Arte en Chile

Instalación

2004 - 2005

Josefina Fontecilla en el Museo Nacional de Bellas Artes
“Crónicas de la Materia”

Expositor: Josefina Fontecilla
Lugar: Museo Nacional de Bellas Artes (Parque Forestal s/nº)
Técnica: instalación
Fecha: 11 de noviembre y el 2 de enero de 2005
Horario: martes a domingo de 10:00 a 19:00 hrs.
Entrada: $600 adultos, $300 estudiantes y tercera edad

Las obras que presenta Josefina Fontecilla en el Museo Nacional de Bellas Artes son la continuación del trabajo que ha venido realizando desde 1998 “Crónicas de la Materia”, conformado por ocho obras efectuadas entre los años 1998 y 2002 y una serie de proyectos a realizarse en los próximos años. El tema que vincula a estas obras es la reproducción de aquellos objetos y espacios en los que ha quedado atesorada la pérdida, el transcurso inexorable del tiempo sobre las cosas, la paulatina desaparición del objeto original y la individualización de cada cosa a partir de esa merma.

Su trabajo consiste en el montaje de tres cortinas que reproducen las tres posiciones en que se solían utilizar como separadores de ambientes en las casa de principios de siglo: cortinas tomadas por las abrazaderas, totalmente abiertas y cerradas.

Previamente, las cortinas fueron colgadas en un muro y expuestas a la luz solar, obteniéndose la decoloración de las partes expuestas del género, mientras que los pliegues conservaron, en cambio, el color original. La instalación en el Museo Nacional de Bellas Artes, de estos géneros tensados, evidencia las huellas y rastros dejados en las telas por la decoloración y los pliegues.


Ficha técnica

Nombre: Lirios.
Técnica: 6 telas de brocato desteñidas por la luz solar.
Medidas: 3.10 mt x 3.0 mt c/u.
Año de ejecución: 2002.

Descripción de la obra

Lirios (Museo Nacional de Bellas Artes, 2004), consiste en el montaje de tres cortinas que reproducen las tres posiciones de los telones que se solían ocupar como separadores de ambiente en las casas de principios de siglo: cortinas tomadas por las abrazaderas, totalmente abiertas y cerradas. Estas cortinas fueron expuestas a la luz solar para obtener la decoloración de las partes descubiertas del género, mientras que los pliegues conservaron su color original. Luego, se procedió a tensar las telas en bastidores, de tal forma que se mostraran, extendidas, las huellas de los pliegues y de la decoloración.

BIOGRAFIA

Josefina Fontecilla nace en Santiago el 25 de septiembre de 1962. Entre 1982 y 1986 estudia Licenciatura en Artes Plásticas en la Universidad de Chile.
Continúa sus estudios entre1994-1996, realizando un Magister en Artes Visuales en la misma Universidad, participando también, al año siguiente en un taller de color, dirigido por el artista Eugenio Dittborn.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

2001 “Crónicas de la Materia”, Museo de Arte Contemporáneo
1999 “Libro de Horas”, Centro de Extensión Universidad Católica de Chile

ULTIMAS EXPOSICIONES COLECTIVAS

2003 I Bienal de Arte de Praga, República Checa
2002 Exposición “Correspondencias”. Hausamkleiftpark, Berlín
“Naturalezas muertas”. Galería Cecilia Palma
2001“Ziploc”, Galería Animal
2000 Cabildos Culturales Ministerio de Educación con la obra “El Parque”
1999 “El Espectro” Galería Gabriela Mistral
1998 “Sala Elefante” Galería Gabriela Mistral
“A Tiempo” Galería Posada del Corregidor

Texto catálogo

Este catálogo reúne cinco trabajos de Josefina Fontecilla, realizados entre los años 1998 y 2004. El modelo de todos ellos corresponde a los tapices de brocato, una tela gruesa que repite el diseño de una flor, utilizada hacia principios del siglo pasado en el interior de las casas. Con ella se solía cubrir las paredes y, dispuesta como cortina, se utilizaba para separar los distintos ambientes. En Chile, hacia 1900, el esplendor y la prosperidad se vestían de brocato.

Con el tiempo y debido a la acción de la luz solar, el color de estas telas se desvanece. La decoloración, sin embargo, es siempre irregular, puesto que los cuadros, objetos y el interior de los pliegues de las cortinas preservan, oculto, el color originario. Se podría decir, en este sentido, que el motivo recurrente de Delirios, de Apuntes para la lección de Pintura, de La lección de pintura, de Delirio y de Lirios es la exposición de lo que, en los brocatos originales, quedaba siempre velado: ellos hacen visible el paso del tiempo sobre la materia, el sucederse de los días, el irremediable deterioro al que sometemos a las cosas. Una aparente sensación de abandono y extrañamiento, de vida ya vivida, se apodera, entonces, del espectador.

La pintura que aparece en la portada del catálogo fue pintada en Inglaterra por Hans Holbein, hacia 1533. En ella, el desgaste de la cortina, al igual que la minuciosa reproducción de los objetos dispuestos sobre la estantería, seducen al espectador. La condición de la pintura consiste, parece decirnos, en la absoluta visibilidad de las cosas. Sin embargo, lo sabemos por la calavera suspendida en anamorfosis al centro del cuadro, Los embajadores es también una vanitas. El arte de la pintura, que nos deslumbra y engaña con su habilidad, seduciéndonos con el aspecto de las cosas del mundo no hace sino ocultarnos su esencia, que es la muerte y lo inefable.

Hay en los trabajos de Josefina Fontecilla, también, una complacencia y un gusto en la materialidad lograda, en el calco exacto de la apariencia de su referente. Un afán de imitación, pero sobre todo de falsificación, del efecto producido por la luz solar y el tiempo sobre los materiales, al forzar y exagerar la causa de la decoloración de los brocatos originales. Un virtuosismo y un efectismo del pasado y del transcurso del tiempo, la ficción, el simulacro de una vanitas.


Sandra Accatino S.

Fuente: MNBA