Arte en Chile

Instalación

2005

Beatriz Zapata en La Corporación Cultural de Las Condes
Muro Tejido en Yute

Expositor: Beatriz Zapata Vitar
Lugar: Corporación Cultural de Las Condes (Av. Apoquindo 6570)
Técnica: instalación
Fecha: hasta el 24 de abril 2005
Horario: martes a domingo 10:30 a 19:00 hrs.
Entrada: liberada


La artista recubre la sala de exposición con un centenar de sacos de yute intervenidos artísticamente, logrando que el visitante viva una experiencia que active todos sus sentidos.

Motivada por el material –sacos de yute- y sus posibilidades técnicas y estéticas, la licenciada en arte Beatriz Zapata Vitar preparó el novedoso proyecto “Muro tejido en yute. Materialidad, color y trama en sacos de uso agrícola reciclados”, que presenta en la Corporación Cultural de Las Condes.

En la exposición –que es una verdadera instalación- la artista disfraza o recubre los muros de la sala con una alfombra, colcha o tapiz compuesto por 100 sacos de yute, aproximadamente, que inicialmente abre, para luego unir uno a uno, por medio de una costura y sin bastidor. La sala transforma por un instante al visitante en partícipe de una experiencia total, que activa sus cinco sentidos.

El saco presenta “remiendos o parches”, su tejido aparece como una piel de arrugas, con una apariencia y deterioro visibles, con cargas y marcas de tiempo, rutas y usos. La alfombra, que nace cuando se unen los sacos, aparece como una tela confortable, que mantiene una temperatura agradable, que abriga y protege, como un vientre o cubrecamas materno.

Sobre algunos sacos Beatriz Zapata Vitar realiza aplicaciones, en forma manual, de trozos de tejidos, a palillo, crochet, telares y puntadas, con hilos, lanas, pita plástica, cintas, cordones y otros elementos de amarre, actuando todos como contrapunto de color, brillo y trama, frente a la opacidad del tejido del saco.

“Caen y descienden, a modo de joyas, pequeños elementos (que tejo con formas y texturas irregulares), dispuestos de tal forma que puedan asirse con la mano y ser manipulados a voluntad por el visitante. Por su escala y alcance, el visitante puede ver en ellos sus propios tesoros personales, todas aquellas cosas que guardamos con sigilo a través del tiempo”, expresa la artista.

Beatriz Zapata Vitar estudió pedagogía en artes plásticas en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, y se licenció en arte mención pintura en la Universidad Católica. En 1997 fue seleccionada para el 2º Taller Iberoamérica de Pintura, en la Universidad Internacional de Andalucía, España. Ha participado en diversas colectivas en Santiago y presentado sus obras en forma individual en Rancagua, su tierra natal, en 1999, con “Secano Costero, Tierra de Colores” (Fondart regional), y “Sensibilidad campestre, utensilios, espacios” (Fondart nacional), en 2000 en Rancagua y Santiago.

Esta es su tercera muestra individual, interesante proyecto que parte desde que escoge y adquiere en el comercio los sacos de yute usados; los abre y une, y confecciona los tejidos, telares y puntadas-gesto, dejando estampada su impronta.

“El saco, con su juego semántico, deja su función de almacenador y se transforma en objeto-superficie, con elementos visuales, olfativos y táctiles. Es también un objeto de trabajo, de traslado y transacción de cosechas a cambio de dinero. Por medio de la manualidad, doy cuenta del tiempo y disposición minuciosa del quehacer de la mujer. Cito, por medio de la evocación instantánea que producen los tejidos y sacos añosos, los antiguos telares de tantas culturas que hoy son el único fiel vestigio de la actividad minuciosa femenina desde los principios de la historia. Por otro lado, cito también el inmutable carácter trabajoso de la mujer, que también me define”.

Para el crítico Justo Pastor Mellado, quien escribe en el catálogo, “los motivos que cose y recose son como palabras hilvanadas. La aguja ha reemplazado al lápiz, mientras el hilo sustituye a la tinta... Los sacos primeros que Beatriz Zapata obtiene en los boliches de compraventa, ya han sido intervenidos gráficamente por los hilos de los primeros remiendos.. Ya son superficies remendadas, reparadas, que denotan la huella de la violencia de su uso en las prácticas básicas de intercambio”.

Y concluye: “Ciertamente, sus brutales y definidos zurcidos, como sus violentas intervenciones a través de recosidos que abordan una amplia gama de puntos, tienen que ver con el aprendizaje de una lectura táctil de letras entretejidas como sílabas protuberantes y palabras religadas que acogen”.

Fuente: Corporación Cultural de Las Condes