Carmen
Gloria Rehbein en la Casona Nemesio Antúnez / ...y
las pinturas se rebelaron o sólo me hablaron en
serio...
Expositor: Carmen Gloria
Rehbein
Lugar: Casona Nemesio Antúnez
(Av. Larraín 8580, esquina Carlos Ossandón)
Técnica: instalación
Fecha: 8 al 29 de septiembre 2005
Entrada: liberada
La invitación de la artista es
a observar una instalación con algo de ironía
frente a la expresión en el arte. Una crítica
a la real transmisión o no en la tela del artista
y la relación con su ego.
Una distribución de telas blancas,
rasgadas, derramadas con pigmentos, sorpresivos relatos
y frases sin comienzo ni final, invitan a ser terminadas
y contextualizadas de manera personal. Así recorren
la galería para terminar apiladas en un mural que
representa la culminación del viaje en busca de
su propia Identidad. El “limite geográfico”
lo marcan un grupo de pinceles, y dos cajas acrílicas
que sobresalen de éste, son verdaderos pulmones
de un organismo que respira por si solo…
Telas y bastidores son básicamente
los elementos utilizados, la instalación gira entorno
a la escenografía dentro del taller de un artista,
el conflicto empieza cuando el pintor llega y las telas
no dejan ser pintadas porque él ya ha opinado mucho
y son ellas las que quieren ahora expresarse y no seguir
contenidas.
Todo termina con dos torres de bastidores
que emulan la espera y el descanso... antes de comenzar
la escalada a la revelación final en un mural con
un limite formado paradójicamente por pinceles...
Carmen Gloria estudió diseño en la Universidad
Católica de Temuco, presentó una instalación
llamada Puerto Montt (Fondart Regional 2000) y una exposición
de pintura en el Portal de la Patagonia, en Puerto Montt.
Por primera vez trae su trabajo a Santiago.
La artista señala que la idea
nació por una saturación de ideas, imágenes,
es una llamada de atención de lo que significa
hacer un cuadro, qué tan libre es hacerlo, es un
trabajo muy irónico, ya que en la tela finalmente
se plasma un pensamiento.
Esta es una cita a observar un montaje
conceptual, con algo de ironía, no sólo
temas relacionados con la pintura, sino también
la critica, el conflicto y la vocación por el arte,
recorren un camino para ser ésta una analogía
de nosotros mismos.
Una pausa frente a una sociedad tan competitiva
y de tantos estándares establecidos, mirar con
más lentitud, dejando que las TELAS del alma se
pinten solas y no a la “PINTA” de los demás...sin
necesidad que te rajen las telas para poder ver a través
de ellas.
Fuente: Casona Nemesio Antúnez
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