenciosa y
tenazmente a partir de la edición de textos de
autores reconocidos, cuyos libros llevan tapas de cartón
pintadas a mano, provistas y producidas por “cartoneros”;
hombres y mujeres desempleados que recorren las calles
diariamente y que han encontrado en la recolección
y reciclaje, un modo precario de subsistencia.
Fabián
Bercic construye su obra manualmente en sucesivas etapas,
mezclando químicos, haciendo moldes, pintando sus
angelitos a mano, con extremo rigor y detalle. Los muñecos
son una síntesis personal entre una fuente indudablemente
oriental y el catolicismo que forma parte de su bagaje
y formación cultural. Los rostros plácidos
y bellos pertenecen a ángeles que tienen asignada
una virtud o poder sobre las cosas o las enfermedades,
posibles de advertir por las pistas de algún atributo
que el artista se encarga de incorporar. En la obra acerca
del Vía Crucis, las 14 estaciones del martirio,
muerte y resurrección de Cristo están representadas
por otras tantas estructuras coloridas, conteniendo imágenes
de ángeles con expresiones sobrecogedoras de dolor
y resignación.
Diego
Bianchi, busca con su obra y busca para su obra. Las cajas
de telgopor que sirvieron en algún momento para
albergar un electrodoméstico, abandonadas por inútiles
e inservibles, son apiladas para construir sus edificaciones
monumentales. Suele apoderarse también, de obstáculos
y accidentes de la calle, alterando su volumen por la
inclusión de insospechados elementos y envolviendo
la masa resultante con plástico adherente. En sus
intervenciones más recientes, fija a fuego membranas
de protección y aislamiento de techos, haciéndolas
“estallar” en paredes y superficies exteriores.
El
estudio de Flavia Da Rin es una encantadora caja de Pandora
de donde salen dibujos trabajados con programas de computadora,
algunas fotos con amigos (vistosamente ataviados para
las puestas en escena de cuadros bíblicos), algunas
fotos de amigos (escenas de lucha con fondo del puerto
de Buenos Aires) y autorretratos iridisados en los que
ella y sus clones son los personajes. Desde hace un tiempo
trabaja intensamente en sus cuadernos de bitácora,
compendios repletos de dibujos en colores flúo,
collages y anotaciones casuales que funcionan como una
biblioteca ambulante de imágenes, de donde Flavia
extrae algunos de los apuntes para sus obras.
Lola
Goldstein dibuja y pinta sobre delicados papeles, que
a veces también recorta con tijeras de corte ondulado.
Las herramientas y materiales que usa, son las de un niño
de jardín infantil. Sus paisajes parecen salidos
de un libro de estampas japonesas y algunos de los personajes
remedan extrañas criaturas, posibles habitantes
recreados, de alguna fábula conocida. La levedad
y lo intangible, son condición fundante y preocupación
recurrente en sus trabajos sobre papel.
Daniel
Joglar es un arqueólogo urbano y refinado. Muchas
veces encuentra los materiales para sus obras en librerías
de barrio, como es el caso de las resmas de papel de colores,
post-it, chinches, ganchos y broches, que apila y reúne
escrupulosamente. En otros casos son los brillantes objetos
de las casas de cotillón la materia prima para
su trabajo o como últimamente, la naturaleza es
la que se incorpora y provee restos de ramas gastadas
y blanqueadas por años a la intemperie. El agrupamiento
meticuloso en sus mesas de trabajo ordena el mundo en
un bello clima de calma reflexión, estudiada simpleza
y poética profunda, donde el azar no participa
ni interviene.
Ruy
Krygier narra en sus elaborados videos, historias disparatadas
y complejas, con situaciones no exentas de humor, sarcasmo
e ironía. Verdaderos productos acabados de un artista
atento a las características bizarras de algunas
escenas cotidianas, varios de ellos han sido editados
en cámara, en los que el artista es autor, director
y protagonista múltiple. En la obra Telgopor del
año 1997, el personaje (Ruy) se dedica a apilar
piezas de ese material, en infructuoso y recurrente esfuerzo,
a pesar del cuál no logra mantener la estructura
en pie.
Silvana
Lacarra materializa el silencio, y encierra el aire con
sus construcciones geométricas puras y precisas.
