Arte en Chile

CINE

2003

Ciclo de Eric Rohmer / Cuentos de Otoño

Fecha:  18 de Julio
Hora:  20:00 Hrs.
Entrada:  Liberada
Lugar: Teatro Centro Cultural de La Reina

Cuentos de Otoño (Conte D`Automne, Francia-1998).
Director: Eric Rohmer.
Guión: Eric Rohmer.
Fotografía: Diane Baratier.
Música: Claude Marti.Duración: 110 min.
Intérpretes: Marie Riviere (Isabel), Beatrice Romand (Magali), Didier Sandre (Etienne), Alain Libolt (Gérald), Alexia Portal (Rosine), Stephane Darmon (Léo) , Aurelia Alcais (Emilia), Matthieu Davette (Grégoire) , Yves Alcais (Jean-Jacques), Claire Mathurin (Augustine).

Argumento: Isabelle (Marie Riviere), una señora casada en pleno preparativo de la boda de su hija, considera oportuno que su amiga Magalí (Beatrice Romand), cuarenta y pico, un hijo y un viñedo, presentarle a algún señor que la haga salir de la soledad de su casa. A su vez, en la búsqueda del galán apropiado, Isabelle vuelve a tomar contacto con aquello que le quedó vedado en el momento en que se convirtió en esposa. Pero como es habitual en una película de Rohmer, siempre hace falta un tercero para la discordia. De modo que la nuera de Magalí intentará presentarle a su profesor de filosofía, y casualmente, su ex-amante. Estos escasos elementos ubicarán al espectador rápidamente en el marco de una comedia de enredos: una mujer, dos galanes... Pero el enredo no está dado por el tan mentado trío. La comedia es humana. El enredo es interno, inherente a cada uno de estos personajes delineados por la magistral mano de Eric Rohmer, que da vida a estos seres inconclusos, dando cuenta de que la vida es una interminable historia de idas y venidas. Cuento de otoño instala en el espectador la duda acerca de en qué medida conocemos al otro y a nosotros mismos; de otro modo, ¿quién puede dar fe de lo que piensa Isabelle en el último plano del film?

Ciertos hechos presentes en el film provocan cierta perplejidad ni bien ha comenzado: sus personajes son, como siempre, mujeres, pero esta vez de 40 años; el trasfondo de la historia no es París, sino el valle del Ródano. Pero esos dos personajes son Marie Riviere y Beatrice Romand, piezas fundamentales del cosmos Rohmeriano; y lo que a ellas les sucede bien podría ocurrir en París, en Oslo, o en Buenos Aires, porque lo que pasa, pasa por dentro. Cuento de Otoño es la última parte de la serie Cuentos de cuatro estaciones, y Rohmer, casi en sus 80, reafirma su coherencia mediante la depuración de su estilo. Se percibe la mano del autor, pero no se puede especificar donde. Sin recurrir a complejidades narrativas, solo a las más apropiadas situaciones acompañadas de los más adecuados diálogos, el film logra algo poco habitual en estos días: sumergir al espectador en un mundo que siente propio, que se desestabiliza sin llegar a lo violento, que va in crescendo sin evidenciar el artilugio. Rohmer no necesita complejizar su lenguaje, el hombre, su materia prima, es en sí demasiado complejo.