Rutas
en Movimiento
Expositor:
Alejandra Ruddoff
Lugar: Museo Nacional de Bellas Artes
Técnica: escultura
Fecha: 6 junio hasta 13 julio
Horario: martes a domingo de 10:00 a
19:00 hrs.
Entrada: $600 adultos, $300 estudiantes
y tercera edad
"Cada
una de las cuatro proposiciones describe una trayectoria
en movimiento que, al quedar suspendidas, establecen
su continuidad, fundan especie.
Se trata de un momento espacial que se ha construido
a través de la descripción volumétrica
de una trayectoria en desplazamiento.
El
recorrido lineal cilíndrico parte sin apoyos,
el cual emprende su trayectoria interrumpida por codos
que establecen una nueva dirección.
Envueltas
en una piel de dibujo y color, como vistiendo su genealogía
original. La piel es concebida desde el dibujo bidimensional
extrapolado de su propio movimiento, unido a un color
que provoca vibraciones con lo cual traduce su inscripción
original." Alejandra Ruddoff.
El
Museo Nacional de Bellas Artes presenta la exposición
de esculturas de la artista ALEJANDRA RUDDOFF, titulada
Rutas en Movimiento.
Sus
estudios de arte los realizó en la Facultad de
Artes de la Universidad de Chile entre 1979 y 1985 y
prontamente (1987-88) obtuvo una beca de postgrado (Akademie
der Bildenden Künste) en München, Alemania,
la que renovó entre los años 1991 y 1993.
Su residencia en dicho país fue fructífera
no sólo en su perfeccionamiento académico
sino que también en su trabajo creativo, siendo
premiada en dos ocasiones.
Una
importante orientación de su quehacer artístico
ha sido la escultura monumental "Homenaje al viento"
instalado en la pampa magallánica y la obra "Hacia
adelante" recién emplazada en la ciudad
de Potsdam, Alemania entre otros.
También
ha sido relevante en su trayectoria, la experiencia
adquirida en diversos encuentros con escultores, ejecutando
obras in situ y confrontando su práctica del
arte con la de sus pares tanto en Chile como en el extranjero.
Se trata de una modalidad de trabajo convocada por diversas
instituciones bajo la denominación común
de Symposium, que permite al artista salir de su taller
y compartir con otros escultores, dialogando en torno
a la visión que cada uno tiene sobre la escultura
tanto desde el punto de vista teórico como práctico.
Ha sido, sin duda, una enriquecedora modalidad de encuentro
e intercambio.
La
obra que presenta Alejandra en nuestro museo corresponde
a su trabajo más reciente y, a mi juicio, es
la culminación de una orientación estética
de desmaterialización del volumen cuyos inicios
se sitúan en 1988, año en que ella inicia
una exploración destinada a despojar la escultura
de masa y de peso, con el fin de expandirla en el espacio.
Su investigación en München ese año,
con estructuras espaciales liberadas virtualmente del
freno de la gravedad, renunciando en esta ocasión,
a masas envolventes que configuran esculturas de bulto,
con el fin de avanzar hacia una conquista espacial,
en
donde el espacio mismo asume carácter protagónico.
Esta experiencia la reitera en su segunda residencia
en München en 1992, acentuada por la observación
directa en la industria automotriz de la BMW, del relevante
papel de la energía, el movimiento y la velocidad.
Al
despejar de masa y de peso a los volúmenes, éstos
aparecen como líneas de fuerza que se despliegan
en diferentes direcciones en una especie de ruta sin
comienzo ni fin, en donde se anula la temporalidad mecanicista
de un inicio y un término. No es casualidad que
las denominaciones de las obras aludan a tránsito,
circulación, trayectoria, viento estelar o constelación.
Indiqué
más arriba que esta propuesta que exhibe en el
museo es el resultado de una indagación en una
vertiente del trabajo escultórico: el de la desmaterialización.
Pero, en su corpus escultórico conviven otras
opciones como por ejemplo, la recuperación del
volumen como masa y peso. Si no está presente
en esta exposición, no es porque haya renunciado
a ella, sino que prefirió, en esta oportunidad,
privilegiar la exploración espacial.
La
dialéctica del (des)pliegue Ricardo Loebell La
obra de Alejandra Ruddoff tiende a la disolución
de la materia para mostrar en la levedad su movimiento.
Su máxima proyección genera un carácter
polimórfico espacial de un trazado volumétrico,
por donde se puede imaginar el hilo del agua que resuelve
una dimensión térmica.
El
dibujo en la superficie de la escultura viene siendo
desde el lenguaje y la geometría, memoria de
la forma. Su despliegue tubular en su paralelismo configura
la armonía en el espacio. La línea en
su movimiento deja que la escultura en la prefiguración
de su cuerpo se vaya integrando.
Por
momentos pareciera tratarse de una ciudad captada desde
el obturador abierto de una cámara; por ello
su dinámica y su densidad urbana. La escultura
es metáfora de su proceso. La artista se entrega
en su articulación a la totalidad y la obra trasciende
al infinito.
Aquí
está en juego él (des)envolvimiento. En
la superficie se refleja la energía que precisa
un cuerpo para hacerse manifiesta.
La
estructura isomórfica permite asociar desde la
espiral una cinta de Moebius. De aquí se dejan
interpretar sistemas circulatorios de la ciudad, como
organismos que colapsan, sombras que se superan y movimientos
que se arrastran circunvalando en estelas de luz.
Al
contemplar el despliegue y el repliegue, las esculturas
interactúan en un sistema de diástole
y sístole. En un proceso de rotación se
puede pensar de la misma manera en evolución
e involución y desde una perspectiva universal
refleja una espiral de un impulso macro- y microcósmico.
La inmovilidad puede detectarse como relatividad de
un modelo del universo cuya inercia producida por la
escala, Severo Sarduy analiza en su obra Nueva Inestabilidad.
M.
C. Escher y Sandro Del-Prete bosquejan igualmente un
modelo geométrico del universo que pone de relieve
la perspectiva desde su ilusionismo.
Desde
su carácter gestual, estas obras, retoman contacto
con la rotación sinuosa de "Hacia adelante",
escultura emplazada recientemente en Potsdam y con "Deja
correr una idea", más allá, con la
‘estructura espacial libre’; obras anteriores
de la artista.
Rutas en movimiento es configuración escultórica
de una deconstrucción de la rueda.