Arte en Chile

CINE

2003

Igmar Bergman en Ñuñoa

Fecha:  21 y 28 de agosto
Hora:  20:00 hrs.
Entrada:  liberada
Lugar:  Corporación Cultural de Ñuñoa (Teatro Municipal de Ñuñoa,
Av. Irarrázaval 1564).

Ingmar Bergman nació en Upsala, Suecia el 4 de Julio de 1918. Es el segundo hijo de un pastor protestante puritano. Esto mucho influirá tanto en su niñez como en su adolescencia, debido a los valores asimilados por el niño: el mundo metafísico de la religión, los sentimientos de culpa, pecado y redención. Sin embargo, progresivamente el joven hallará la forma de encausar sus propios sentimientos y creencias independizándose cada vez más de los valores paternos a fin de buscar su propia identidad espiritual.

Durante los interminables inviernos nórdicos el niño se entretiene con su juego favorito: la linterna mágica, posteriormente un proyector doméstico donde ve una y otra vez los mismos trozos de películas le permitirá expandir su natural capacidad inventiva.

A partir de los trece años estudia el bachillerato en una escuela privada de Estocolmo, para luego licenciarse en Letras e Historia del Arte en la Universidad. Durante los años de la segunda Guerra Mundial, ya distanciado de su familia, inicia su carrera como ayudante de dirección en el Teatro de la Opera Real de Estocolmo.
Afortunadamente, el joven Bergman encuentra en el teatro y luego en el cine, los dos medios más apropiados para expresar su complejo mundo interior y aquel potencial creativo de excepción.
No obstante, aquellas imágenes y valores de su niñez lo seguirían por el resto de sus días, aquella proximidad con el quehacer de su padre, lo habían sumergido en las cuestiones metafísicas: Dios, el demonio, la muerte, la vida, el dolor y el amor.
A nivel de las influencias literarias dos dramaturgos: Enrik Ibsen y, sobre todo August Strindberg, lo introducen en un mundo donde se manifiestan los grandes temas que tanto lo atraen, cargados de una atmósfera dramática, agobiante y aun desesperanzada, lo que deja una profunda huella en el espíritu del joven Bergman y una marcada influencia en su obra artística.

Miércoles 21

"El Ojo del Diablo", (1960, con Gunnar Bjomstrand y Jarl Kulle, 90 minutos).
La broma es evidente, don Juan llega a la tierra enviado por el diablo para seducir a una doncella a punto de casarse. La virginidad de ésta le ha provocado un orzuelo al príncipe de las tinieblas. El humor, no obstante, no distrae al espectador del pecado, la pureza y la hipocresía, la vida real y la comedia. En 1960, a su vez, el film constituía un preámbulo a preocupaciones metafísicas que, lejos de los terrenos del humor, Bergman desarrollaría en obras sucesivas, desde "Detrás de un vidrio oscuro" hasta "El silencio". Como en otras etapas humorísticas de su carrera, la burla es aquí profunda y sugerente.

Miércoles 28:

"Fanny y Alexander", (1982, con Pernilla Allwin y Bertil Guve, 180 minutos).
Fanny y Alexander es la historia de una gran familia en una pequeña ciudad sueca a comienzos de siglo. Los personajes principales son dos niños, Fanny y Alexander, su madre y su abuela paterna. Muchos eventos ocurren a lo largo de un año, algunos dolores y unos cuantos terrores. Pero el tono general es ligero.