Ciclo
de Animación Japonesa
Lugar:
Teatro Municipal de Ñuñoa (Avda. Irarrázaval
1564)
Fecha: 5, 12, 19 y 26 de abril
Horario: 12:00 hrs.
Entrada: liberada |
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Este
mes estará dedicado al realizador Katsuhiro
Otomo.
Sábado
5 de abril: "Akira"
Sábado 12 de abril: "Roujin Z"
Sábado 19 de abril: "Spriggan"
Sábado 26 de abril: "Metrópolis" |
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Después
de una exitosa temporada 2002, vuelve el Ciclo
de Animación Japonesa a Ñuñoa.
Esta actividad, organizada por la Corporación
Cultural de la comuna, presentará durante
el mes de abril las obras más destacadas
de quien es considerado un autor de culto dentro
del arte nipón: Katsuhiro Otomo. |
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Considerado
por muchos fanáticos como un "sensei".
Desde chico demostró su interés por todo
lo relacionado con el manga y el cine. Dice no haber tenido
ninguna formación artística previa a su
trabajo. Sus principales influencias son el dibujante
europeo Moebius.
Se
dedica principalmente al género de ciencia ficción,
incluyendo humor negro y crítica social en sus
historias. Sus dibujos son muy detallados y realistas,
distinguiéndose del resto de los autores japoneses.
A
los 20 años ya estaba en Tokio moviéndose
en el mundo editorial. Comienza su carrera como mangaka
en los años 70 con varias obras cortas. Uno de
los primeros trabajos es la adaptación del clásico:
Mateo Falcone en 1973. Después siguieron Highway
Satr en 1979, Hansel & Gretel, Boogie Woogie Waltz
(1988) y Kanojo no Omoide que después fue adaptada
al animé en Memories. Estas fueron historias cortas
que no tuvieron mayor trascendencia en la carrera de Otomo,
hasta que se dio a conocer en 1979 Fireball, su primera
historia de ciencia ficción, que trata acerca del
enfrentamiento de un ser humano con una súper computadora.
En
diciembre de 1982 fue estrenada AKIRA que es para muchos
la obra maestra de Otomo. Durante este período
participa en algunos proyectos de animé como Genma
Taisen (Harmagedon) en 1983 donde trabajó como
diseñador de personajes, luego dirigió y
escribió una historia corta para la película
Manie Manie.
La
participación de Otomo en diversos proyectos de
animación no fue más que un entrenamiento
para su trabajo más ambicioso: la versión
cinematográfica de Akira, la que se estrenó
en 1987 con un gran éxito, de hecho esta película
fue una de las responsables de que el animé se
diera a conocer internacionalmente.
Con
este éxito, Otomo dejó de lado los mangas
por un tiempo y se dedicó a la producción,
haciendo script, storyboards, diseño de personajes
y dirección. Además, Akira fue la película
más cara de la época.
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