África,
pequeñas grandes esculturas en la Corporación
Cultural de Las Condes
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Lugar: Corporación Cultural de Las Condes (Av.
Apoquindo 6570)
Fecha: 6 de mayo y el 10 de julio 2005
Horario: martes a domingo 10:30 a 19:00
hrs.
Entrada: liberada
La muestra reúne una serie de 117 tallas pertenecientes
a una colección particular. El curador es Rodrigo
Silva, uno de los más destacados especialistas
en arte africano en nuestro país.
La exhibición está integrada, entre muchas
obras, por pequeñas máscaras de Liberia
y Costa de Marfil, figuritas mágico-religiosas
de los Bembé del Congo; terracotas provenientes
de excavaciones arqueológicas; figuras de madera
de la cultura Fang de Gabón; estatuillas mágicas
del Congo del Bajo Zaire; ornamentos colgantes de oro
nativo, figuras de terracota de la cultura Nok de Nigeria;
un Cristo en la cruz de Burkina Faso, testimonio de las
misiones católicas a partir del siglo XV, y una
efigie de antepasado de los Masango de Gabón con
rostro de cobre y ojos hechos con botones de nácar.
“Algunos han escrito que este arte es mudo... Basta
mirar una tras otra cada una de las esculturas presentadas
aquí. Siendo casi todas miniaturas, se prestan
para el tacto...Todos los objetos entregan en su luz o
en su sombra un arte que sólo pide revelarse, y
cuando sabemos verlo, entonces comprendemos que su mutismo
sólo es aparente y que es capaz de hacernos comprender
todo, de enseñarnos todo”, señala
en el catálogo el especialista en arte africano
Raoul Lehuard, director de la Revista Arts d’Afrique
Noir”.
Se ha dicho que la mayor contribución que ha hecho
el África Negra a la herencia cultural de la humanidad
es su arte escultórico. Y en especial su arte en
madera, puesto que en este material se han realizado las
más representativas creaciones estéticas
de los pueblos negroafricanos. Dentro de la enorme variedad
de especies arbóreas, que ofrece la flora africana,
las distintas etnias han adoptado para sus esculturas
las maderas blandas, fáciles de trabajar.
En esta colección también hay tallas en
piedra, terracota y metales. La mayoría, relacionadas
con su sistema de creencias y con los ritos y ceremonias
culturales. Cada uno de los objetos tiene una dedicación
específica, pero hay piezas que pueden ser polivalentes,
de modo que una estatuilla para el culto a los antepasados
puede ser utilizada como amuleto protector o en prácticas
de hechicería.
Para los negroafricanos, las fuerzas que mueven el universo,
los seres vivientes (hombre, animales, vegetales), así
como los elementos naturales (sol, luna, montañas,
ríos, rocas) y las fuerzas de la naturaleza (tempestades,
rayos, truenos, ciclones) son asumidos como presencias
constantes, que constituyen una amenaza y una protección.
Pero las fuerzas más poderosas son las de los espíritus
de los antepasados.
Para Raoul Lehuard, las esculturas son obras de arte y
también reflejo de creencias religiosas. “No
olvido que fueron en su origen los soportes de la religión,
que se concibieron, en verdad se erigieron, para honrar
a las fuerzas del mundo invisible y a los antepasados
siempre presentes; que eran portadoras de la esperanza
de curación y éxito; que inflamaron a los
hombres en el sendero de la guerra y alentaron a los cazadores”.
Fuente: Corporación Cultural de Las Condes
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