Los colores y sus matices, a veces apenas perceptibles,
el brillo y la textura de la fórmica, corporizan
las piezas de piso y sus trabajos de pared. Silvana es
una artista que se niega a disciplinar los materiales
con los que trabaja y su obra exige la contemplación
demorada y profunda.
Miguel
Mitlag congela situaciones con su cámara, pero
sus fotografías no son instantáneas ni retratos
de alguna situación fortuita, sino que funcionan
a modo de naturalezas muertas, en las que los personajes
(casi siempre él mismo) participan de la composición
con igual valoración plástica que un mueble,
un instrumento o algún objeto; partes de un acotado
repertorio de su interés, que Mitlag ordena en
diferentes variantes cuando construye sus tomas.
Eduardo
Navarro trabaja sus desmañadas estructuras inflables
con la misma certeza que los improbables protagonistas
de sus dibujos. A los primeros corresponden el colectivo
escolar descascarado, un precario jardín de invierno
y la cabeza de un conejo sacado de un cómic; todos
ellos parte del universo fuera de escala de Navarro, al
igual que la cabaña en la que trabaja desde hace
meses como parte de un proyecto hábitat. Esa construcción
cuyo sincretismo disparatado resulta sorprendentemente
verosímil, amalgama un cottage de montaña
con una típica pagoda, con su interior poblado
de lugares comunes y a la vez de situaciones entrañables.
Déborah Pruden pinta sus óleos de paisajes
y su reciente galería de retratos coloridos,
con una primitiva apariencia de pinceladas espontáneas.
La composición, las alusiones y temas de sus pinturas
reproducen la atmósfera indulgente de la pintura
a plein air, en las que Pruden controla activamente el
resultado. En sus cuadros, la pintura fluye como materia
y como categoría artística.
Los
videos de María Inés Szigety son el resultado
de muchas horas de grabación, pero aún muchas
más de edición. Hablan de dualidades, encuentros
y desencuentros, comunicación e incomunicación,
del hablar y no decir. Su interés por el lenguaje
y los silencios como parte del mismo, han sido esenciales
en Agustín, Poema Discurso y Palabras en blanco.
En la obra Cambios, la propia artista en un ritual ordenado
y paciente, engrampa progresivamente su ropa a una silla
hasta no poder moverse, momento en el que reinicia con
igual cautela la operación inversa, que culmina
al librarse de la inmovilidad autoinfligida.
Las
fotografías de Guillermo Ueno, carecen de toda
afectación o artificio artístico. Con su
cámara es testigo discreto de las escenas que retrata.
Es un fotógrafo que sabe y puede esperar la composición
perfecta para su toma. Las fuentes de inspiración
son situaciones de familias o circunstanciales encuentros
de amigos que captura en planos cortos de impecable elegancia.
El trabajo con la luz es determinante, y le permite valorar
volúmenes y diferenciar protagonismos entre los
personajes.
Mónica
Van Asperen trabaja desde hace muchos años experimentando
materiales y medios; poniendo en práctica sus proyectos
largamente elaborados. Las fotografías incluidas
en esta muestra son parte de series en la que explora
nuevamente el cuerpo, sus misterios e implicancias. El
barro cálido reúne a los personajes en algunas
de sus fotos de cuerpos texturados. Otra es la textura
presente en los rostros, torsos y cuerpos envueltos en
globos de colores, velados total o parcialmente en los
trabajos de series anteriores.
Judith
Villamayor trabaja en un taller-sala de operaciones virtual-media-lab,
atiborrado de computadoras, scanners, impresoras y webcams.
El equipamiento tecnológico de última generación
se mezcla con esculturas hechas a partir de imágenes
de vírgenes de yeso blanco que se consiguen en
santerías de la zona del Abasto donde vive desde
hace un año. Las vírgenes son re-construidas
capa sobre capa con vela de colores derretida a las que
les ha amarrado con cintas y a modo de diario de vida,
los restos de alimentos consumidos durante esa jornada.
En el proyecto para vía pública de sus afiches
porno, realiza la operación inversa, de-construyendo
con la ayuda de agua las imágenes bajadas de la
web e impresas a gran escala.
Sitio
Web de la muestra: www.c-y-b.com.ar
Fuente:
MAC |