Arte en Chile

:: ESCULTURA :: 2005

Soledad Vial y Gonzalo Espinosa en la Galería de Arte Casa Naranja / Pinturas y Esculturas

Expositor: Soledad Vial, Gonzalo Espinosa
Lugar: Galería de Arte Casa Naranja (Santo Domingo 528)
Técnica: escultura, pintura
Fecha: 11 de agosto al 5 de septiembre 2005
Horario: lunes a viernes de 10:00 a 22:00 hrs. sábados de 19:00 a 22: hrs.
Entrada: liberada

Entrar en las obras de Soledad Vial, inevitablemente nos remite a un salón de baile, donde la gravedad y la tensión de los músculos está ligada al ritmo y la fuerza de los cuerpos; y es que Soledad ha desarrollado una larga investigación en torno a los materiales y a las posibilidades del cuerpo, para llegar a conformar lo que ella denomina como formas imposibles. Son posturas que en el cuerpo humano jamás lograría asumir, pero que en un mundo de fantasías, donde la sensación de movimiento prima por sobre todo, si lo consigue. Esta es una reunión de seres anónimos que nunca se presentan por enteros y que, por el contrario asumen su identidad de cuerpos truncos, son torsos, piernas y pies por separados, nunca un elemento que nos permita asociar la figura como un modelo determinado. Esta parcelación es apoyada por la falta de terminación es sus esculturas, -dice- “lo que me interesa es el cuerpo en general sin importar que sea mujer o hombre, es por eso que las figuras están sin terminar, dejo muchas cosas inconclusas para que el espectador las complete con su propia información”.

El camino recorrido por soledad para llegar a esta propuesta es muy largo, se inició en la escultura trabajando torsos en pierda siendo la figura humana su camino a seguir, pero nuestra artista ha trabajado también la arcilla y el cemento con fibra de vidrio lo que le permite hacer volúmenes que implican dificultades estructurales. En esta necesidad de ir más allá de lo real, nos ha aproximado a la escena del baile, puesto que así busca graficar la tensión muscular y la fuerza interna que se deja escapar a través de la danza, la idea es que sus esculturas no perezcan quietas, sino por el contrario que estén constantemente sugiriendo movimientos.
Gonzalo Espinosa por su parte se caracteriza por la mancha que en su caso se erige como impresión vital, incontenible y desbordada, es como su firma personal, una marca propia y singular, es en definitiva una forma propia de lenguaje, de comunicación con el mundo, aunque no como un orador socrático, sino como un dialogador que construye automáticamente, saltándose el análisis racial, guiándose por la intuición y por el buen oficio dominado ampliamente por nuestro artista.
Gonzalo ha creado sus propios códigos pictóricos y gráficos, esta imaginaria tiene sus raíces en estados de conciencia abismales, instalándonos en dimensiones mágicas y espirituales; el arte entonces se conecta con la realidad que cada uno vive, es decir con lo metafísico.
En su pintura también se observan referencias representativas, expresionistas y surrealistas, descubriendo es sus obras reticencias de lo real, hay también formas y tonalidades que nos remiten a la idea de paisaje y de mar, todo con un alarde de destreza técnica que se pone al servicio de un contenido pictórico, creativo y espiritual que se materializa a través de su pintura.
La obra de Gonzalo tiene vinculaciones, conscientes o no, con los pintores atmosféricos, especialmente ingleses como Turner. Sus colores fríos y difumados, la naturaleza con todas sus iridisaciones se ofrece a los ojos de espectador, mostrando una obra completa que llama a la meditación.

Fuente: Galería de Arte Casa Naranja